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"Es un orgullo presidir nuestro club"

Myriam Bastino de Lerda resaltó en el Día de la Madre que "somos mayoría de mujeres en la comisión, y el trabajo de contención de un club es como el de madre. Al colegio vas por obligación, pero al club vas por deporte y de corazón"

Es madre, es abuela y es presidenta. Myriam Bastino de Lerda es la titular de Atlético Ticino, es la mamá de Natalia, Cristian y Victoria, y es la abuela de Bautista, Angie y próximamente de Pedro.

Es una de las tres mujeres que presiden tres reconocidos clubes de la región (además: María Rosa Rojas en Yrigoyen de Tío Pujio y Celeste Ferreyra en Sportivo Playosa). Expresaron en PUNTAL VILLA MARÍA su pasión por la dirigencia deportiva.

Atlético Ticino es el actual campeón de la Liga Villamariense de Fútbol, pero además un club que creció en infraestructura, y que luce limpio, prolijo y ordenado.

Myriam, casada con Roberto Lerda, afirma que “somos exigentes en ese sentido. Pedimos a los jugadores y a la gente que colabore con la organización, el cuidado y la limpieza de la entidad, porque es el club nuestro, el de nuestros hijos, nietos y de las próximas generaciones”.

Manifestó que “comencé hace muchos años a participar en el club, desde que mi hijo jugaba en infantiles al fútbol. Siempre me gustó colaborar y participar de comisiones. En 2012 fue electa presidenta, pero resalto que estoy acompañada de un grupo espectacular de personas, entre ellas Julio Fantino y Marcelo Becchero, que manejan el área de fútbol. Es un orgullo presidir nuestro club”.

Explicó que “el fútbol es la pasión del club, pero se practica tenis, padle, fútbol 5 y natación en la pileta. Este fue un año atípico, en el que las puertas del club estuvieron cerradas por la pandemia, y espero que podamos volver a verlo con 200 chicos adentro practicando deportes”.

Remarca que “en la actualidad Atlético Ticino cuenta con 185 socios, y 130 chicos son contenidos en los horarios de práctica. Se extraña ese movimiento”.

Destaca que “cuando tenés hijos deportistas, los acompañás a jugar y empezás a disfrutar del club. No es fácil como mujer estar al frente de un club como Atlético Ticino, que es deportivo y especialmente muy futbolero, pero con un gran equipo al lado se hace más fácil”.

Señala que “en todo sentido es un orgullo compartir con este grupo de gente. Son prolijos en todo, en lo económico, en el cortado del césped, en la pintura, y siempre hacen cosas por el club. Es un gran equipo de dirigentes, y por suerte también de futbolistas”.

Indica que “Cristian jugó hace 20 años, y me hacía ir los sábados y domingos. Siempre estuve en la comisión del club, en diferentes cargos. No culpo a mi hijo, porque tengo 52 años, siempre estuve y lo llevo en el corazón al club”.

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El ojo diferente de la mujer

Myriam Bastino resalta que “no es fácil para la mujer, porque el fútbol es un ambiente machista, pero en el pueblo no tengo problemas, porque conozco a todos, y sé que los chicos llevan adelante el fútbol, y somos unidos. Cuando necesitan algo, estoy. Pero se me iría de las manos tener que manejarlo yo. Para eso están Marcelo, Julio y los otros chicos que lo acompañan, que reúnen el dinero y le ponen ganas y capacidad a ese trabajo diario en el club”.

Al respecto agregó que “mi hija también es dirigente, y el ojo de la mujer es diferente a la hora de observar los colores, la pintura y los detalles para embellecer el club”.

Reconoce que “toda mi familia trabaja en el club. La conversación principal en la mesa es el club. Lo que pasó este año es triste, porque ellos que pisan el pasto todos los días, ver que el club estuvo tanto tiempo cerrado, nos duele”.

Reseñó que “yo presido, mi hijo fue jugador, mi hija Natalia, mi hermana Mariel y mi yerno (Julio Fantino) son dirigentes”.

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Indicó que “la comisión tiene mayoría de mujeres. Natalia Lerda es tesorera, Silvia Savino es protesorera, Florencia Brignolly es vocal titular, y suplentes son Mariel Bastino, Vilma Becchero, María José Bonetto, Mariela Vivas y Soledad Oggero. Todas somos mamá”.

Agregó que “el trabajo de contención de un club está relacionado con el trabajo de ser mamá. Es muy bueno y no es fácil contener a tantos chicos. Me siento orgullosa del sentido de pertenencia que tienen en Ticino por el club, porque hasta gente que no va al club te compra la camiseta, la gorra. Es la institución deportiva del pueblo. A las instituciones educativas es casi una obligación ir, para proyectar tu vida. En cambio, al club uno va por gusto, por deporte o por corazón”.

Indicó que “muy pocos ven la cantidad de chicos que están contenidos en un club. Nadie valora el trabajo de dirigente. No son muchos socios, pero Ticino colabora siempre con el club”.

Enfatizó que “también hay gente que va al club por el padle, por el tenis en el playón, y por la pileta en el verano, donde hay escuela de verano y clase de gimnasia”.

Aclaró que “por la pandemia, la Municipalidad nos pidió el club para poder cumplir con el distanciamiento, y para poder dar clases de gimnasia. En la normalidad las instituciones educativas nos piden utilizar las instalaciones, y por supuesto que accedemos. Nos gusta que visiten el club, y sólo pedimos que lo cuiden, porque es la única forma de tenerlo en condiciones”.

Estimó que “ser rígido en el cuidado no es por ser hinchas. Julio y Marcelo son tan prolijos, y viven en el club. Sus mujeres, este año, los tuvieron en sus casas, pero de lo contrario viven en el club”.

Reiteró que “la escuela de verano es gratuita. Se realiza a medias en cuanto a gastos de pintura con la Municipalidad, que paga a los profesores. Se realiza por la mañana y se divide a los chicos por edad. A la tarde hay clases de natación, y luego queda abierta hasta las 20”.

Señaló que “la escuela de verano está bajo la conducción de Mariel Bastino, y por la tarde hay clases a los chicos, e incluso en el final del día para adultos. Las puertas están abiertas para todos, sólo se cobra por acceso a la pileta, a partir de las 14. Hay gente que utiliza los asadores, la cancha de padle o tenis”.

Aclaró que “la cancha de fútbol 5 está concesionada, y es privado”.

Destaca que “me gusta ir al fútbol, pero voy a colaborar en el bufé con mi hija Natalia. A nuestra cancha vamos a trabajar, a disfrutar voy cuando Atlético es visitante”.

Atlético Ticino fue campeón, pero el crecimiento también se vio reflejado en categorías infantiles e inferiores. “Los padres formaron sus respectivas subcomisiones, y son muy colaboradores. La comisión se encarga de la primera, y los padres de inferiores e infantiles. El fútbol femenino también se está integrando a la vida del club”.

Manifestó que “a veces voy a mi casa, pero muy poco (sonríe). Me llaman a trabajar de la Iglesia o de la Municipalidad y colaboro. En los papeles sólo estoy en el club, pero ayudo en lo que puedo, como por ejemplo en la fiesta del pueblo”.

Remarcó que “en verano pasamos el día en la pileta como muchas familias. Los domingos vamos a la mañana hasta la noche. Es difícil que se pueda abrir la pileta el próximo año. Es una pena”.

Como mensaje dijo: “El mejor refugio para los niños es practicar deporte en un club, y la mamá debe acompañar ese crecimiento, allí se forman y se aprenden valores”.

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