Doctor Foti: “La idea es empezar a pensar al feto como un paciente”

Junto a sus colegas Roberto Benítez y Pablo Gornitz, anunciaron trabajos en conjunto para estimación de riesgos de embarazo. También opinaron de manera contundente sobre el tema del aborto legal

En medio de tanta locura mediática acerca de la legalización del aborto, la conferencia de prensa que brindaron los doctores Roberto Benítez, Octavio Foti y Pablo Górnitz fue un remanso de lucidez. Sobre todo a la hora de concebir la maternidad y, como dijo el doctor Foti, “pensar al feto como un paciente”. 

Sin embargo, la finalidad de la charla no fue en absoluto hablar sobre “la interrupción voluntaria del embarazo”, sino simplemente brindar una charla médica munida de una fabulosa noticia para la ciudad y alrededores: la posibilidad de hacer  una estimación de riesgos de embarazo de mucha más calidad que la que se venía haciendo. Sobre todo en el descubrimiento prenatal de la hipertensión y trastornos constitutivos de cromosomas en el bebé. Y todo, merced de un maridaje entre nuevas tecnologías traídas a Villa María y un recurso humano de excelencia. Pero mejor escuchar a los protagonistas. 



Llegar antes que la patología



 “Hasta no hace mucho, estos diagnósticos se hacían sólo por ecografía -comentó el doctor Benítez- Pero ahora, con los aparatos que ha traído Pablo, podemos pasar de un 75 por ciento de diagnóstico posible a un 92. Y el doctor Foti con su conocimiento clínico, puede mejorar ese porcentaje teniendo en cuenta los datos que le vamos a proporcionar con Pablo sobre la translucencia nucal (medición de la nuca del feto). La idea es asesorar al médico obstetra en base a esos resultados”.

Respecto a este punto, Benítez explicó que “la primera ecografía de importancia va de la semana 11 a la 14 de embarazo. En ese momento podemos diagnosticar, de acuerdo a lo que junta el bebé en la nuca, si tiene trastorno cromosómico, cardíaco o lo que sea. Esos datos van declinando después de la semana 14. Pero al detectarlos, uno puede decidir conductas terapéuticas mejores. Si el chico tiene un trastorno cromosómico, sindrome de down o una enfermedad cardíaca asociada, hay que tratar que no nazca de parto normal porque eso puede implicar un riesgo mayor. Y la mamá tiene que dar a luz en un centro bien equipado.”

Acto seguido, el doctor Octavio Foti profundizó la explicación del maridaje entre tecnología y recurso humano.

“Estamos haciendo uso de tecnologías europeas cargando datos bioquímicos, ecográficos y clínicos en un sotware que nos arrojará una probabilidad estadística de padecer la patología. Es lo que se llaman estudios de tamizaje. Con estos estudios se detectan los riesgos aumentados en trastornos cromosómicos y trastornos hipertensivos. Se vierten todos los datos en el software y te sale el porcentaje de riesgo de cada embarazo y sus respectivas patologías. Y en ese caso medicamos a la mamá antes del parto. Si el bebé tiene alto riesgo de tener una triploidía o síndrome de down, se hace una punción placentaria en el primer trimestre o una punción de de líquido amniótico en el segundo. De ahí sacás células fetales y hacés un estudio genético para confirmar el diagnóstico. El problema es que esos estudios invasivos pueden poner en riesgo el embarazo, ya que una de cada 200 punciones puede generar un aborto o una complicación obstétrica. Hay que filtrar la población y se hace mediante estos estudios preliminares en el primer trimestre”.

Y aclaró que “nosotros acercamos el grupo de riesgo al diagnóstico porque no podés punzar a toda la población. Se pueden predecir tres patologías: hipertensión, cromosómica o parto prematuro. Son estudios que en Villa María y la zona no se hacen excepto acá y en Gómez Benitez”. 



La apuesta clínica de dos centros modelo

Por su parte, doctor Pablo Gornitz, presidente de Laboratorios Gornitz S.A, comentó que “en el país hay muy pocos centros que estén diagnosticando la preeclampsia, una enfermedad donde  la mamá tiene hipertensión y el parto puede producir su muerte, o la del feto o una enfermedad del bebé cuando nace. Eso lo podemos detectar acá. El enfoque de la embarazada sólo es posible con un trabajo en equipo”.

Y remarcó que “cuando hay un embarazo, las dos preguntas son si el embarazo va a estar bien y cómo va a nacer el nene. No les vamos a poder brindar el cien por ciento de las respuestas pero sí les vamos a poder brindar tranquilidad de diagnosticar a tiempo. Si bien muchas de esas enfermedades no se pueden curar, la idea es que la mamá pueda recibir ese bebé y contenerlo al nacer”.

Apuntes sobre la despenalización del aborto

Continuando con la idea del doctor Gornitz, Foti indicó que “la idea es empezar a pensar el feto como paciente porque también es un ser humano. Hay que analizarlo desde que está en la placenta, si está tragando líquido o si orina o no. La llegada de la tecnología en combinación con la calidad del profesional genera un avance muy importante en obstetricia”. 

-Al hablar del feto como paciente se impone una pregunta ¿abortar es “matar un paciente”?

Foti: “Un profesor chileno dijo que cuando una mujer decide abortar, sea cual sea la causa, está abortando a un hijo. Lo que ella no puede o no quiere enfrentar es la maternidad. Después si para ella es vida o no, es otra discusión. Pero esa mujer está decidiendo terminar con un proceso biológico natural que por alguna razón, decisión o accidente está dentro de ella.

-¿Qué piensan de quienes dicen que hasta la semana 14 el feto no es persona?

Foti: -Me parece una aberración. total Y más aún, hablar de la práctica del aborto. Hacer un aborto por razones clínicas ya es un trauma para nosotros los obstetras, pero a veces es necesario por riesgo de vida de la mamá. Pero ingresar una mujer sana y anestesiarla, ponerla en posición ginecológica totalmente vulnerable y con sus genitales abiertos, abrirle el útero que viene cerrado y sacar de ahí un ser humano de siete centímetros con piernas y cabeza muerto, es algo espantoso. Y eso no se plantea jamás en la discusión social. Dan ganas de decir a quienes quieren votar la legalización, “bárbaro, vótenlo, pero a los abortos háganlos ustedes, no me obligués a mí”.

Por su parte, el doctor Benítez expresó su punto de vista.

“Cuando se unió un espermatozoide con un óvulo, ya empieza una actividad celular propia e individual. O sea que desde ese momento ya empezó la vida. Fuera de eso, es difícil tomar una posición definitiva. Hay opiniones encontradas y yo también las tengo. En el país nacen 600.000 chicos al año y hay 400.000 abortos. Es todo un número y sería una hipocresía no enfrentarlo. Creo que al aborto lo tiene que decidir cada mujer ya que son las dueñas del cuerpo. Es mi opinión personal. Pero como dijo Octavio, abortar es arrancar la vida desde el comienzo”.

Iván Wielikosielek

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