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Crimen en Fénix: cónclave de Miralles con la plana mayor de la Policía

En la mañana de ayer el fiscal que investiga el asesinato de Claudio Torres se reunió durante tres horas con los jefes policiales para avanzar en conjunto en la búsqueda de pistas para esclarecer un hecho inusual en la ciudad.

Tres son los homicidios que en apenas cuatro días impactaron a la ciudad y generaron una ola de preocupación. Sin embargo, hay uno que les quita el sueño a todos y es el crimen de Claudio Torres, la noche del miércoles pasado.

El grado de violencia, los preparativos del ataque y sobre todo la lluvia de proyectiles dirigida contra el dueño de la casa de calle Laprida 1235 marcaron un precedente que preocupa a los investigadores.

Por eso no sorprendió que en la mañana del lunes, apenas arrancó la semana posterior a la seguidilla de asesinatos, el fiscal de Instrucción de Cuarto Turno Daniel Miralles convocara a la plana mayor de la Policía con la mira puesta en el más violento de los sucesos. “Los otros casos van por carriles separados”, aclaró Miralles ya sobre el mediodía, al finalizar el encuentro.

En un edificio de Tribunales semidormido por la feria judicial, llamaba la atención las voces apagadas que se oían en el pasillo del primer piso. En el interior de la sala donde habitualmente se hacen los juicios penales, había un nutrido grupo de sabuesos que estuvieron reunidos con el fiscal durante tres horas.

Algunos habían ofrecido espontáneamente su colaboración, otros fueron citados de urgencia, lo concreto es que entre los presentes ayer se contaba al director general de Departamentales Sur, el comisario general Jorge José López; el encargado de Investigaciones Criminales, comisario mayor Alejandro Mercado; el comisario mayor Hugo Moyano, que actualmente quedó a cargo de la Departamental Río Cuarto; y el jefe de Investigaciones, comisario Gustavo Oyarzábal.

En forma incesante, entraban y salían de la sala con gestos pétreos, sin soltar prenda sobre el contenido de la reunión.

En un par de ocasiones se vio al fiscal salir de la habitación para dirigirse junto a algunos de los policías a una oficina contigua donde funciona el Área de Infomática, de Tribunales. 

Todo esto sucedía mientras se aguarda de un momento a otro la llegada de una unidad especial antinarcotráfico que procederá de Buenos Aires para ponerse a las órdenes de la Fiscalía. 

“Estamos en plena investigación, todavía no podemos hablar de pistas firmes”, respondió con cautela Miralles cuando Puntal le pidió alguna precisión sobre el cónclave de ayer.

El fiscal de Instrucción remarcó que todo el movimiento de fuerzas tenía como fin unir esfuerzos para buscar elementos de pruebas que ayuden a esclarecer un hecho de inusual violencia en Río Cuarto.

Miralles confirmó que justamente ese desacostumbrado despliegue de violencia fue lo que lo movió a convocar a diferentes departamentos de la Policía.

Una ráfaga de disparos

Cuando salía de su casa Claudio Torres, de 43 años, fue acribillado de ocho balazos en distintas partes del cuerpo por una persona que se bajó de una Renault Kangoo e inició una ráfaga de disparos contra Torres y su acompañante Germán Salinas, quien sufrió heridas de gravedad. 

El episodio llamó la atención del secretario de Seguridad, Alfonso Mosquera, quien oportunamente sostuvo: “Más allá que es materia de investigación del fiscal que está interviniendo en la causa, obviamente denota características que sólo pueden compatibilizarse con un ajuste de cuentas”.