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Cita con la Justicia para una policía acusada de colaborar con los Vargas

Desde el 28 de octubre, Nancy Salinas será juzgada en la Cámara Primera del Crimen. Quedó bajo sospecha por una serie de comunicaciones telefónicas que mantuvo con integrantes de la familia Vargas Parra.

Nancy Salinas, la sargento ayudante de la Policía de la Provincia acusada de favorecer a las personas que terminaron condenadas por la desaparición de Nicolás Sabena, finalmente tendrá una cita con la Justicia.

Será el próximo miércoles 28 de octubre cuando se dé comienzo al juicio penal en su contra, por el delito de encubrimiento agravado.

Salinas fue denunciada por Rosa Sabena, cuando se enteró de que la funcionaria policial accedió a información delicada que pudo haber orientado rápidamente la pesquisa en contra de los Vargas Parra y, sin embargo, habría ocultado el dato a la Justicia.

De acuerdo a la acusación que formuló el fiscal de Instrucción de tercer turno, Fernando Moine, Salinas tomó conocimiento de que la madrugada del 15 de septiembre de 2018, es decir, horas después de la desaparición de Nicolás Sabena, José “Pepe” Vargas Parra había sido detenido en una casilla de la Avenida Argentina en una situación muy particular.

Fue en un procedimiento de rutina en la costa del río del que participaron los policías Hernán Alberto Cazzola, Mario Gabriel Villegas y Juan José Ortiz.

En el operativo ocurrió algo que llamó la atención de los agentes: cuando sorprendieron en su escondite al mayor de los Vargas Parra, se encontraba en un estado de nerviosismo tal que se defecó con la ropa puesta delante de los policías.

Cuando llevaron a Pepe Vargas a la comisaría de Banda Norte, Salinas junto con el comisario Fernando Pereyra llegaron al lugar para interiorizarse acerca de las circunstancias de la detención.

Con el paso de las semanas, la familia Vargas Parra quedó en el medio de las sospechas por la desaparición del joven; sin embargo, Salinas nunca avisó a la Justicia de aquella sugestiva detención.

Además, se la acusa de haber mantenido una comunicación telefónica con Pepe Vargas el día 9 de diciembre de 2008 “con el propósito de favorecimiento a su persona y su grupo familiar, informándole acerca de las constancias y el rumbo de la tarea investigativa”.

Salinas iba a ser juzgada en marzo, pero la pandemia obligó a reprogramar el comienzo del juicio.