Regionales | cerro-champaqui | naturaleza | Turismo

Cerro Champaquí: cada vez más familias y viajeros se animan a hacer cumbre

Con el auge del turismo alternativo, es uno de los cerros más visitados de la Argentina. Pese a las bajas temperaturas, en estas vacaciones de invierno se mantiene entre las preferencias.

Hacer cumbre en el cerro Champaquí ha dejado de ser el desafío exclusivo para montañistas experimentados, ya que actualmente es uno de los lugares más visitados por aficionados al turismo alternativo que buscan combinar el deporte con una conexión íntima con la naturaleza. Unas 10 mil personas -entre viajeros solitarios, grupos de amigos y familias- lo visitan anualmente y se animan a enfrentar el ascenso que, según el circuito, lleva más de 30 kilómetros y se hace en tres días. Durante estas vacaciones de invierno -pese a que las temperaturas mínimas pueden alcanzar  los 10 grados bajo cero- no cesa la demanda.

Así lo manifestó a PUNTAL el guía de montaña Miguel Coranti. “La gente va mucho en invierno. La ventaja es que el tiempo es estable, hay mínimas posibilidades de precipitaciones y si llega a haber mal tiempo es una nevada, pero es muy azaroso. En 15 años que tenemos de excursiones nos han tocado nevadas en el campo -es decir en el sendero- tres o cuatro veces. La contra son las bajas temperaturas porque las mínimas a veces llegan a 5 grados  bajo cero y si hay viento del sur pueden llegar hasta 10 grados bajo cero”, relató. 

En referencia al número de visitantes que recibe el cerro cordobés, admitió que ha crecido exponencialmente, si se considera que “en los años ‘80 lo visitaban anualmente unas 100 personas y hoy vienen unas 10 mil”. “Está ahí detrás del Aconcagua como la montaña más concurrida de la Argentina”, aseguró.

Por su parte, Hernán Casasnovas, propietario y guía de una empresa de turismo alternativo, sostuvo que “año tras año va aumentando el interés de la gente por hacer esta actividad al aire libre. Incluso hay más personas en carreras de montaña o haciendo mountain bike. Y haciendo trekking se ve cada vez más en gente de 30 años para arriba”. “Es una actividad que involucra una parte deportiva y también una parte espiritual, de estar en contacto con la naturaleza. Tanto hacerla en grupos grandes o de 4 y 5 personas siempre se está moviendo en equipo”, manifestó.

Recorridos

Para ascender al Champaquí por Calamuchita hay tres circuitos, según relató Casasnovas, y se realizan por etapas en tres días. 

Por Villa Alpina, “hasta los refugios, se hace el primer día. El segundo día se hace la cumbre y se vuelve a los refugios y el último día se regresa a Villa Alpina. Este es bastante exigente; recomendamos que la gente que vaya a hacerlo tenga preparación física, no importa que tenga experiencia en la montaña -y si no la conoce que vaya con un guía- pero es necesario porque son tres días de caminata con un recorrido de casi 40 kilómetros, con muchas subidas y bajadas”.

El otro es por “el camino del cerro Los Linderos. Se sube por ese lugar que engancha desde Villa Yacanto. Es el más tranquilo”.

Y el tercero es desde el puesto “Tres Árboles. Ahí el primer día se caminan 14 kilómetros hasta la base del Champaquí, donde están los refugios y se hace noche. Al segundo día se sube a la cumbre, luego se baja; y al tercer día se vuelve a Tres Árboles, haciendo un total de 33 kilómetros. Acá hay que tener preparación, aunque no es tan exigente como el primer circuito, pero hay que tener en cuenta que la preparación es lo que va a permitir disfrutar mejor la caminata”.

Por otro lado, ambos guías coincidieron en que tanto niños como adultos mayores pueden realizar los circuitos hasta la cumbre del cerro; sin embargo, admitieron que lo óptimo es que sean mayores de 10 años y menores de 65 años. 

“El niño se adapta físicamente pero son dinámicas que están pensadas para adultos y a veces los más chiquitos se aburren. El tope de los 60 años es por una cuestión de seguridad, personas mayores pueden ir pero siempre y cuando tengan un apto físico”, aclaró Coranti.

Por su parte, Casasnovas se refirió a los meses en que se recomienda realizar la actividad. “Las épocas ideales son primavera u otoño; los extremos -cuando es muy frío en invierno o muy cálido en verano- son épocas en las que suele bajar la cantidad de gente. La más fuerte va de septiembre hasta la primera quincena de noviembre, con muchos colegios que vienen, incluso de otras provincias. Ese es el mejor momento del año para subir”. 
Luciana Panella