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dr. Kafka, una "banda maldita" en el rock local

El muy interesante grupo riocuartense se presenta hoy en el marco del programa virtual Cultura Solidaria de la Subsecretaría municipal.

En el marco del programa Cultura Solidaria de la Subsecretaría municipal, la banda local dr. Kafka presenta hoy a las 19hs. su show de rock alternativo que se podrá disfrutar por el canal de YouTube de la Subsecretaría de Cultura de Río Cuarto y por la web de Puntal (www.puntal.com.ar). Los interesados en adquirir la entrada solidaria pueden hacerlo llamando al (0358) 4671995 (C.C. del Andino), de lunes a viernes de 8 a 13hs.

“dr. Kafka aparece en la escena local a partir de 2018. Es una banda nueva que apuesta a un sonido simple, pero con paisajes sonoros extraídos de un limbo emocional-mental como fuente principal de su propuesta. El grupo se encuentra cercano a una estética indie-dark-alternativa tanto en lo musical como en sus letras. Sus integrantes han participado de otros proyectos del under local, y la formación actual está "maldecida" e integrada por: Matías Riera (batería), Julián Rivarola “Julius” (teclas/sintetizadores/voces), Javier Saravalli (guitarras), Gaspar Carezzana “Gasper” (bajo) y Juanmus Raven (voces/guitarras)”, dicen como carta de presentación.

Hablamos con Juanmus:

-Después de Lalo Landa formaste dr. Kafka. ¿Cómo fueron los procesos del fin de una etapa y el comienzo de otra?

-Encarar un proyecto nuevo implica mudar de piel y crear un mundo nuevo, donde antes no había nada, despegarse de los modos y formas que antes funcionaban o fluían de manera natural con otras personas, no es más ni menos que construir una relación nueva en todo sentido; no es nada sencillo desapegarse de lo que a uno le resulta familiar, respecto a los Landas, fueron diez años de dar y recibir mucho; y si bien dimos un cierre de ciclo, la música y la amistad perdurarán, de hecho quedaron muchas canciones sin grabar y cada vez que las ganas, la casualidad y el destino nos reúnan habrá “puntos suspensivos”.

En dr.Kafka de a poquito se fueron generando los espacios para las diferentes personalidades y tenemos en claro cuál es nuestro norte, hay un hilo conductor que atraviesa todas las composiciones tanto a nivel musical como en las letras, ése leitmotiv lo abrazamos naturalmente porque no es forzado ni impuesto, se trata de un grupo donde todos aportan algo que es fundamental para que se arme el rompecabezas y funcione… pero hasta llegar a eso, dr. Kafka pasó por varias formaciones en el corto transcurso de tres años, actualmente somos 5 integrantes. Comenzamos a ensayar a finales de 2017 con Guillermo “Yena” en el bajo y probamos con cuatro bateristas y con otros miembros hasta llegar a la formación con la que hicimos el show con Bicicletas, luego se fue el baterista a finales de 2018 y el Yena se fue a vivir a Chile a comienzo del 2019, luego de esa serie de eventos inesperados asumimos nuestra maldición y la abrazamos.

-¿Es por eso dicen que son una “banda maldita”?

-En realidad se trata de un rumor que nosotros mismos nos encargamos de propagar, luego de esos cambios y más cambios llegamos a la conclusión de que cargamos con cierto malditismo, que nos persigue como una sombra, además hay otra historia real de fondo: una vez estábamos tomando unas fotos en la casa del guitarrista y en la foto salía una especie “de sombra” al lado del bajista, empezamos a bromear que se trataba del “6to miembro fantasma” y desde allí nos acompaña notoriamente, siempre pasa algo extraño, tenemos “La Maldición del Perla Negra” a cuestas (risas).

Lo de “Banda maldita”, también es una alusión a los poetas malditos, es un guiño a esa visión romántica de hacer arte desinteresadamente, cumpliendo con cierta profecía de no tener consenso popular, de sentirse incomprendido, abrazando esa manera libre de entender al rock como medio de expresión, sin estar condicionado por las expectativas de un público que espera no ser defraudado.

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-¿Por qué el nombre de la banda?

-El nombre nos vino dado desde “la conjunción de las esferas”, por una parte adoptamos el apellido de un escritor atormentado y muy conflictuado, porque hay una empatía de fondo con su modo apocado de ser y con su visión pesimista y decadente del mundo que plasmó en sus escritos hace un siglo atrás y aún están tan vigentes, o por lo menos así lo sentimos. Y por otra parte le agregamos la abreviatura “dr.” mal escrita, porque hay una intención de que “moleste visualmente”, que salte a la vista que hay algo fuera de lugar, de cómo estamos acostumbrados u esperamos leerlo según ciertas normas y en esa intención de molestar/incomodar dejamos ver nuestra manera de entender el rock, u el arte en general; por ejemplo a mí personalmente leer a Kafka me genera mucha ansiedad, no sabría decirte si realmente me gusta, pero sí hay un antes y después de leerlo. Y en la música, u en el arte en general, siempre busco eso, algo que me deje marcas y huellas.

Lo de “Banda maldita”, también es una alusión a los poetas malditos, es un guiño a esa visión romántica de hacer arte desinteresadamente, cumpliendo con cierta profecía de no tener consenso popular, de sentirse incomprendido, abrazando esa manera libre de entender al rock como medio de expresión, sin estar condicionado por las expectativas de un público que espera no ser defraudado Lo de “Banda maldita”, también es una alusión a los poetas malditos, es un guiño a esa visión romántica de hacer arte desinteresadamente, cumpliendo con cierta profecía de no tener consenso popular, de sentirse incomprendido, abrazando esa manera libre de entender al rock como medio de expresión, sin estar condicionado por las expectativas de un público que espera no ser defraudado

-Tanto en letras como en música ¿cómo definirías la propuesta que presentaron en Cultura Solidaria?

-Nuestras letras abordan sentimientos y situaciones de soledad, melancolía, de sentirse extraño u incomprendido, ese malestar con uno mismo y con los demás que no sabés de dónde viene pero es una espina clavada desde que nacés; sabemos de la locura que infunde tanto el desamor como su contracara, el amor mismo. Ahí hay un guiño Kafkeano a ese vacío existencial que te asfixia, pero que no podés ignorar, porque no podemos mentirnos a nosotros mismos, o sea, podés taparlo con lo que se te ocurra, pero tarde o temprano va a aparecer. Creemos que no se puede huir de esas sombras pero tampoco podés vivir en la vereda del frente de la exterioridad todo el tiempo, y nuestras letras tienen tanto de una como de otra, digamos que comulgamos con “esa dualidad” porque nos hacemos cargo de nuestras sombras, pero también abrazamos nuestro lado más luminoso, por ejemplo decidimos abrir el show con una canción que se llama “Oscuridad” donde hablamos de eso; hace poco leí una frase al respecto, muy bonita que dice “el mismo brillo del amor genera nuestras más grandes sombras”.

En cuanto a la música que hacemos, dr. Kafka es rock subterráneo, es una música que escucharía el “Conde Pátula” de Transilvania, son susurros fantasmales (risas). En cuanto al género, te puedo decir que a modo general nos nutrimos y sentimos cómodos dentro del indie, dark y alternativo. Consideramos que en la propuesta no hay una ambición de encontrar algo que resulte innovador, sino más bien hay una conexión con lo que resulta inacabado e imperfecto, seríamos algo así como “los hijos feos del under”, unas cucarachas del rock. Para nosotros es importante que nuestra música esté impregnada de ese “elemento enrarecedor” que denota cierta magia, literalmente. Por ejemplo, la canción “Perro Ciego” con la que cerramos el show es un mantra catártico elaborado como conjuro para repeler ataques de siniestros, pues hay todo un submundo en Río Cuarto, desconocido por la gran mayoría.

-Aunque sin público, volvieron a los escenarios. ¿Cuáles fueron las sensaciones vividas?

-A nosotros nos encanta reunirnos a hacer música, de la forma que sea; y como somos una banda minúscula, estamos acostumbrados a tocar frente a un público pequeño, por lo general amigos, conocidos y algún que otro curioso sonoro o merodeador de la noche. En este caso tan particular de tocar en un Teatrino vacío fue perfecto para generar una atmósfera melancólica, por otra parte lo disfrutamos mucho porque entre los 5 ya existe una resonancia fantasmática, que la podemos reproducir en cualquier lugar en el que estemos, se trata de un círculo mágico en el que todo fluye, es cuando no tenés que explicar ni forzar nada.

-¿Por qué decidieron participar en Cultura Solidaria?

-La invitación era para este 30 de octubre, la noche previa a que salgan las brujas de sus guaridas, además ya casi en plena luna llena, todo era demasiado perfecto para nosotros, mucha casualidad (risas). Por otra parte somos agradecidos y celebramos que haya espacios que se gestionen para el rock y otras expresiones locales varias.

-Sos uno de los pocos artistas locales que se preocupa por la imagen y la estética. ¿Eso surge naturalmente o es buscado?

-Personalmente me encantan las bandas que tienen cierta cuota de teatralidad en sus shows, creo que eso lo hace muy especial, cada show o puesta en escena se convierte en una especie de ritual, en el cual dejás de lado completamente tu mundo habitual, para habitar otro universo que vos mismo inventaste; puntualmente en dr. Kafka hay un alter ego nuevo, que nos remite al viejo continente de finales del 1700, se trata de “Juanmus Raven”, es una especie de alquimista del ocultismo que logró la inmortalidad, también un gran embustero. Pero esa cuota de teatralidad tiene su sentido sólo en el contexto de dr. Kafka, en el cual me sirvo de muchos artilugios en la voz (efectos de reverberancia, delays, modulaciones, etc.) que uso en vivo como un recurso estético dentro de lo musical, para que la voz suene más espectral, más deshumanizada. El sentido último es que tenga un halo fantasmal que resulte poco natural, eh ahí el embuste, la mentira, la alusión a un acto de magia que justamente es algo que no es real.

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-¿Escuchás bandas nuevas? ¿Cuáles?

-Un poco y un poco, por lo general siempre hago lugar para disfrutar de bandas que considero clásicas o de culto y también descubro nuevas, o por lo menos nuevas para mí. Por ejemplo, mientras hacíamos esta nota di con un compilado grabado en cassette en UK del año 93, que subieron hace 5 días, son esos pequeños tesoros que los descubrís de casualidad. Y en cuanto a bandas locales me gusta mucho lo que hacen los chicos de Antenas, Blowjob, Las Partes, Los Faders, Expanda.

-¿Cómo te llevás con el streaming, soles ver arte en ese formato?

-Sí me gusta, por lo general todo el tiempo estoy viendo shows en vivo ya sean streaming u en diferido, disfruto mucho de shows por la pantalla, con un buen audio y algo rico para acompañar soy feliz.

-Como músico, ¿cómo imaginas el futuro pos pandemia?

-El contexto pos pandemia me resulta incierto, mi manera particular y pequeña de entender y hacer música siempre fue por una parte algo muy intimista y de buceo interior, pero también por otra parte compartiendo y formando parte de un grupo, en donde “el ensayo” es tan importante como un show, y de momento, por suerte, no falta. En cuanto a los shows en vivo y con público, se están pensando en alternativas para concretarlos, estamos en un momento coyuntural en donde todos, no sólo los músicos, estamos reinventándonos, aceptando la incertidumbre como parte de la vida.

-Dicen que, ante las crisis, mucha gente suele refugiarse en la cultura. ¿Creés que en esta oportunidad será así?

-No sabría decirte de otras personas, porque cada cual es un mundo distinto, pero sí en mi caso ése refugio es indispensable más allá de esta crisis en particular, para mí desde siempre es necesario el refugio y la contención dentro del arte en general, ya sea a través de la música, la lectura, el cine o en cualquier forma de expresión tanto como espectador como generando. Y bienvenido sea, si más personas encuentran refugio en el arte o se dan el tiempo y el lugar para re-encontrarse a sí mismas creando o desconectándose de una realidad que les resulta adversa. Mi visión quizás no sea muy alentadora al respecto, creo que el mundo está jodido desde hace tiempo, pero celebro esos pequeños chispazos dentro de tanta oscuridad.