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Publican análisis de la protesta social y su presencia en medios

Es un trabajo de las docentes Ariadna Cantú y Silvina Berti referido a las manifestaciones en el marco de una serie de marchas que se produjeron en todo el mundo

En el marco de un escenario mundial que ve resurgir la protesta social en un escenario diferente, como lo es con la pandemia por el Covid-19, se publicó una nueva edición de la revista de investigación Cronías, de la Facultad de Ciencias Humanas de la Universidad Nacional, que cuenta con un artículo referido a las protestas y su tratamiento desde los medios de comunicación.

Silvina Berti y Ariadna Cantú son las docentes e investigadoras del Departamento de Ciencias de la Comunicación que escribieron el artículo “Entre la calle y la pantalla. Reflexiones sobre la mediatización de la protesta”. Se trata de un ensayo que surge de investigaciones sobre la protesta social televisada desde hace más de una década. Un abordaje integral del proceso de construcción y recepción de las noticias locales.

Si bien, indican las autoras, el texto difundido la semana pasada desde las redes de la Universidad Nacional se concluyó durante manifestaciones que se desarrollaron en países limítrofes como Bolivia y Chile de comienzos de este año, hoy resulta interesante su publicación para analizar el contexto en el qu se desarrollan las protestas en países como Estados Unidos, nuevamente Chile, e incluso en Argentina, en tiempos de pandemia y de aislamiento social, preventivo y obligatorio.

“Algunas protestas trascienden el tiempo y se transforman en hitos que marcan un antes y un después en la historia. Otras, tantas, miles, se suceden en las calles, en las fábricas, en las escuelas, y no logran siquiera superar el anonimato. Puede que quienes participan de ellas incorporen una serie de experiencias y sentimientos que influyan en su propia condición de actores sociales”, consideran las investigadores en la introducción del artículo (que puede conseguirse de manera online junto a la totalidad de la revista y descargarlo de manera gratuita). Y aseguran las docentes universitarias: “Pero si no hay repercusiones públicas que den cuenta de ellas, la significación social y simbólica de estas luchas se verá notoriamente afectada. La irrupción en el espacio público parece ser condición necesaria aunque no suficiente para que alcancen trascendencia social y política. Esto nos lleva a la necesidad de reflexionar acerca de esa instancia que garantiza la ampliación del espacio público; es decir, el momento en que la protesta es significada y puesta en circulación por los mass media”.

Manifestaciones constantes en Chile piden al Estado nacional la definición de medidas referidas a diversas cuestiones, incluso ahora al combate del coronavirus. En Argentina se llevaron a cabo protestas por medidas en el sistema jubilatorio cordobés. Y las movilizaciones más notables a nivel mundial tuvieron lugar en Estados Unidos, a lo largo de todo el país, territorio que ya superó las 100 mil muertes por el Covid-19 y se encuentra en alerta total, aunque la ciudadanía se lavantó en contra del racismo y el Estado respondió con represión.

“Las perspectivas sobre la acción colectiva de los movimientos sociales se convirtieron en el principal reservorio teórico a partir del cual comenzamos a estudiarlas. Lo primero, entonces, fue identificar qué implicaba hablar de movimientos; en tal sentido, cuando podemos observar en un colectivo ciertos niveles de organización, la definición de una identidad colectiva que se continúa en el tiempo y su proyección hacia un afuera, estamos frente a la presencia de un movimiento social”, indicaron las docentes en cuanto al marco teórico que guió el trabajo.

Qué expresa la protesta

“La protesta social es una manifestación que no sólo expresa la disconformidad con referencia a temas particulares; es, al mismo tiempo, una forma de presión que los grupos ejercen sobre un contendiente. Desde la mayor parte de los estudios sobre la acción colectiva se señala que, de una u otrmanera, éstas van dirigidas contra el Estado (o su representante, el gobierno)”, reflexionan Cantú y Berti en un fragmento de su artículo. En tal sentido, las investigadoras agregan: “la contienda se opone, en mayor o menor grado, a un poder que tiene la capacidad de decidir sobre la vida social, laboral, económica y política de un país. Consecuentemente, podemos entender a la protesta como un tipo de acción en la que los ciudadanos pretenden incidir de alguna manera en el proceso político”.

Las investigadoras analizan la presentación de la protesta social en los medios de comunicación, contemplando la expresión que los define como “aliados estratégicos”. En este sentido, Berti y Cantú manifiestan en su artículo: “Con esto se entiende la importancia que le asignan tanto las teorías sobre acción colectiva cuanto los movimientos sociales al rol que revisten los mass media como factor potencial de visibilización de los conflictos y al papel necesario que juegan para convocar y asegurar la participación de los protestantes en las instancias de manifestación, entre otros factores”.

Sostienen, además que “éste es un aspecto instrumental importante y necesario pero que no pone en juego la tensión entre la propia búsqueda de quienes protestan y la construcción de sentido que sobre ellos imponen los medios. La alianza entre medios y protestatarios debiera ser repensada, y desde el punto de vista de los mismos actores de la protesta, analizada con cautela y trabajada pensando en esas tensiones y buscando estrategias que las tengan presente”.

Finalmente, y entre otros análisis que desarrollan las docentes de Ciencias de la Comunicación, consideran que si los medios son el lugar donde se construye el sentido común, “no podemos dejar de señalar la importancia que reviste el arrancar a los sentidos de la naturalización a la que están sometidos y bregar por la democratización de los medios”.

Y completa: “Democratizar, en tal sentido, dista mucho de pretender que algunas voces privilegiadas accedan a los medios; implica el reconocimiento y el respeto por la diferencia, implica la verdadera aceptación de que el otro, los otros, se representen a sí mismos. Creemos que debemos reencontrar los espacios de una discusión que abrieron los teóricos críticos de los medios y que encontró en Argentina un espacio de discusión académica y política que propulsó el cambio de la ley de medios, pero que nunca llegó a concretarse de manera exhaustiva y que finalmente se vio truncada con la derogación inconsulta de la ley”.

Luis Schlossberg. Redacción Puntal