Internacionales | Trump | Coronavirus | horas

Trump dijo a través de un video que está "mucho mejor", pero hay dudas sobre su estado de salud

Anticipó que pronto retomará sus actividades. No obstante, una fuente reveló que sus signos vitales fueron "muy preocupantes".

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró ayer en un video que está "mucho mejor" tras haber sido internado con coronavirus y que "pronto" retomará sus actividades, aunque más temprano una fuente cercana al mandatario había asegurado que sus signos vitales fueron "muy preocupantes" en las últimas 24 horas y advirtió que las próximas 48 "serán críticas" para su evolución.

En un video que el mandatario subió a su cuenta de Twitter, donde se lo ve vestido con un saco oscuro, sin corbata y flanqueado por banderas estadounidenses, afirmó que el viernes, cuando fue trasladado al hospital militar Walter Reed, en Maryland, "no" se sentía "muy bien", pero, agregó: "Me siento mucho mejor ahora; estamos trabajando duro para que pueda volver".

"Pienso que volveré pronto y deseo terminar la campaña (electoral) de la forma en la que la empezamos", agregó el mandatario en el video, en alusión a las preocupaciones y especulaciones sobre cómo podría impactar su contagio en el proceso electoral para los comicios previstos para el 3 de noviembre.

El parte médico de ayer afirmó que Trump se encontraba "muy bien", sin presentar fiebre ni necesidad de recibir asistencia de oxígeno, y permanecerá en el hospital para su tratamiento contra el coronavirus.

Trump "no tiene fiebre hace 48 horas", por lo que "somos optimistas", anunció el jefe del equipo médico presidencial, Sean Conley, en conferencia de prensa, y relató que el líder republicano tampoco presentaba dificultades para respirar o caminar.

Sin embargo, una fuente cercana al mandatario y no identificada aseguró a los periodistas acreditados ante la Casa Blanca que "los signos vitales del Presidente en las últimas 24 horas han sido muy preocupantes y las próximas 48 horas serán críticas en lo que respecta a sus cuidados".

"Aún no estamos en un camino claro hacia su completa recuperación", agregó el informante.

Asimismo, fuentes citadas por el diario The New York Times coincidieron en que Trump tuvo el viernes dificultades para respirar y añadieron que su nivel de oxígeno en sangre había caído, por lo que se le suministró oxígeno en la Casa Blanca y se dispuso su internación.

El médico presidencial rehusó confirmar si el mandatario necesitó anteayer oxígeno y se limitó a asegurar que no lo había requerido desde que llegó al hospital.

"Estamos monitoreándolo muy de cerca para detectar cualquier evidencia de complicaciones, ya sea por el coronavirus o por el tratamiento que estamos aplicando para mejorarlo", indicaron los profesionales.

Con remdesivir

Trump recibe un tratamiento con el antiviral remdesivir, uno de los pocos fármacos que probaron ser útiles contra el Covid-19. Estados Unidos, el país más afectado por la pandemia, acaparó en junio toda su producción, en un movimiento que provocó críticas de otros países.

Según Conley, el jefe del Estado comenzó a tener una tos leve y algo de congestión nasal y fatiga el jueves a la tarde, y el PCR realizado esa noche confirmó el positivo en coronavirus.

Los médicos se enfocaron en vigilar el corazón y los riñones, y hasta el mediodía de ayer la función de esos órganos era normal, mientras la fatiga y la tos mejoraban, aseguró el profesional.

El médico no precisó cuánto tiempo estará el mandatario internado y explicó además que la primera dama, Melania Trump, también contagiada, se encuentra bien en la Casa Blanca y sin necesidad de ser hospitalizada.

"¡Voy bien, creo! ¡Gracias a todos! ¡Amor!", escribió en las últimas horas Trump, de 74 años, en su cuenta de Twitter, poco después de empezar su tratamiento.

Un día lleno de rumores

La del viernes fue una jornada frenética en Washington, con rumores sobre la salud del mandatario y rastreo de sus contactos recientes, incluido su rival para las elecciones del 3 de noviembre próximo, el candidato demócrata Joe Biden, que anunció que se había sometido a una prueba con resultado negativo.

Antes de los positivos de Trump y de la primera dama, se conoció el de la asesora Hope Hicks, y posteriormente se reportaron más contagios en el entorno presidencial, como los casos de los senadores Mike Lee y Thom Tillis.

También dieron positivo la exasesora Kellyanne Conway; el jefe de campaña de Trump, Bill Stepien; la presidenta del Comité Nacional Republicano, Ronna McDaniel, y el presidente de la Universidad de Notre Dame, John Jenkins.

Lee, Tillis, Conway y Jenkins coincidieron el sábado de la semana pasada en la Casa Blanca en el acto de presentación de la jueza nominada por Trump para la Corte Suprema, Amy Coney Barrett, ceremonia en la que la mayoría de asistentes no usó barbijo.

A todo esto, el moderador del debate presidencial del martes pasado, Chris Wallace, reveló que Trump no se sometió a la prueba del coronavirus como estaba estipulado, ya que llegó al evento a poco tiempo de empezar.

La campaña, en el freezer

A un mes exacto para las elecciones presidenciales, el positivo y el posterior ingreso hospitalario de Trump obligaron a a suspender o posponer sus actos de campaña, empezando por el mitin que tenía previsto el viernes a la noche en el estratégico estado de Florida.

El contagio del mandatario causó conmoción en todo el mundo, donde tanto aliados como adversarios coincidieron en desearle una pronta recuperación.

También se manifestaron Biden, el expresidente Barack Obama y los titulares de la ONU, António Guterres; el Consejo Europeo, Charles Michel; la Otan, Jens Stoltenberg, y la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus.

Estados Unidos sigue siendo el país más afectado por el coronavirus, con 7.358.559 casos y 209.942 muertes por la enfermedad desde el comienzo de la pandemia, equivalentes a 21,2% y 20,4% de los registrados en todo el mundo.