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El 41,5% de la gente perdió más de la mitad de sus ingresos en julio

Es por efecto de la cuarentena. Para el 17,25%, la caída fue total, mientras que el 31% tuvo una baja inferior al 50%. Casi 4 de cada 10 se financian con tarjeta de crédito

La pérdida de ingresos de los cordobeses por efecto de la pandemia y la cuarentena tiene dimensiones de catástrofe. Según el Informe Estadístico y Económico que realiza el Centro de Almaceneros, Autoservicios y Comerciantes Minoristas de Córdoba, el 41,5 por ciento de la gente vio disminuidos sus ingresos familiares al menos en un 50 por ciento.

El relevamiento se realiza de acuerdo a categorías y metodologías utilizadas por el Indec y los precios se relevan en 1.200 almacenas de Córdoba, 70 supermercados y 6 hipermercados de capital, 154 autoservicios del interior y 50 supermercados ubicados en todo el territorio cordobés.

El sondeo mide la inflación pero también define algunos parámetros sociales. Desde el inicio de la pandemia, comenzó a estudiar también los efectos de la cuarentena. Solamente el 8,25 por ciento de los cordobeses aseguraron que sus ingresos familiares no disminuyeron por efecto de la pandemia; para el 31% la baja estuvo por debajo de la mitad de sus ingresos habituales (la merma fue de entre el 0 y el 49 por ciento), para el 41,5 por ciento la caída fue dramática y se ubicó entre el 50 y el 99 por ciento; mientras que para el 17,25 por ciento de los cordobeses los ingresos en julio se redujeron a cero.

¿Cómo cubrieron las familias sus necesidads básicas con ese panorama de fuerte pérdida de ingresos? El 53,75 por ciento señaló que pudo comprar los alimentos con recursos propios mientras que el 46,25 por ciento respondió que consiguió acceder a los artículos esenciales con algún tipo de ayuda estatal: IFE, Tarjeta Alimentar, Tarjeta Social de Córdoba, programa Más Leche Más Proteínas, el Paicor, entre otros.

Aun así, hubo un sector de la población que no alcanzó a cubrir de ninguna manera los productos de la canasta básica. El 26,5 por ciento respondió que no pudo comprar todos los alimentos que requería su familia.

Una de las preguntas que se hicieron a la gente fue de qué manera hizo frente a los gastos corrientes. El 37,75 por ciento contestó que pagó con tarjetas de crédito; otro 28,5 por ciento no pudo afrontarlos en su totalidad; el 14,5 por ciento señaló que pagó en efectivo o con débito, mientras que el 7,25 por ciento optó por algún tipo de financiación y el 6,25 debió tramitar créditos. El 4 por ciento de la gente echó mano a sus ahorros para pagar los gastos corrientes.

Inflación, más alta

La medición de los precios marca que en julio volvió a registrarse un incremento del porcentaje inflacionario. Después de que abril, mayo y junio arrojaran índices inferiores al 2 por ciento, en julio el alza promedio se ubicó en el 2,38 por ciento, cifra similar a la de marzo de este año, el mes en que arrancó la cuarentena.

El peor registro se produjo en los alimentos. La canasta básica se incrementó el 3,11 por ciento, motivado en parte por el movimiento autorizado para precios máximos y por el cese de promociones que decidieron algunas firmas. La suba más fuerte se dio en calzados, que subieron el 5,5%.