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Los biocombustibles no tendrían una nueva ley, sino una prórroga de la actual

La Cámara de Diputados y la del Senado apuraron el paso para resolver un tema pendiente en la agenda legislativa: la ley de promoción de los renovables que se vence en mayo. La extenderían por cuatro años más

“Una prórroga de la ley de biocombustibles no soluciona los problemas actuales ni permite que nuestra industria se desarrolle: pierde el federalismo, pierde divisas el Banco Central, pierde el empleo, pierde el maíz, pierde el valor agregado, pierde el ambiente, pierde la Argentina”. Con esa definición, la Cámara de Bioetanol de Maíz intentó enviar un mensaje a los legisladores nacionales para evitar lo que ya había comenzado a cobrar cada vez más cuerpo en los pasillos del Congreso, luego de unos primeros rumores: no habría una nueva normativa que siga alentando la expansión del sector, como lo fue la que está aún en vigencia y que fue sancionada en abril de 2006 y promulgada al mes siguiente.

La semana pasada hubo algunos últimos intentos de referentes de los biocombustibles, tanto de etanol como de biodiésel, para convencer a los diputados y senadores que era necesario renovar y subir la vara de la norma que vence en mayo del año próximo.

Por eso llegaron a encontrarse incluso con Máximo Kirchner, el jefe de la bancada del Frente de Todos en la Cámara Baja. Pero los resultados no fueron los esperados.

Se confirmó por parte de legisladores oficialistas que finalmente lo que se resolvió es avanzar en la extensión de la normativa actual, tal como pretendían las empresas petroleras.

Las expectativas del sector iban de la mano de un contexto que lo muestra en crisis desde fines del año pasado, cuando el precio por litro entregado a las petroleras se congeló y se mantuvo sin cambios hasta la semana pasada, cuando recibió un alza del 10%. Las empresas advirtieron que era insuficiente y que eso no solucionaba la profunda crisis que se completaba con costos en alza y un desplome del mercado de combustibles.

“La industria del bioetanol está viviendo una crisis cuasi terminal: el precio fijado arbitrariamente por la Secretaría de Energía está 31,63% debajo del de la fórmula de precio establecida por la propia Secretaría”, señalaron. Ante eso, esperaban una señal a futuro, pero el Congreso no fue en ese sentido.