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Entrevista a Enrique Stola: "Sin la contención de la escuela, han aumentado los casos de abuso en el hogar"

El psiquiatra especialista en violencia de género analizó el contexto actual durante la pandemia y la necesidad de desarrollar más políticas públicas que den respuesta a la problemática. Se refirió también a la importancia de los espacios de formación

El psiquiatra especialista en violencia de género Enrique Stola participó días atrás de la diplomatura que se está desarrollando en Córdoba para la formación de actores comunitarios y en ese marco se refirió a la realidad actual de la problemática. Analizó el creciente número de casos de femicidio y la preocupante situación de los abusos sexuales a niñas y niños.

Luego de participar como disertante en la formación de la Universidad Provincial de Córdoba, junto a todas las casas de altos estudios de la provincia, Stola se refirió a la necesidad de un cambio en los poderes y una mayor participación de mujeres en los medios de comunicación, entre otros puntos.

- ¿Preocupa el crecimiento de casos de violencia de género durante la pandemia?

- El aumento de los casos de violencia de género y de femicidios es una realidad que preocupa y que seguirá sucediendo, lamentablemente. En esto tiene que ver por un lado la precarización de la vida, y por otro lado que gran cantidad de varones cumplen con el mandato de masculinidad ejerciendo la dominación al extremo, aunque eso implique la pérdida del objeto dominado, porque la mujer pasa a ser un objeto. Además, está el hecho de que las instituciones del Estado no actúan para nada con la celeridad que deberían actuar en relación a las mujeres que han sufrido violencia y denunciaron.

El especialista indicó que, a estas características desfavorables en la problemática, se debe sumar la responsabilidad social, “es decir, todas las personas que conocen que en un lugar hay una mujer que está siendo golpeada, y que se callan la boca, sumado a la falta de educación sexual integral, porque la ESI es un instrumento que si se llevara adelante permitiría a los niños educarse en una forma no violenta para resolver los conflictos, de forma respetuosa de los cuerpos, de sus compañeritos y compañeritas”, sostuvo Stola, quien completó considerando que los gobiernos muestran una irresponsabilidad al “no ser muy firmes con aquellas instituciones fundamentalmente religiosas y conservadoras, que impiden la ESI”, dijo.

- ¿Qué rol cumplen estas instituciones conservadoras en las trabas a los avances sobre las problemáticas?

- Sabemos que con toda la revolución tecnológica que hay, el acceso que tienen niñas y niños a los instrumentos que les permiten ingresar en Internet, desde los 8 o 10 años pueden ver pornografía, que es la que educa sexualmente a miles de niñas y niños. Por eso, cuando estas instituciones religiosas, como iglesias católicas o evangélicas, se oponen a una ESI y la quieren reemplazar por el amor de la familia y un verso total que en realidad lo que hace es impedir que los niños tengan las palabras adecuadas para decir qué les está pasando en cada momento de sus vidas. Entonces, estas instituciones están siendo la mejor protección para el ocultamiento de los abusadores sexuales y los violadores. El desconocimiento de niñas y niños de dónde pedir ayuda, y a la vez el acceso a la pornografía sin las formas adecuadas para interpretar eso que están viendo, sirve de espacio para los abusadores.

Espacios de formación

Stola se refirió a la importancia de avanzar en ámbitos de articulación entre los espacios que trabajan con la problemática, pero consideró que “se necesita incorporar todos los avances que hay en el campo de las ciencias sociales, los estudios académicos de género para tener un mismo lenguaje, pero nos encontramos de nuevo con la resistencia conservadora, cuestionándola como ‘ideología de género’, siendo que la ‘ideología de género’ es la que vivimos desde hace años, y que coloca al varón en una situación de dominación en relación a los otros cuerpos, por lo que calificar así a estudios académicos es una perversidad, que tiende a quitarles instrumentos a las mujeres y las activistas sociales para luchar contra la violencia machista”, señaló.

Del mismo modo, destacó la importancia de los espacios de formación y leyes como la Micaela; “gracias a la lucha de las mujeres, porque el accionar contra esta situación no es algo que se le ocurrió a ningún hombre de ninguno de los tres poderes, es algo por lo que vienen luchando las mujeres y tuvieron que ocurrir muertes para que diversas fuerzas sociales confluyeran y saliera la ley; es un gran instrumento para poder cuestionar a los jueces que no tengan en sus dictámenes una perspectiva de género”, indicó, aunque aseguró que la lucha será muy larga: “El hecho de que tengan que tener formación no significa que la mayoría del Poder Judicial vaya a asumir esa perspectiva; los machistas lo seguirán siendo e intentarán zafar de esa situación, por lo que tendremos que vigilarlos y estar encima de sus dictámenes”, completó.

- ¿Cuál debería ser el cambio desde los medios de comunicación para acompañar en este proceso?

- Los medios tienen una fuerte responsabilidad en el mantenimiento de la violencia simbólica, que como lo define Pierre Bourdieu, es la violencia que no se percibe como tal, pero que modela el cerebro, los cuerpos, y produce mucho sufrimiento, porque impone roles, impone estereotipos y sostiene prejuicios. Necesitamos más mujeres feministas en los medios, que cuando haya debates exijamos que no se hagan sin mujeres, no puede ser que cuando son temas económicos los que se tratan se llame siempre a los mismos hombres que dicen las mismas cuestiones machistas sin contemplar la situación de las mujeres en el campo económico y social.

Finalmente, Stola se refirió al aumento de casos de violencia en un contexto en el que las víctimas permanecen respetando la cuarentena junto a sus victimarios, pero también “aumentaron las agresiones sexuales, en especial a través de las redes, a niñas, niños y adolescentes, pero lo que no se ha difundido es una situación terrible que tiene que ver con los abusos paterno-filial o agresiones sexuales de parte de tíos o abuelos, una práctica que es muy frecuente y los chicos pueden denunciarlo en las escuelas, pero hoy no tienen espacio para hacerlo. Los Estados de todo el mundo no han tenido políticas para que los niños puedan seguir hablando, hacer algo para que los chicos tengan la posibilidad de compartir lo que les pasa”, comentó el especialista. Indicó que normalmente los niños comparten estas preocupaciones con sus maestros, pero en este contexto esa posibilidad no se da.