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Deheza: médicos privados y del Hospital se declararon objetores de conciencia

La doctora Piozzi, directora del centro asistencial público, dijo que desde la institución garantizarán todos los derechos a la consulta de las personas que quieran interrumpir el embarazo, pero no harán la práctica. Igual postura tomaron los facultativos de las clínicas de la ciudad.

En General Deheza los profesionales de la salud que se desempeñan en el Hospital de la Comunidad declararon la objeción de conciencia, por lo que cualquier procedimiento para interrumpir el embarazo será derivado a centros que accedan a la aplicación de la ley del acceso al IVE.

En conferencia de prensa realizada ayer, la doctora Natalia Herrera Piozzi, directora del Hospital local, expresó la postura de los facultativos de la planta permanente y contratados en relación con la ley del aborto legal.

La profesional dijo que son todos “objetores de conciencia”, pero aclaró: “Nos vamos a manejar dentro del marco de la ley, y cada uno de los artículos que trata esta temática, pero los profesionales de la salud, que trabajamos en el Hospital, tanto de planta permanente como contratados, nos declaramos objetores de conciencia. Este es un derecho del profesional de la salud, a no intervenir directamente, en los procedimientos que interrumpan el embarazo”.

Piozzi agregó: “No obstante, como institución, vamos a garantizar todos los derechos, que hacen a la consulta de las personas que planteen el deseo de la interrupción. También vamos a atender los posabortos, y se va a dar toda la consejería, como la ley exige, para acceder a la educación sexual integral, y todos los métodos anticonceptivos con los que contamos".

Es así que, de darse algún caso de pedido de interrupción de embarazo, se atenderá a la solicitante, pero será derivada a aquellos centros donde haya profesionales que sí realicen la interrupción de embarazo.

A su vez, Herrera Piozzi subrayó: “Queremos dejar bien en claro, no estamos privando a ninguna persona de acercarse a pedir y ejercer este derecho. Simplemente que no se dará la intervención en nuestra institución”.

Tras las consultas de los medios, la directora del Hospital reiteró: “Todos somos objetores de conciencia, todo el plantel del Hospital, en especial el equipo de ginecología y obstetricia, que sería en principio el que probablemente, recepte este tipo de consulta. Puede también suceder que el resto del equipo, que está en la atención de medicina general y clínica, también la reciba".

Consultados sobre cuáles serían los centros de referencia, la profesional dijo que está en Río Cuarto. “Estamos en conversaciones con ellos, con el área de Acción Social, para saber cómo se van a manejar y cómo aceitar esta vía para la derivación”.

“No encuentro motivo”

Por su parte, el doctor Eduardo Torlaschi, de la Clínica Privada General Deheza dijo: "No encuentro motivo para llevar adelante una interrupción voluntaria del embarazo”.

"Estamos preocupados por esa ley. Desde el principio, desde siempre, y hemos tomado la decisión, de ser objetores de conciencia, institucional, aparte, de los dos tocoginecólogos, ginecobstetra, con quienes no vamos a hacer la práctica de la interrupción voluntaria del embarazo, por objeción de conciencia, tanto institucional como personal de cada uno de los especialistas”, indicó.

El médico mencionó que están terminando un registro de los lugares dónde derivar los pacientes que vienen con esa demanda de atención “que no pueden abastecer y tienen la obligación de asesorarlos”.

Compromiso con la vida

El doctor Raúl Herrera, de la Clínica Privada Urquía, fue tajante al plantear su postura. “Tenemos un compromiso con la vida, tenemos que salvar vidas, cuidar la vida. Yo no juzgo a quien quiera hacerse un aborto. No sabemos cuáles son los lugares en los que están los médicos que no son objetores de conciencia”.

Por último, aseguró: “Yo ni aunque me obliguen voy a hacer un aborto. Es quebrar mi voluntad, desde la concepción hay vida”.