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Entrevista al fiscal Hairabedian: "La particularidad de este juicio está en la modalidad de videoconferencia que usará"

Comienzan hoy a juzgarse las causas acumuladas Diedrichs-Herrera, en lo que será el 12° proceso por delitos de lesa humanidad en Córdoba. Se investigan los hechos ocurridos contra 43 personas durante la última dictadura cívico-militar en el centro de La Perla

Comienza hoy un nuevo juicio por delitos de lesa humanidad en Córdoba, el 12° por hechos ocurridos durante la última dictadura cívico-militar y que investiga las causas acumuladas Diedrichs-Herrera. Se busca establecer qué ocurrió con 43 personas, de las cuales sólo 9 son sobrevivientes y el resto fueron asesinadas o continúan desaparecidas. En tanto, son 18 los imputados, muchos de ellos ya condenados en otras causas previas. Los delitos que se juzgan ocurrieron entre marzo y septiembre de 1976 y la mayoría de las víctimas militaban en el PRT-ERP.

En diálogo con el fiscal que llevará la causa, Maximiliano Hairabedian, destacó la continuidad en el trabajo de la Justicia sobre estas causas y consideró que el rasgo distintivo de este juicio en particular estará vinculado al uso de las herramientas informáticas. “Los juicios nunca se han detenido, siempre se han llevado adelante, pero por motivo de la pandemia se suspendieron las audiencias que estaban previstas para abril, cuando tuvimos la cuarentena más estricta y se debió reprogramar todo”, sostuvo el fiscal, quien agregó: “Tratar de comenzarlo ahora es un desafío, porque además de la complejidad que tienen estos juicios ya de por sí, se suma que debemos hacerlo de manera remota con muchos de los protagonistas que son personas de edad avanzada y por razones obvias tienen su circulación restringida”.

En este sentido, Hairabedian comentó que para que estas personas puedan participar de las audiencias se deben tener en cuenta una logística y dificultades que no son fáciles de sortear.

- ¿Cómo se desarrollarán las audiencias del juicio por la causa Diedrichs-Herrera?

- En principio serán todos los miércoles, salvo que amplíen el cupo para toda la logística de las videoconferencias. Los que podremos estar presencialmente en el Tribunal estaremos en la sala, mientras que quienes no pueden participar por ser de riesgo, lo harán desde la cárcel o desde sus domicilios de manera remota. Además, el juicio se reproducirá por Youtube, con un canal especial, para que lo siga quien lo desee.

- Ya tienen experiencia en la toma de declaraciones con videollamadas, ¿encuentran alguna limitación en la toma de testimonios con estos recursos?

- Es más difícil, lo ideal es hacerlo presencial, que el testigo que declara lo haga en vivo en la misma sala, que los acusados que quieran ejercer su defensa sean escuchados en el lugar, que el público pueda seguir el proceso constituyéndose en el lugar, creo que son virtudes de los juicios. Cuando se hace por necesidad de manera remota, algunos de los aspectos que son importantes pierden calidad. Por ejemplo, suele haber problemas de conectividad, a veces la comunicación entre acusados y los defensores se dificulta, o los testigos tienen problemas para ser escuchados cuando es malo el sonido. No es lo mismo, pero es una forma de garantizar que se cumpla con los principios legales de los juicios, porque de lo contrario no sabemos cuándo podremos regularizar esta situación.

- Si tuviera que describir la causa por alguna particularidad que la diferencie de las otras, ¿cuál sería?

- La mayoría de los hechos están vinculados al centro clandestino de detención La Perla, por lo que en ese sentido es muy similar a otras causas anteriores. Ahora, la particularidad de este juicio está en la modalidad de videoconferencia que se va a utilizar. Sin público en el recinto y con quien lo desee que lo podrá seguir por Youtube. Es decir, la virtualidad creo que será lo que diferencie este juicio de los otros en un rasgo importante.

Consultado sobre algunos de los hechos que se juzgan en esta causa, y que impactan por la atrocidad de lo ocurrido con las víctimas, como es el caso de Gustavo Torres, un joven secuestrado y desaparecido con sólo 16 años de vida, el fiscal sostuvo: “Son hechos que forman parte de las historias terribles que se han ventilado en estos juicios, obviamente son hechos que forman parte de una metodología que se ha venido demostrado en la sentencia de los juicios anteriores”, dijo.

- Muchos de los acusados ya han tenido condena en juicios previos.

- Sí, varios han sido condenados. Se sigue en los juicios, que nunca se interrumpieron, pero hay que reconocer que son procesos que han demorado una eternidad, al punto que muchos acusados y víctimas han fallecido sin poder ser parte de un juicio y la sentencia. Es importante que se pueda avanzar en el juicio y dictar sentencia.

Finalmente, Hairabedian destacó lo que puede ser el aporte de las víctimas sobrevivientes a estos hechos que serán juzgados y que podrán prestar declaración en el juicio. “Siempre el testimonio de las víctimas es fundamental para el esclarecimiento de los hechos, en los que la víctima ha fallecido, hay otros testigos y prueba documental que es suficiente para acreditar lo ocurrido”, comentó el letrado.

La causa

El tribunal que estará a cargo del juicio estará compuesto por Carolina Prado como presidenta, Julián Falcucci y Jaime Díaz Gavier, mientras que la querella estará integrada con abogados que ya han tenido experiencia en estos casos como lo son Claudio Orosz y Lillan Luque y Adriana Gentile. Las audiencias podrán seguirse de manera virtual todos los miércoles a las 10.00 horas por el canal de youtube del Tribunal Oral Criminal Federal N° 1 de Córdoba.

En la causa Herrera se juzgan delitos cometidos en perjuicio de 36 personas, 7 de ellas son sobrevivientes, el resto fueron asesinadas o continúan desaparecidas. Se trata de 26 hechos ocurridos entre el 26 de marzo y el 10 de septiembre de 1976. En tanto, en la causa Diedrichs se juzgan delitos cometidos contra siete personas en tres hechos diferentes entre 29 de junio y el 15 de agosto de 1976. Dos de ellas sobrevivientes, el resto han sido asesinados o aún continúan desaparecidos.