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Los frigoríficos dicen que en la cadena cárnica no hay formadores de precios

Desde Fifra remarcaron que hay luces amarillas tanto en el mercado internacional como en el doméstico para el sector. "No hay señales internas que promuevan la creación de empleo", advirtieron desde la entidad

Para la industria frigorífica, el arranque de 2021 se parece mucho al del año pasado, con una cuota elevada de incertidumbre y algunos nubarrones en el horizonte, tanto del plano internacional como local.

Por eso desde la Federación de Industrias Frigoríficas Regionales Argentinas (Fifra) afirman que “el año arrancó con complicaciones en diferentes frentes. Hay problemas para la exportación y a nivel interno las señales que se reciben no son alentadoras. Desde Fifra reiteramos nuestra vocación al diálogo público-privado como camino para llegar a las soluciones que favorezcan el crecimiento económico, el desarrollo de las empresas y, en definitiva, la generación de más y mejor empleo”, explicó su presidente, Daniel Urcía.

El directivo remarcó además que “en la Argentina hay oferta de carne suficiente y capacidad para abastecer al mercado interno y a la exportación, pero algunas situaciones encienden luces amarillas que hacen dudar sobre el normal desarrollo del negocio”.

La Federación que nuclea a los frigoríficos de la región centro se quejó de las decisiones que se adoptan desde China por presunta presencia de Covid en la mercadería a las que consideró “absolutamente incomprensibles”, al tiempo que espera nuevas habilitaciones de frigoríficos que quieren exportar al gigante asiático pero las autoridades de ese país demoran los trámites. Hay casos que están en condiciones de validar desde hace un año. Los frigoríficos piden previsibilidad para alentar inversión, crecimiento y por ende generación de empleo.

“Además, siguen los problemas para exportar a Europa por los cierres y demás complicaciones que está generando el coronavirus durante el invierno en ese continente. Ese mercado lleva cortes de alto valor (cuota Hilton) que por la pandemia cayeron a mínimos históricos al tiempo que los precios de la materia prima (kilo de novillo) medidos en dólares son los más altos de la región Mercosur. Tengamos en cuenta que la exportación opera con el dólar oficial al que hay que restarle los derechos de exportación”, recuerda Fifra, al tiempo que destacó que “la falta de competitividad exportadora es un problema que requiere atención y solución”.

Luego, en una editorial firmada por Urcía, se advierte que “no hay señales internas que promuevan la creación de empleo, por el contrario, todas las nuevas normas o reglamentaciones desalientan ese proceso y van restringiendo la demanda de trabajadores a un determinado grupo social. En muchos casos se termina prefiriendo y seleccionando a los solteros, jóvenes, con aptos físicos impecables”.

En cuanto al aspecto laboral agregó que hay otras trabas a la generación de puestos de trabajo: “continua vigente la prohibición de despido (aunque reconocemos que el tope indemnizatorio significa un adelanto), el personal en situación de riesgo sigue en modo pasivo y su costo debe ser asumido por el empleador (costo productivo privado se traslada al precio) y a esto se agrega la ausencia intempestiva por razones de escolaridad (absolutamente imprevisible para el empleador)”.

Consumo

Por otra parte, puertas adentro, Fifra alertó por la caída de la demanda, fruto del desacople entre precios e ingresos de la población. “La disminución de la demanda interna que se dio en el arranque del año ya fue anticipada y se explica por la necesaria recomposición de los precios de la hacienda que, como dijimos entonces, traería aparejada una retracción del consumo que lentamente se irá recuperando en los meses próximos a medida que se vayan actualizando los salarios. El aumento de la ayuda social en la tarjeta Alimentar también hará su aporte”, indicó.

Producción

En ese contexto, el año arrancó con muy baja faena. Según los datos de Fifra, en enero se contó con 20 días hábiles y la faena fue de las más bajas del siglo. El promedio diario fue apenas de 50.000 animales, casi 20% por debajo de algunos meses de 2020.

Acuerdo de precios

Ante la necesidad del Gobierno de ofrecer carne a “precios cuidados” los frigoríficos exportadores nucleados en las distintas cámaras empresarias accedieron a un programa especial, con un volumen determinado, a precios que no son de mercado como una forma de colaboración de carácter extraordinario y solidario.

“El esfuerzo económico para los aportantes es realmente significativo y hemos quedado inmersos en cuestionamientos ajenos a las partes. De hecho, el programa que tiene por objetivo ofrecer un producto a un precio menor al de mercado para los más necesitados provoca el malestar de todo el resto de los operadores del negocio de las carnes que consideran esta iniciativa como una especie de dumping”, indicaron los frigoríficos. Pero al mismo tiempo, Fifra aseguró que “debemos comprender de una vez por todas, que en la carne “no hay formadores de precios. Ninguno de los eslabones tiene la participación o capacidad (de cualquier índole) para hacer subir los precios artificialmente. Los precios responden a la realidad a veces más temprano que tarde, pero siempre lo hacen en función de factores predominantemente económicos y políticos”.

Y agregaron: “Hay cuestiones impositivas de pendiente solución que ayudarían en ese sentido. El año anterior solicitamos la corrección de alícuota de IVA en el servicio de faena, no es la solución para los precios, pero es parte de la construcción final de estos y lamentablemente no encontramos respuesta a ese pedido”, indicaron.

El cuero espera

Un largo reclamo de la industria frigorífica tiene como base el cuero: un subproducto que cuando no logra colocarse en ningún mercado se transforma en un sobrecosto por la necesidad de disposición final que conlleva. Y cuando hay mercados, permite un retorno.

En la primera opción es un costo más que va al producto final; en la segunda, es menor costo y más ingresos. Por eso lo frigoríficos piden “solucionar de forma definitiva la situación comercial del cuero. Hemos solicitado la prórroga de la vigencia de la norma que facilita la exportación de cueros crudos salados que venció el 31/12”. Lamentablemente todavía esa norma está en el circuito administrativo”, se lamentó Fifra.

Finalmente, el documento que lleva la firma de Urcía, destaca que “todas las dificultades enumeradas nos hacen presumir que este será un año difícil pero como siempre pondremos lo mejor de nosotros para sobrellevarlo y para buscar en el diálogo entre el sector privado y las autoridades las soluciones posibles a los problemas sectoriales y de la economía argentina”.