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"Lo peor de la tormenta social lo vamos a ver en el último trimestre"

En la Mesa contra el Hambre se volcaron números preocupantes para fin de año: 66% de niños pobres, 15% de desocupación y 12% de indigencia sería la resultante del desplome en la actividad. Massei analiza ese escenario

Después de pasar la fuerte tormenta de la pandemia sanitaria, llegarán los nubarrones de la pandemia social, que promete desafíos muy fuertes para las administraciones en los próximos meses, consecuencia del deterioro económico que generó la parálisis de la actividad a partir del 20 de marzo.

El escenario que se espera en números es desolador: la cantidad de niños pobres en el país pasará de 6 millones a 8,3 millones, lo que significa que el 66% de los chicos argentinos estará bajo esa condición. Y del 35% de pobreza y una indigencia del 8% esperan llegar a cerca del 50% y una indigencia del 12%, con una desocupación del 15 o 16 por ciento.

Fue la radiografía que se analizó en el primer encuentro del año que organizó esta semana la Mesa del Hambre nacional, después de su presentación en diciembre.

En ese encuentro estuvo el ministro de Desarrollo Social de la Provincia, Juan Carlos Massei, quien remarcó: “La constitución de esa mesa fue premonitoria porque luego nos vino esta pandemia, que a la Argentina la agarró en el subsuelo de su economía, con una recesión de más de 26 meses seguidos y con cuarentena desde el 20 de marzo, lo que implicó aislamiento social y luego distanciamiento. Todo eso hizo que tuviéramos que realizar una reconversión de todos los presupuestos nacionales, provinciales y municipales vinculados a la respuesta social debido a que el parate económico del comienzo, que fue el más estricto, llevó a los sectores más vulnerables a una situación extrema. Y a sectores que nunca golpearon las puertas del Estado, como eran por ahí los trabajadores del sector informal vinculados a muchos oficios que se interrumpieron a cero, los obligó a buscar una ayuda que reemplace el ingreso que tenían habitualmente de 20, 30 o 40 mil pesos”, precisó el funcionario provincial.

Massei destacó: “El Estado tuvo que salir a contener esa situación y por eso en Argentina pasamos de 8 millones de argentinos que tenían respuesta alimentaria antes de la pandemia a 11 millones ahora. Eso obligó a un presupuesto nacional que superó los $ 70 mil millones incorporando los provinciales también”, indicó el ministro en declaraciones al programa radial Buen Día Río Cuarto.

En el caso de Córdoba -detalló Massei- la Dirección de Emergencia, que tiene contacto directo con las organizaciones sociales, comedores, merenderos, pasó de un presupuesto de 180 millones de pesos a 430 millones de pesos, lo que implicó un 230% de aumento en la respuesta social directa de emergencia. “Eso, al margen de todos los programas provinciales y nacionales, como la Tarjeta Social o el Paicor, que se reconvirtió con entrega de módulos. En el caso de la Tarjeta Alimentar, en la provincia hay más de 117 mil beneficiarios y aporta 590 millones de pesos por mes y que es dinero que circula en los pequeños comercios de barrio. Y, por último, el IFE, que vino a cubrir una parte de los trabajadores informales y que se está liquidando el tercer pago para unos 670 mil beneficiarios en Córdoba, lo que implica casi 7 mil millones de pesos”, puntualizó Massei.

Consultado sobre si lo peor de la tormenta social ya pasó, el funcionario aseguró: “Todavía no pasó, la estamos transitando. Estamos convencidos de que después de la pandemia de salud vamos a tener que contener una pandemia social enorme y que la vamos a tener en el último trimestre del año, por lo que el trabajo del Consejo Nacional de Política Social contra el Hambre tendrá mucho trabajo sobre los tres ejes centrales, que son la ampliación de la cobertura alimentaria; la calidad nutricional, porque ante la emergencia se consume mucho hidrato de carbono y menos carne, frutas y verduras, lo que lleva a tener muchos chicos obesos de baja talla; y, por último, en la producción de alimentos, incentivando la posibilidad concreta de que familias, cooperativas y asociaciones puedan llevar adelante emprendimientos de este tipo”, anticipó el ministro.