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El trabajo informal, el doméstico, hoteles y turismo aún no logran recuperarse

El Presidente destacó la mejora en las cifras de empleo, pero todavía hay sectores que no logran revertir la caída

Si bien la actividad económica recuperó la abrupta caída de 2020, no todo volvió a su lugar. La estructura social quedó con una mayor asimetría y las ramas de actividad variaron en su comportamiento dependiendo de sus propias particularidades y mercados.

De este modo, según las últimas cifras oficiales, los que aún no lograron volver a niveles de 2019, prepandemia, son los empleos domésticos, hoteles y turismo en general, aunque en los últimos trimestres estos últimos vienen en proceso ascendente más marcado que los primeros.

En términos más generales, los que más demoras tienen en retomar el estadio anterior a la llegada del Covid-19 son los informales.

El segmento asalariado registrado creció contra fines de 2019 (+0,4%, con un mayor dinamismo relativo del empleo público que del privado en el mismo período el cual, no obstante, aceleró su recuperación en los últimos meses). En contraste, a fines de 2021 los empleos más precarios (no asalariados y asalariados informales) todavía se ubicaban por debajo de los registros previos a la pandemia. En ambos casos, se trata de los segmentos más golpeados por el Covid-19 y en donde la recuperación fue más lenta; particularmente en los informales y, entre estos, en el trabajo de casas particulares, que explica casi en su totalidad por qué la cantidad de puestos de trabajo totales todavía no retornó a niveles de fines de 2019.

Según el último trabajo del Centro de Estudios para la Producción, del Ministerio de Desarrollo Productivo, a fines de 2021 el empleo en servicio doméstico fue 13,9% inferior al de dos años atrás, lo que representa la mayor contracción de la economía. En términos absolutos, se trata de una reducción de 244 mil puestos (mayormente informales y feminizados). Hoteles y restaurantes le sigue entre los sectores de mayor retracción (-12,8% en términos relativos y -89 mil en términos absolutos); no obstante, en este caso se ha observado un mayor dinamismo de la recuperación en los últimos trimestres comparado con el servicio doméstico.

Entre los rubros “grandes” que siguen sin recuperar la totalidad de los puestos de trabajo se destaca Construcción, que se ubicó 1,7% abajo al comparar el cierre de 2021 con el de 2019. El mismo resultado tiene Transporte y Comunicaciones.

Las que tiran para arriba

Por su lado, entre las ramas con mayor dinamismo en materia de empleo se destacan electricidad, gas y agua (+15,2%), intermediación financiera (+7,1%) y petróleo y minería (+4,6%). “Aquí ocurrió algo que merece, en caso de consolidarse en 2022, investigaciones futuras. Estos tres sectores se caracterizan por una muy elevada formalidad; sin embargo, el empleo registrado formal no creció entre ambos períodos (incluso, en el caso de finanzas e hidrocarburos cayó) y lo que traccionó el alza absoluta de los puestos de trabajo allí fue el empleo asalariado informal y el cuentapropismo”, detalla el CEP.

De esta manera, la tasa de formalidad (asalariados registrados cada 100 puestos de trabajo) pasó del 73,8% al 64,3% en electricidad, gas y agua; del 81,6% al 74% en finanzas; y del 89,4% al 83% en petróleo y minería. Lo contrario ocurrió con ramas como servicio doméstico, en donde la tasa de formalidad pasó del 30,4% al 33,5%, pero porque el empleo asalariado formal se sostuvo mucho más que el informal.

Por su parte, entre los grandes que mejoraron aparece Comercio y Reparaciones con un crecimiento del empleo del 3,5% y Administración Pública y Defensa, con el 3,1% de aumento.

En términos generales

En enero, el empleo registrado se incrementó en 23.300 trabajadoras y trabajadores respecto a diciembre en la medición sin estacionalidad (+0,2%) y señaló así 13 meses de subas en fila, que fue el dato que remarcó el presidente Alberto Fernández el fin de semana con motivo de conmemorarse el Día del Trabajador.

El sector privado aumentó en 29.200 asalariados (+0,5%) y el público, en 600 (0%).

En el empleo independiente, se redujo marginalmente la cantidad de monotributistas (0%), en tanto que la de monotributistas sociales y autónomos se contrajo 0,1% y 0,2%, respectivamente. Según la EIL, en febrero la tasa de suspensiones fue de 0,5%, valor similar al de enero, mientras en el peor momento de la pandemia había alcanzado el 8,8%.

En términos de género, en el cuarto trimestre de 2021, la tasa de actividad de las mujeres subió en términos interanuales 2,7 puntos y la de varones, 1,3 –ubicándose en 50,3% y 69,7%, respectivamente–. En cuanto a la tasa de empleo, mostró un incremento de 4,5 puntos en mujeres (a 46,4%) y de 3,9 en varones (65,3%). En tanto, en la tasa de desocupación la reducción fue de 4,2 puntos en el caso de las mujeres (7,7%) y 3,8 en el caso de los varones (6,4%). La general fue 7%. Entre las mujeres de 14 a 29 años se observa una mayor reducción de la tasa de desocupación (de 9,8 puntos), aunque siguen presentando el valor más elevado (16,2%) de desempleo.

Gonzalo Dal Bianco.

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