Río Cuarto | jardines | talleres | NIños

Los jardines maternales se reinventan como talleres culturales

Trabajan exclusivamente con niños a partir de los 3 años, con un protocolo aprobado por el COE y un máximo de 6 alumnos por sala. Piden la reapertura de su actividad

Los jardines maternales de la ciudad reabrieron sus puertas, pero para un nuevo tipo de actividad. Lejos de recibir a todos los niños, solamente trabajan con los del último ciclo, de 3 años de edad, y eventualmente con exalumnos. Además, lo más notorio es que debieron reinventarse como talleres culturales, uno de los rubros habilitados con protocolo por el COE.

Talleres de arte, literatura, ciencia, reciclaje y otros son ahora la clave para que estos espacios vuelvan a estar abiertos. Ese tipo de actividades no son ajenas para docentes y alumnos, aunque ahora se desarrollan con limitaciones y cuidados que antes no existían.

Una de esas precauciones es el límite de alumnos: puede haber hasta un máximo de 6 chicos por sala, un tercio de lo que era habitual hasta la llegada de la pandemia del Covid-19.

“El protocolo de los talleres es para los niños desde 3 años. Tenemos varios chicos de esta edad y otros exalumnos. Hay jardines que van a recibir a niños de más de 5 pero la mayoría lo haremos con nenes de 3 a 5 años, porque los alumnos más grandes tienen otras realidades pedagógicas”, apuntó Yanina Oviedo, presidenta de la Cámara de Jardines Maternales de Río Cuarto.

De todos modos, aclaró que la organización no interviene en la coordinación de los talleres, que están por fuera de la estructura natural de los centros educativos.

Buena respuesta

En cuanto a la reapertura, indicó que muchos jardines abrieron la semana pasada y otros lo harán durante los próximos días, al tiempo que destacó que rápidamente tuvieron una buena demanda por parte de los padres.

“Algunos tenemos mucha más demanda de la que podemos recibir. Se han cumplido las expectativas. Estamos contentas de poder empezar a trabajar y retomar el contacto con los nenes. Sabemos que, económicamente, esto no es la salvación, pero de algo nos sirve”, apuntó Oviedo.

La docente explicó que los jardines operan bajo el paraguas del protocolo aprobado por el COE para los talleres culturales.

“La gran mayoría de los jardines optó por esta modalidad, para trabajar y para darles una respuesta a las familias. Sobre todo para darles un cierre a los nenes de 3 años, que el año que viene van a empezar a ir a colegios”, detalló.

El protocolo

Bajo la modalidad de taller, cada sala puede albergar un máximo de 6 niños, más un adulto a cargo.

Además, para los niños, es obligatoria la sanitización durante ingreso y la permanencia en los centros educativos, distanciamiento interpersonal, y uso de barbijo.

Por su parte, los jardines están obligados a establecer clases con una duración máxima de 2 horas, tras lo cual deben luego sanitizar los espacios ya utilizados para que entre otro grupo de alumnos.

“Vamos a trabajar con un aula burbuja. Si aparece un caso positivo, va a quedar aislada una docente y 6 familias, pero no toda la comunidad del jardín. Esto se basa en la honestidad, la confianza y responsabilidad”, indicó Yanina Oviedo.

Sostienen el reclamo

de habilitación

Más allá de la reconversión del rubro, los jardines de primera infancia sostienen el reclamo de reapertura para su actividad específica.

“Seguimos con la lucha de que nos habiliten como jardines maternales. Sin embargo, creemos que hasta el año que viene o mediados de 2021 no vamos a poder volver. Y las familias tampoco dan más. Hay mucha necesidad de los jardines, de parte de las familias que tienen que seguir trabajando y no tienen con quién dejar los chicos”, concluyó.