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La industria de la carne, en un año con faena a la baja y costos al alza

Se espera una caída en la producción anual del 10%

En 2023 la industria frigorífica procesó 14,5 millones de cabezas, casi un millón más que en 2022, alentada por la severa sequía que adelantó salidas de los campos, a lo que se sumó la demanda China y la participación de hembras en el total faenado. Pero este año casi todo será distinto.

“En términos de faena se está cumpliendo con el pronóstico que habíamos hecho de una caída del 10% respecto al año pasado, por lo cual si proyectamos estaríamos cerrando el año con unos 13 millones de cabezas”, explicó Daniel Urcía, vicepresidente de IPCVA y vicepresidente de Fifra. Para el directivo, “este es un año de recomposición del stock”.

El resultado de caída de faena “indica que la hacienda es un bien escaso, sin embargo no se dispara el precio porque en la otra punta no hay ni crecimiento de demanda internacional, ni tampoco del mercado interno que traccionen”, afirmó en diálogo con Tranquera Abierta.

Para Urcía, “aunque hay escasez de oferta, no hay demanda que traccione. Por eso vemos que los precios suben un poco una semana y a la siguiente bajan otro poco”.

Con respecto al contexto económico, “en Argentina el gran objetivo es hacer novillos, pero para eso se necesita largo plazo. Y si bien hoy la macro está mejor, no sé si está el clima de confianza suficiente para apostar a un negocio de largo plazo. De ahí que sería importante generar incentivos, que deben ser de orden fiscal, como desgravación de impuestos para hacer un animal más pesado. O si el Gobierno anunciara que las retenciones bajarán de a 3 puntos por año sería una señal importante para el ganadero”, dijo el vicepresidente de la Federación de Industrias Frigoríficas Regionales Argentinas.

Y agregó: “De todos modos, mirando el contexto, si la economía general se ordena, la ganadería va a ser negocio porque plata para invertir hay. Lo que debe ocurrir es que debe canalizarse en ganadería. Y están apareciendo créditos y las tasas están bajando. No tengo dudas que el negocio ganadero funciona mucho mejor con estabilidad porque es un negocio de mediano o largo plazo”.

El mercado interno va al ritmo de los bolsillos...

Adentro tenemos bolsillos flacos y con una oferta de cerdos y vacunos importante. Y aunque es habitual que en otoño el cerdo no tenga precio, los productores ahora se están quejando y mucho. Lo cierto es que el precio hoy está condicionado porque no tiene salida. Por eso son importantes las negociaciones con Uruguay.

¿Y en el plano internacional?

Y a nivel internacional, esperando que Europa con el verano mejore los precios, aunque no creo que se cumpla el cupo Hilton este año porque estuvo muy bajo el precio y con el valor de la hacienda y el tipo de cambio no es redituable.

¿Cómo es eso?

Hoy el precio de la hacienda en términos históricos está en buen valor, más allá de que le sirva o no al ganadero. Eso es otra cosa. Lo que sí, esos valores quitan competitividad al exportador porque tiene mayor costo. Y si a su vez hay un 9% de retenciones que otros países no tienen, se complica.

Con ese marco, ¿cómo están los frigoríficos?

La industria en este contexto está haciendo el aguante. Porque si el número externo no es bueno y el interno no da tampoco, lo que queda es trabajar con los costos internos. El de la hacienda no se puede manejar. Quedan los laborales, energéticos, combustibles, que fueron subiendo. Y además, en situaciones de crisis crecen los marginales también. Por eso es un momento para ser muy cuidadosos con los costos. Pensemos que el transporte le suma unos 130 pesos a cada kilo de carne. Cuando veamos un camión repartidor, le está agregando esa cifra.

¿Y para adelante?

Se espera que haya recomposición de ingresos, que le empiecen a ganar a la inflación y que se sumen créditos al consumo más accesibles. Con eso, el mercado interno podría comenzar a recuperar. Pero veo todo el año difícil, sin mejora de precios internacionales, mientras la recuperación del mercado doméstico no será potente. Será un año de transición.