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Bomberos del interior provincial se unen por financiamiento

Son los cuarteles de Bomberos de Río Cuarto, Villa María, San Francisco y Río Tercero, que junto a otras localidades intermedias, tienen el 34% de la población

Los cuarteles de Bomberos más grandes del interior conformaron una mesa de trabajo para reclamar por el financiamiento ante el gobierno provincial. Entre ellos, están Río Cuarto, Villa María, San Francisco y Río Tercero.

Los bomberos del interior provincial sufren por partida doble, o triple, los efectos de la pandemia de Covid-19. Por un lado, tuvieron que suspender los eventos a beneficio con los que habitualmente generan ingresos. Por el otro, tienen la presión extra de que deberán intervenir en varios de los casos que involucren personas contagiadas. Y, por último, no cuentan con suficientes equipos de protección personal.

Los cuatro cuarteles de las ciudades más grandes del interior cordobés arrastran un problema de fondo desde hace mucho tiempo. Los subsidios provinciales se dividen en partes iguales a todas las entidades, independientemente de la cantidad y la complejidad de siniestros que deban atender.

Junto con Alta Gracia, Bel Ville, Villa Dolores y Marcos Juárez, trabajan con una población de más de 500 mil habitantes.

“Los cuarteles en problemas son el 34 por ciento de la representación de la Federación de Bomberos por cantidad de habitantes -no incluye a Córdoba capital-”, explica Darío Monetti, presidente de Bomberos Voluntarios de Río Cuarto.

Por su parte, desde Bomberos de Villa María indicaron que se sumaron a la mesa de trabajo con el resto de los cuarteles del interior, con los que comparten los problemas de financiamiento.

En este sentido, el jefe de Bomberos de Villa María, Gustavo Nicola, declaró que, entre subsidios provinciales y nacionales, reciben un monto aproximado de 2 millones de pesos al año, mientras que el carrozado de un camión les costará 10 millones.

En las ciudades grandes del interior, con el aporte que reciben del Estado no les alcanza. Los bomberos no cuestionan los montos que llegan desde los municipios y desde la Nación, pero se quejan lo que viene desde la Provincia.

Sobre esto, Monetti recordó que, por la falta de fondos, los vecinos “tienen que ayudar para que esos cuarteles no se caigan a pedazos”.

El problema es que las actividades a beneficio se suspendieron con la cuarentena, al igual que el cobro domiciliario de cuotas, y eso redujo los ingresos propios.

Para los Bomberos de Río Cuarto, esto significó un millón de pesos menos para este año. Una suma que les habría permitido cargar combustible durante todo 2020.

“Teníamos prevista una campaña de socios, participar en otros eventos y una pollada, pero obviamente no los pudimos hacer”, dijo el jefe del cuartel local.

Los bomberos de las ciudades grandes del interior pretenden que haya una asignación de fondos especial para ellos, atendiendo la complejidad y cantidad de siniestros en los que intervienen.

A modo de ejemplo, Monetti indicó que, el año pasado, el cuartel local registró 1.600 actuaciones, cada una con un costo promedio de 7 mil pesos, lo que hace un costo operativo de 11 millones de pesos a lo largo de 2019.

Para este año, en tanto, el aporte provincial será de 528 mil pesos, 32 mil menos de lo que estiman que deberán pagar por el consumo de energía eléctrica.

El mismo panorama de situación tienen en Villa María, San Francisco, Río Tercero y otras ciudades del interior.

“La Provincia no cumple con la Ley de Bomberos, que lo obliga a financiar a los cuarteles en cuanto a equipamiento y mantenimiento”, señaló Monetti.

Falta de elementos de protección

Finalmente, Monetti precisó que es preocupante la falta de insumos para el trabajo en el marco de la pandemia de Covid-19. Recibieron algunos elementos de protección personal pero “lo que mandaron alcanza para una sola salida con sospecha de coronavirus”.

Y agregó: “No tenemos elementos de protección suficientes para la magnitud del evento que se espera para la pandemia del Covid-19. Hemos tenido que comprar nosotros hasta nuestros propios barbijos”.