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Padre "Tucho" Fernández: "Nos necesitamos unos a otros"

El arzobispo de La Plata estimó que, cuando pase la pandemia de coronavirus, "los que hayan aprendido algo se sentirán unidos a todos"

El arzobispo de La Plata, Víctor Manuel Fernández, estimó que, cuando pase la pandemia de coronavirus, "los que hayan aprendido algo se sentirán unidos a todos y sabrán que nos necesitamos unos a otros".

A través de su cuenta de Twiiter, monseñor Fernández publicó en las últimas horas que, "después del coronavirus, los que hayan aprendido algo se sentirán unidos a todos, sabrán que nos necesitamos unos a otros, recobrarán la comprensión, la pausa, la gentileza".

"Y quizás, aunque sentían que tenían poca fe, le dirán a Dios de corazón: ¡gracias!", añadió.

Cuando un vecino que nunca te saluda te pide un favor, y vos estás ahí, le estás lavando los pies, como Cristo. No es una humillación. Al contrario, es sentir que Cristo te eleva con él por encima de tantas miserias de nuestro corazón egoísta. Cuando un vecino que nunca te saluda te pide un favor, y vos estás ahí, le estás lavando los pies, como Cristo. No es una humillación. Al contrario, es sentir que Cristo te eleva con él por encima de tantas miserias de nuestro corazón egoísta.

Semana Santa

En el marco de la conmemoración de la Semana Santa, el prelado también señaló que, "cuando Jesús terminó de lavar los pies a sus discípulos les dijo: 'Si ustedes lo practican, serán felices'. Jesús nos da un secreto para superar las tristezas, la melancolía, un secreto para no sentirte abandonado, un secreto para no tener miedo: servir".

"Si tus hijos están difíciles pero igual les ayudás, les estás lavando los pies, como Cristo. Si un hermano está nervioso, pero seguís a su lado tratando de levantarlo, le lavás los pies. Si un amigo está enfermo y pasas la noche con él, le estás lavando los pies, como Cristo", enumeró.

"Cuando un vecino que nunca te saluda te pide un favor, y vos estás ahí, le estás lavando los pies, como Cristo. No es una humillación. Al contrario, es sentir que Cristo te eleva con él por encima de tantas miserias de nuestro corazón egoísta", finalizó el arzobispo.