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Más críticas de la dirigencia del campo a una posible suba de las retenciones

Chemes, presidente de CRA, afirmó que para una parte del Gobierno el sector agropecuario "es el enemigo". A su vez, Carrió sostuvo que se castiga a los productores cuando el problema no es el precio de los alimentos.

La polémica desatada entre el campo y el Gobierno luego de que una alta funcionaria admitiera la posibilidad de aumentar de nuevo las retenciones, subió de tono ayer en medio de rechazos de las cámaras del agro.

El presidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Jorge Chemes, se quejó de que "para un sector del Gobierno el campo es el enemigo", al rechazar enfáticamente la posibilidad de que se incrementen los derechos de exportación, lo cual había sido reconocido por la vicejefa de Gabinete, Cecilia Todesca.

"Se busca un escenario de conflicto, porque de alguna manera se quieren tapar problemas importantes que atraviesa el país", denunció el dirigente de CRA.

La vicejefa de Gabinete había deslizado que el Gobierno podría analizar una suba de retenciones a las exportaciones agropecuarias para frenar el incremento de precios en los alimentos.

"No tenemos tantas herramientas y tenemos que usar todo lo que tengamos. Nosotros apostamos al diálogo", dijo la funcionaria en declaraciones periodísticas.

Chemes dijo al programa "Alguien tiene que decirlo", por Radio Rivadavia, que los productores agropecuarios son los que más recursos aportan al país: "¿Qué mejor que apostar por nosotros?".

"Por eso, sentimos que se nos sigue provocando. A veces, da la sensación de que quieren buscar el conflicto y pelear con el campo", alertó.

Tras el cierre de las exportaciones de maíz, se volvió a encender la alarma en el campo luego de que la vicejefa de Gabinete admitiera que "no descarta" un incremento en las retenciones para comenzar a estabilizar la economía.

"Yo no descarto nada", respondió Todesca consultada sobre la posibilidad de una suba en las retenciones.

Sostuvo que "las retenciones son una herramienta técnica que lo que hace es desacoplar el precio internacional del precio nacional para garantizar la oferta de alimentos a un precio razonable respecto de los ingresos de las familias".

El Gobierno todavía tiene la potestad de subir la alícuota de las retenciones al trigo y maíz 3 puntos porcentuales (tributan el 12%).

Esa facultad le fue otorgada por el Congreso tras la aprobación en diciembre de 2019 de la ley de solidaridad social y reactivación productiva.

Críticas de Carrió

A su turno, la líder de la Coalición Cívica-ARI, Elisa Carrió, advirtió que "con ineptitud y mala fe" el Gobierno "arma la tormenta perfecta que puede hundir a la Argentina".

A través de un comunicado, al que también adhirió la Junta Nacional del partido que integra la alianza Juntos por el Cambio, la exdiputada nacional se quejó de que "por un lado se aumentan las retenciones y se castiga a los productores, cuando el problema no es el precio de los alimentos, sino el déficit fiscal, el precio del dólar y la falta de reservas".

"Por otro, intenta quebrar a la empresa argentina más grande con un manejo tan inepto como inconducente", completó la chaqueña, en alusión a la petrolera YPF.

A su vez, el presidente de la Bolsa de Cereales porteña y vocero del Consejo Agroindustrial Argentino (CAA), José Martins, advirtió que los commodities tienen un impacto en los costos de entre el 10% al 20%, por lo que "si dejás libre el otro 80%, no va a tener ningún efecto" subir retenciones.

Martins, de buen diálogo con el Gobierno, alertó que una nueva alza de derechos de exportación generará el rechazo del sector agroindustrial.

Dijo que esa medida "podría tener una mejora en la recaudación fiscal, pero será muy coyuntural, sólo por esta campaña".

Mala señal

Martins recordó que "en breve se está decidiendo el plan de siembra para el año que viene y esto es una mala señal. Es muy probable que termine generando una menor área de siembra".

Alberto Morelli, presidente de Maizar, también rechazó un eventual aumento de retenciones, y dijo que no soluciona el aumento que vienen sufriendo los alimentos.

"Demostramos que el maíz como grano no define el precio final del producto", indicó.

Dijo que en lugar de subir la presión tributaria, el Estado "debe hacer el esfuerzo de revisar la parte impositiva. No siempre los recursos deben salir del mismo sector".

Según un estudio de la Bolsa de Cereales porteña, el maíz representa el 12% del precio final de los alimentos en los que es un insumo central.

En el caso del pollo, es el 21%, el 13% de los huevos, el 12% del pollo trozado, el 10% del pechito de cerdo, el 8% de la leche y 7% del asado.

Por su parte, según ese informe, el trigo representa el 13% del precio del pan.