Río Cuarto | Prisión | peligro | delito

Ariel Funes sería jefe de una banda narco con tentáculos fuera del país

La resolución del Juzgado Federal de Río Cuarto remarcó la gravedad del delito por el que está acusado el detenido. Agregan que no se le concede la prisión domiciliaria porque existe riesgo de que se fugue

La gravedad del delito por el que fue detenido Ariel David Funes, el dictamen médico del Servicio Penitenciario Número 6 que dio cuenta de que sus afecciones de salud están siendo atendidas dentro del penal y la posibilidad de que se fugue fueron los argumentos centrales por los que el Juzgado Federal de Río Cuarto rechazó el habeas corpus que había presentado su abogado, José Eduardo Caballero.

La resolución número 36 que lleva la firma del juez Carlos Ochoa y de su secretaria Lucía Storani da a entender que el detenido sería una persona de extrema peligrosidad, con suficientes contactos fuera de la ciudad como para intentar sustraerse de la Justicia.

A través de su defensor, Funes pidió la prisión domiciliaria con el argumento de que su delicada salud -padece diabetes tipo 2 y fimosis- lo ubica dentro de la población en riesgo de contraer coronavirus.

Desde la cárcel local, le informaron al tribunal que el interno está siendo controlado y se encuentra compensado.

A eso se sumó el contundente dictamen de la fiscal federal, quien consideró que existe un “grave peligro de fuga”.

Funes se encuentra acusado de ser coautor del delito de organización y financiamiento de actividades propias del narcotráfico agravado por la intervención de tres o más personas en forma organizada y también se lo acusa de haber intervenido en el delito de transporte de estupefacientes.

Cuando la Justicia Federal dispuso enviarlo a prisión preventiva lo hizo con este argumento: “Debe sostenerse que concurren en autos elementos suficientes para tener por corroborados la existencia de peligro de fuga y peligro de entorpecimiento de la investigación, circunstancias que demanda convertir en prisión preventiva el actual estado de detención de Ariel Funes”. Esa situación no ha variado hoy para el tribunal, por eso el 22 de abril pasado dispuso denegar el habeas corpus.

Explicó que por gravedad de los hechos atribuidos a Funes se le aplicaría una pena efectiva, lo que agrava las chances de que pueda profugarse. Sobre todo porque “existen consortes de causa con pedido de detención y captura internacional”.

El dictamen de la fiscalía que fue retomado por el juez, sostuvo que Funes -a quien se considera líder de la banda- también podría entorpecer la marcha de la investigación. “Ese peligro se encuentra latente, atento que su libertad puede entorpecer la recolección de pruebas y especialmente dadas las circunstancias de la organización en la que participó dedicada al tráfico de estupefacientes trasnacional”.

En ese sentido el tribunal señaló que la organización delictiva habría desplegado sus actividades no sólo en la ciudad de Río Cuarto sino que tendría conexiones tanto en las provincias de Córdoba, San Luis, La Pampa y otras del país, así como en los países limítrofes de Paraguay y Chile.