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Con 80 años, Elva nos enseña a “perder el miedo” y a “no dejar que pase el tren”

La “abuela viajera” (así se hace llamar en sus redes) recorre Europa desde hace casi 50 días. Nada la detiene en su afán por conocer nuevos horizontes. La mujer le dijo a PUNTAL VILLA MARÍA que su secreto es “no tener expectativas”

Elva Dora Ratero, de 80 años de edad y oriunda de Villa María, se encuentra viajando -desde hace casi 50 días- por el viejo continente. Nada parece amedrentarla en su afán por explorar nuevos horizontes.

La “abuela viajera” (de ese modo se hace llamar en su red social de Instagram) tampoco le teme a la distancia porque aprovecha todas las bondades que le entrega la tecnología para acortarla.

En diálogo con PUNTAL VILLA MARÍA y a través de videollamada, la mujer manifestó que las personas deben aprender a “perder el miedo” y a “no dejar que pase el tren”. 

Según ella, su secreto se explica en “no tener expectativas”. “No me preguntes qué va a pasar mañana”, soltó mientras bebía de una infusión ‘un tanto conocida’ por estos lugares: sí, era un mate.

Abuela viajera

“Los primeros días los pasé en una casa de una familia inglesa, después me vine a la casa de un escritor que vive en Palma de Mallorca (España). De acá me voy a ir a una casa en Castellón, y después me espera conocer Granada y Córdoba, también en este país”, manifestó Elva, con la vitalidad que la caracteriza. 

Cabe señalar que la mujer no fue “a vivir del aire”. En cada uno de los lugares en los que se asentó, realizó trabajo voluntario y enseñó aquella labor que tan bien conoce: la costura.

El primer lugar que la “abuela viajera” conoció en su travesía fue la ciudad costera de Brighton, Inglaterra. Allí realizó su primer voluntariado, que consistió en enseñarle a coser a una familia del lugar. 

El famoso puente de Londres y los siete acantilados ubicados en el Canal de la Mancha son algunos de los paisajes que la abuela se llevó de su paso por el sur del Reino Unido.

Su andar por la vida la depositó en la ciudad española de Palma de Mallorca. Allí conoció a otro amigo, un escritor cordobés, Leandro Blanco Pighi, quien la recibió “con los brazos abiertos”.

Parece ser que muchos argentinos se vieron atraídos por dicha ciudad. Mientras Elva dialogaba con este medio, se encontraba acompañada por Agustín, Valentín y Javier. “Son mis ángeles tutelares”, manifestó en referencia a los jóvenes. 

La mujer dijo que tenía pensado retornar a Villa María durante la segunda semana de noviembre. No obstante, aclaró que en su lista de ciudades aún quedaba por conocer Castellón (ciudad de la Comunidad Valenciana), Granada y Córdoba (estas últimas dos localidades las recorrerá en compañía de su nieta, Sofía Toribio).

“El secreto mío es no tener expectativas”, “no me preguntes qué va a pasar mañana”, “a los que no se animan, les digo que pierdan el miedo”, “no hay que dejar pasar el tren, viajar te rejuvenece”, “éste es un regalo que tengo a mi edad” y “cuando vuelva, va a ser con veinte años menos” son algunas de las enseñanzas que llevó una conversación de 10 minutos por videollamada con Elva Dora Ratero, la “abuela viajera”.



Maximiliano Gilla.  Redacción Puntal

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