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El grito pidiendo justicia de las mujeres y disidencias trascendió las puertas de Tribunales

Por Liliana Stefanatto y por Úrsula, los feminismos de Villa María y Villa Nueva tomaron la calle General Paz 337. Una vez más y ante la ola de femicidios que azotan al país, reclamaron la acción legislativa y policial

Una vez más, como en tantos años desde el primer grito de una menos en el 2015, el alto índice de femicidios y transfemicidios ocurridos en el país convoca a las mujeres y también disidencias a reclamar justicia.

El grito de las presentes en la calle General Paz al 337 trascendió el muro de Tribunales pero también el de la Departamental San Martín para pedir por Liliana Stefanatto, asesinada por Ignacio Aldeco hace 17 días en Villa María. También por la joven Úrsula Bahillo, quien murió a manos de su ex pareja después de denunciarlo 18 veces.

“Estamos acá, frente a Tribunales y a la Policía, pidiendo justicia. Pidiendo que realmente nos escuchen, que accionen ante las denuncias de las personas que sufren violencia de género”, exteriorizó consternada la militante feminista Victoria Hinojosa.

Y continuó: “Queremos que no nos revictimicen, que actúen rápidamente, que se tomen en serio las denuncias porque no accionan con celeridad y eso se plasma en el índice de femicidios que crecen en la Argentina”.

A las 20 horas hubo otra intervención en Tribunales pidiendo justicia por Luciana Argüello, la joven baleada en agosto de 2020 que murió 26 días después en el Hospital.

Intervención

La convocatoria fue a las 12, decisión que tomaron entre todas luego de la asamblea el pasado martes por la noche. Al mediodía estaban presentes allí, cortando las calles con sus pañuelos verdes, violetas y naranjas. Con las banderas del orgullo disidente, con las trans, con sus pelos de colores, sus carteles y el megáfono para ser escuchadas.

Pegaron todos los carteles en las puertas de Tribunales y en las ventanas de la Policía Departamental con las premisas: limpien la Policía de femicidas; visibilizando a los responsables de la liberación de Aldeco; exigiendo una unidad judicial especializada en violencia de género que funcione en el Polo de la Mujer.

Otros con los petitorios: basta de pacto machista en la corporación judicial; justicia por las compañeras asesinadas en manos de femicidas; basta de revictimización hacia las mujeres en las comisarías y en el poder judicial.

La segunda intervención fue leer el comunicado que entre todas escribieron, en el que manifestaban las reiteradas veces que las mujeres asesinadas realizaron denuncias y que el Estado les dio la espalda.

“Nos negamos a ser sólo cifras. Nos negamos a ‘acostumbrarnos’ a un sistema que sigue ignorando nuestras denuncias, a la idea de vivir con miedo, a la idea de no ser libres para tomar decisiones sobre nuestras trayectorias vitales y nuestros cuerpos”, describieron en el escrito.

El documento siguió con las siguientes palabras: “Nos negamos a aceptar esta justicia patriarcal, que a pesar de avances de leyes como la Ley Micaela sigue actuando de manera impulsiva, sin proveer seguridad para quienes denuncian”.

En lo que va del 2021 son 50 las mujeres y mujeres trans asesinadas en manos de varones, según los observatorios nacionales. Según lo que narraba Hinojosa, de 5 femicidios en total uno es en manos de un policía. Además, que de cada 3 asesinatos, uno de los agresores se suicida. “Nos negamos a aceptar la complicidad de algunos medios de comunicación, de las instituciones públicas. Nos negamos porque la realidad debe ser modificada”, alegaron en el comunicado.

Justicia

Sobre la convocatoria, una vez más frente a Tribunales, la feminista aseguró: “No es un lugar al que nos guste venir, no queremos seguir interviniendo en las calles de Tribunales a pedirle a la Justicia que haga lo que tenga que hacer”.

En torno a las movilizaciones ratificó que desde el primer Ni Una Menos, hace casi 6 años, llevan adelante como bandera los mismos reclamos y cada vez intensificándolos.

“Hay una situación en la Justicia y la Policía que no cambia, siendo que realmente necesitamos una reforma judicial con perspectiva de género para que no sucedan más”, declaró.

Sobre los cambios y las transformaciones para que la sociedad cambie, resaltó que es un deber conjunto “y no algo que tengan que hacer las feministas solamente”.

“Es una problemática que no atañe solo a mujeres y disidencias. Es una cuestión que tenemos que debatir para dejar de juzgar y preguntarse cómo iba vestida o que habrá hecho, qué le hizo al femicida para que la matara”, resaltó y exclamó: “Tenemos que dejar de poner el eje en ese lugar y comenzar un proceso de desconstrucción más amplio y profundo”.

En nombre de las personas presentes, resaltó: “Les pedimos a la Justicia y a la Policía que actúen, que hagan lo que tienen que hacer”.

Exigencias

Los feminismos de Villa María y Villa Nueva requirieron que exista más transparencia sobre los procesos de judicialización en casos de violencia de género y femicidios. También que se ponga en marcha un observatorio que sistematice y nos brinde acceso a la información sobre violencia de género en nuestro territorio.

Por otro lado, que exista una descentralización del Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad, con la creación de una dependencia en el municipio local. Asimismo, solicitaron que haya tobilleras de seguimiento para los agresores, los monitoreados deberían ser ellos.

Para finalizar, pidieron que deje de existir la precarización laboral a las trabajadoras del Polo Integral de la Mujer. También que exista un mayor presupuesto para la emergencia en violencia de género declarada hace tres años en Villa María.

También profundizar sobre nuevas masculinidades en el marco de la Educación Sexual Integral y la creación de un Centro Integral de Varones en Villa María.

Además, que en cada CAPS haya presencia de acompañantes comunitarios en contra de la violencia de género y que trabajen de manera asalariada.