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Más del 50% de los que se casan por civil también lo hacen por alguna religión

Las uniones por Iglesia católica alcanzaron el 38% del total y las que se hicieron a través de las congregaciones evangélicas representaron un 16%. Afirmaron que existe una falta de compromiso en las parejas para formalizar.

En Río Cuarto, más de la mitad de las parejas que se casan por civil también lo hacen por alguna religión. De acuerdo a los datos del 2019, entre el Registro Civil de la ciudad (426 actas, tomando las tres dependencias) y el Registro Civil Móvil de la provincia de Córdoba se anotaron alrededor de 440 matrimonios. De ese total, 166 (38%) se replicaron en alguna de las 15 parroquias de la Iglesia católica y 70 (16%) en los templos que dependen del Consejo de Pastores Evangélicos.

Asimismo, pese a que no hay estadísticas, también hay que considerar que se producen enlaces bajo otros credos, aunque con una incidencia minoritaria en la globalidad.

En tanto, en el otro grupo están las parejas que no profesan ninguna fe (al menos no de manera activa) y las que se han vuelto a casar después de divorciarse.

Consultado sobre los datos, el padre Jorge Luis Basso, párroco de la iglesia San Martín de Porres, dijo a Puntal que, en general, comparado con lo sucedido años atrás, hay una baja importante en la cantidad de casamientos, más allá de lo que sucede con las religiones.

“Notamos que se casa menos gente. Las parejas se unen de hecho y no pasan ni por el Registro Civil ni por las iglesias. Me parece que eso tiene que ver con que, en el fondo, tanto la ley religiosa como la civil generan algún tipo de compromiso. En cambio, la unión de hecho no crea responsabilidades sociales serias. Es bueno reconocer la institución matrimonial y es bueno recibir una bendición religiosa. Hoy vemos que el matrimonio es muy atacado”, consideró Basso.

-En otros tiempos, la mayoría de los que se casaban por civil también se casaban por Iglesia. Hoy lo hacen únicamente cuatro de cada diez parejas, ¿son pocas?

-Sí, son muy pocos casamientos. Por año, en mi parroquia se bautizan unos 120 niños. Después, a catequesis vienen unos 80 y, tras la adolescencia, en la juventud se casan alrededor de 13 parejas. Eso marca una gran pérdida. La gente ve el casamiento como una cosa no tan importante. Las personas se están volviendo tan individualistas que casi no necesitan del otro. Vemos que la gente no quiere tener hijos, pero adopta a un perro y lo trata como si fuera un hijo.

“El no acceso al matrimonio tiene que ver con una decadencia a nivel social, civil y religioso. Hay una gran dificultad para la convivencia y no existe predisposición para asumir un compromiso”, agregó el sacerdote.

-Hay pocos casamientos, pese a que es más sencillo divorciarse civilmente…

-He participado de ceremonias por civil y, por lo general, de acuerdo a los jueces, se manifiesta claramente cuál es el sentido del matrimonio. Sin embargo, a la hora de disolver una unión no son muchos los requisitos que hacen falta.

Paralelamente, Basso remarcó: “La gente no solamente no se casa por Iglesia porque ha perdido el sentimiento religioso. Es decir, hay gente que no se casa por Iglesia porque el hacerlo le supone un compromiso para toda la vida. Por otro lado, las parejas de hoy no se casan a los 18 o 20 años. Se casan después de un tiempo de convivencia y muchas lo hacen cuando ya tienen hijos grandes. Sienten que recién ahí están maduras para tomar un compromiso delante de Dios”.

-De alguna manera, eso marca que hay una decisión más honesta, sin estar direccionada por un mandato social…

-Sí, hay un compromiso mayor en ese caso. A todo esto, también sabemos de casos de parejas que postergan su casamiento por el tema de la fiesta. Es decir, como no pueden hacer la fiesta que quieren, no se casan. Estamos hablando de una farandulización del hecho matrimonial.

Por su parte, el padre Raúl Frega, párroco de la iglesia Espíritu Santo, afirmó a Puntal que nota un mayor acercamiento y valoración del sacramento por parte de las parejas.

“La gente ya no se casa por una percepción social, por un compromiso. La gente se casa porque descubre un valor. Muchos se casan después de convivir y tener hijos y lo hacen porque valoran el sacramento. Se ha perdido el hecho de casarse por Iglesia por costumbre social”, opinó el sacerdote.

Evangélicos

Más adelante, el pastor Fabián Yascenzen, presidente del Consejo de Pastores Evangélicos de Río Cuarto, consideró preocupante el hecho de que mucha gente no se case ni por civil ni bajo algún credo.

“Es bueno que más del 50 por ciento de los que se casan busquen una bendición en su fe. Ahora, me preocupan aquellos que no formalizan, es decir, los que no se casan ni por civil ni por las iglesias por su falta de compromiso”, dijo Yascenzen.

“Vemos que muchas parejas se juntan y prueban la convivencia. Evalúan si son compatibles y, si no lo son, cada uno se vuelve a su casa. Es decir, no hay un compromiso formal. No quieren formalizar su unión con un casamiento para después no tener que romperlo. Desde nuestras iglesias nosotros siempre alentamos a que las parejas se casen porque Dios es orden y todo funciona mejor”, añadió.

Para el pastor evangélico de la congregación Ríos de Agua Viva, el hecho de casarse implica la unidad entre dos personas para enfrentar juntos los desafíos de la vida.

“Con mi señora estamos casados desde hace 28 años. En todo este tiempo hemos afrontado distintas situaciones, pero siempre hemos salido adelante juntos. Me preocupa que la gente tome distancia ante la aparición del primer problema”, concluyó Yascenzen.