“El paciente pediátrico se termina yendo a Córdoba”

Lo aseguró el director de Fusavim, Ítalo Boccardo, sobre los casos que salen de lo común. Dijo además que, en la ciudad, la falta de estos profesionales comienza en las guardias

En diálogo con el director de la Clínica Fusavim, Ítalo Boccardo, el doctor confirmó que el faltante fundamental de especialidades médicas en Villa María es la pediatría. 

Manifestó que esta escasez de profesionales se nota desde las urgencias hasta todas las atenciones de las subespecialidades pediátricas.

En cuanto a las emergencias, aseguró que “hoy casi todo lo asiste el Hospital Pasteur”, habiendo además sólo una clínica privada que brinda guardias pediátricas.

“Es un problema ya de inicio, partiendo del hecho de que no hay casi guardias pediátricas. En el Hospital tienen una alta demanda  porque en el resto de las clínicas no hay guardia pediátrica. Y pasa lo mismo con neonatología. Acá no hacemos partos, pero muchas otras clínicas de la ciudad sí, y no tienen  un sector de neonatología”. Y añadió: “Entonces, todo se tiene que derivar a la Clínica de Especialidades, que muchas veces se ve desbordada, o directamente al Hospital Pasteur. Y no tienen el servicio por la misma falta de especialistas que hay en toda la ciudad, además de que muchos de los profesionales no quieren estar de guardia, y la pediátrica es la más compleja”, destacó el profesional.

Comentó también que Villa María ya es lo suficientemente grande para contar con todas las ramas y especialidades de la medicina a nivel general, no sólo de niños, pero que siempre va a estar más resentida en la parte de pediatría y sobre todo en sus subespecialidades. “Tenés pediatras pero no tenés especialistas en la rama de pediatría, como en cardiología o ecografía pediátrica. Eso no es frecuente acá”, declaró el cardiólogo. Y agregó que algunos de estos profesionales vienen de Córdoba Capital a atender en los consultorios villamarienses, pero que lo más común es que se focalice en derivar a Córdoba.

Es por eso que, aseguró, “cuando se sale de lo normal, el paciente pediátrico se termina yendo a Córdoba” y que “en pediatría se encuetran casos en donde la interconsulta específica se va a tener que ir directamente a Córdoba, que es el polo médico más cercano que tenemos”.

Explicó que para tener subespecialidades, se necesita volumen de pacientes que vayan a consultar por eso. “Un pediatra puede atender muchas situaciones, por lo que trabajo le va a sobrar; pero si  sos especialista en cirugía pediátrica, ¿cuántas podés llegar a hacer en Villa María? Por ahí no alcanza para que tengamos muchos profesionales. Es una cuestión de casuística, por cada 100 mil habitantes podría haber una determinada cantidad de casos, y como Villa María y Villa Nueva tienen recién 100 mil habitantes, la cantidad de casos van a ser menos que en las grandes ciudades”, sostuvo el profesional.

Hoy en día todo se centraliza en Córdoba porque, por un lado, no son muchos los profesionales especializados que atienden en la ciudad y, por otro, porque los centros formadores están en la capital cordobesa. Boccardo expresó que, para él, el Hospital de Niños es un centro de referencia para cualquier clínica privada. Allí uno puede encontrar al cardiólogo pediátrico, al especialista endovascular de pediatría y a otros profesionales muy bien formados. Ellos focalizan su trabajo en esa ciudad porque es donde van a encontrar la mayor cantidad de casos en la provincia, ya que en Córdoba no sólo se atienden sus habitantes, sino personas de toda la provincia, por lo que se multiplica la población de pacientes.

En cambio, para la mayoría de los casos adultos, afirmó que en una u otra clínica el especialista está, y que a veces el paciente acude a Córdoba por una cuestión de cobertura de mutuales.

Asimismo, a nivel general, señaló que lo que falta en Villa María son las subespecialidades: “Por ejemplo, en lo que atañe a cirugía, faltan profesionales que operen cabeza, cuello, tórax. Los hay, pero son pocos en la ciudad. Cirujanos pediátricos deben haber uno o dos en toda la ciudad. Pero por ahí lo que se ve es que en Córdoba va a haber más de estos profesionales por una cuestión de casuística, es decir a mayor cantidad de pacientes habrá más profesionales de las especialidades que son más específicas”.

A la vez explicó que hoy en Villa María, y con la conexión que hay con Córdoba, se tiene casi todo para recibir tratamiento en la ciudad y que si no es en una clínica es en la otra, ya que muchos médicos vienen de la capital provincial a hacer cirugías.

Otra opinión

Por otro lado, para la directora médica  del Sanatorio Cruz Azul, Silvina Marisol del Barrio, en líneas generales son las especialidades clínicas las que más faltan en la ciudad. La profesional de la salud dijo que no hay médicos clínicos ni internistas especializados, y que también hay pocos médicos en reumatología, alergia, inmunología, y que son especialidades bastante complejas: “De hecho, reumatólogos no sé si hay alguno local, vienen de afuera; lo mismo sucede con los médicos endocrinos”.

Seguidamente aclaró que, en ese sanatorio, hay especialidades en las que sí hay médicos, pero que no alcanzan a cubrir la demanda, por lo que los turnos terminan siendo muy alejados. “En reumatología, traumatología y urología tenemos médicos pero los turnos se nos van muy lejos, y todo lo que es patologías, cuando no tenemos especialistas, terminamos derivando”, manifestó del Barrio.

La directora médica explicó que la causa de la escasez de profesionales en estas ramas se debe a que son especialidades que llevan mucho tiempo de formación y que son muy difíciles, tanto en su formación como también a la hora de ejercerla. E indicó que, por un lado, no son las primeras elegidas y, por otro, que para ellas hay formación generalmente en Córdoba, Rosario o Buenos Aires. Ello genera un distanciamiento del profesional. 

“Y también hay que tener en cuenta que las especialidades clínicas son las menos redituables económicamente, lo que es un factor determinante, porque no tenés procedimientos para hacer, y porque no tenés estudios complementarios. De ahí que tengamos tantos centros de estética y tan pocos centros de enfermedades de la medicina interna, que son bien complejas”, comentó. “Hemos perdido el concepto de que la medicina es una estilo de vida y pasamos a creer que es un trabajo. Y eso es un problema”, concluyó.



Lara Martínez Bollo.  Redacción Puntal Villa María

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