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Un juez ordenó a la Nación que actualice los precios del bioetanol

Lo hizo el magistrado federal de Río Cuarto, Carlos Ochoa, quien intimó a la Secretaría de Energía para que cumpla la norma. Fue ante una presentación de la empresa Bio4

La Secretaría de Energía de la Nación deberá actualizar de inmediato el precio del etanol de maíz a partir del fallo del juez federal de Río Cuarto, Carlos Ochoa, fechado en la jornada de ayer.

La decisión del magistrado surgió de la presentación que realizó la empresa Bio4 como consecuencia de las dificultades que venía arrastrando la firma por el congelamiento de precios aplicado desde diciembre del año pasado y que tuvo como única excepción un alza del 10% otorgada a mediados de octubre.

Se esperaba para estos días otra recomposición, pero eso hasta aquí no ocurrió, pese a que las petroleras consiguieron para sus combustibles aumentos en agosto, septiembre, octubre y uno más esta semana. Los cuatro incrementos dieron un acumulado del 20% de suba en las naftas, pero los biocombustibles recompusieron su valor sólo la mitad de ese porcentaje en un año. Eso permite una mejora notoria en la ecuación de las petroleras que mantuvieron estable uno de sus costos centrales ya que en el caso del etanol representa el 12% de un litro; mientras que el biodiesel es el 10% del gasoil.

La situación no es exclusiva de Bio4, sino que se extiende a todas las etanoleras de maíz y de caña de azúcar, y también a las productoras de biodiesel que se encuentran paralizadas desde hace meses. La industria de los biocombustibles está en jaque por la falta de actualización de los precios que les pagan las petroleras sumado al derrumbe en la producción fruto de la caída de ventas que sufrieron las estaciones de servicio en el marco de la panemia.

La decisión judicial remarca que la presentación de la empresa se realiza luego de que la vía administrativa no diera las respuestas del caso. De hecho, hubo varios pedidos a la Secretaría de Energía para que ajuste los precios, sin éxito.

“Procura por medio de la presentación evitar un daño irreparable, como sería que la paralización temporaria de la empresa, se convierta en definitiva”, explica el magistrado, quien advierte en ese punto la inversión realizada por esa firma y el centenar de empleados que viven de la actividad de manera directa.

Admite el juez que hay una imposibilidad de continuar elaborando y vendiendo bioetanol de maíz a un precio que no es suficiente para cibrir los costos actuales de la actividad en su conjunto, dado el aumento exponencial del maíz y por la omisión de la autoridad administrativa de establecer un precio de manera acorde al mandato legal vigente.

Para el juez Ochoa, esa omisión configura un acto lesivo que afecta e impacta de manera directa en la empresa actora vulnerándose sus derechos constitucionales y convencionales, como el de ser oída, trabajar, ejercer industria lícita y derecho de propiedad, sin que el Estado haya demostrado la implementación de resortes que permitan aplicar la ley, “advirtiéndose una ruptura del obrar estatal que opera en desmedro de la actora”, establece.

Por eso, sobre el tramo final del fallo dictado en la jornada de ayer, el magistrado riocuartense ordenó al Estado Nacional “que en cumplimiento del mandato legal del régimen promocional establezca el precio de adquisición del bioetanol de maíz con ajuste a las pautas legales, esto es propendiendo a que se opere obteniendo ingresos suficientes para satisfacer costos operativos razonables aplicables a la producción, impuesto, amortizaciones y una rentabilidad razonable que sea similar a la de otras actividades de riesgo equiparable o comparable”.

Como se recordará, a comienzos de 2019 comenzaron a surgir inconvenientes con la actualización mensual de los precios de los biocombustibles que establece la ley vigente. En ese momento, el secretario de Energía de la gestión de Mauricio Macri, Gustavo Lopetegui, dejó de aplicar de manera automática el cálculo mensual y comenzó a establecer ajustes de manera arbitraria. Esa modalidad se mantuvo hasta diciembre, cuando se produjo el cambio de Gobierno. Desde allí, hubo una decisión de congelar el precio de los combustibles y con ello, el de los renovables también. Sin embargo, la industria comenzó a ver agravada su situación cuando el valor de los granos comenzó a trepar en los mercados internacionales y a la par, la devaluación del peso aceleró su marcha en el país. Ahí, las plantas decidieron parar su producción porque denunciaron que ya no podían cubrir ni siquiera sus costos corrientes. Primero fueron las de biodiesel, que procesan a partir de soja. Y finalmente llegó el turno de las etanoleras.

Por Gonzalo Dal Bianco