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El Senado absolvió a Trump de incitación a la insurrección

El segundo e inédito juicio político duró sólo cinco días. Los demócratas no consiguieron los 67 votos para condenarlo. El expresidente podrá presentarse otra vez como candidato.

El Senado de Estados Unidos absolvió ayer al expresidente Donald Trump en el juicio político en el que fue acusado de incitar a una insurrección por la invasión al Congreso de una turba trumpista el último 6 de enero, que dejó cinco muertos, y fue considerado un acto terrorista y uno de los peores ataques contra la democracia de Estados Unidos.

Uno tras uno, los 100 senadores brindaron su veredicto en voz alta y declararon inocente a Trump, un desenlace que se daba por descontado y que dejó al exmandatario libre para continuar con su carrera política y volver a buscar la Presidencia.

El segundo impeachment a Trump, que duró sólo cinco días, fue el juicio político más corto en la historia del país. Trump consiguió su absolución gracias al respaldo de la mayoría de la bancada republicana, pese a que una mayoría del Senado lo declaró culpable. La votación final fue 57 votos a favor de una condena –siete republicanos se sumaron a la bancada demócrata– y 43 votos a favor de la absolución. La condena requería 67 votos.

Exultante

“Nuestro movimiento histórico, patriótico y hermoso para hacer que Estados Unidos vuelva a ser grande acaba de empezar. En los próximos meses tengo mucho que compartir con ustedes, y espero continuar juntos nuestro increíble viaje para lograr la grandeza americana para todo nuestro pueblo. ¡Nunca ha habido nada igual!”, dijo Trump.

Siete republicanos se sumaron a la bancada demócrata, un apoyo inédito a una condena a un mandatario por parte de legisladores de su propio partido. Ese respaldo, insuficiente para conseguir una condena, dejó a la vista el dominio de Trump del Partido Republicano, pero a la vez expuso como nunca antes la fractura en el conservadurismo de Estados Unidos.

Trump, que difundió su comunicado apenas terminó la votación, descalificó el juicio político, al que llamó “otra fase de la mayor caza de brujas de la historia”, aun cuando siete senadores de su propio partido lo condenaron, y el líder de la bancada republicana, Mitch McConnell, lo deshilachó en un discurso en el Senado después de la votación.

”Moralmente responsable”

McConnell, viejo alquimista político de Washington, votó a favor de absolver a Trump, pero dijo que es “moralmente responsable” del asalto al Congreso, y lo acusó de querer incendiar las instituciones al final de su gestión.

“No hay duda, ninguna, de que el presidente Trump es práctica y moralmente responsable de provocar los acontecimientos del día”, dijo McConnell luego de la votación.

El cierre del juicio político a Trump incluyó un momento de alto suspenso y dramatismo. Durante cuatro días, los congresistas demócratas, que oficiaron de fiscales en el proceso, presentaron sus evidencias y acusaron a Trump de montar una prolongada campaña contra la democracia al propagar la “gran mentira” de que hubo un fraude masivo en su contra en la elección que perdió ante el presidente Joe Biden.

Esa campaña, argumentaron, culminó con el ataque al Congreso, el pasado 6 de enero, que demoró el proceso de certificación final de los resultados de la elección y puso en riesgo el cambio de gobierno. Los abogados defensores de Trump argumentaron que el juicio político, al que tildaron de un acto de venganza demócrata, es inconstitucional porque Trump ya dejó el poder, y que sus denuncias –infundadas– de fraude masivo estaban protegidas por su derecho a la libertad de expresión, una garantía amparada por la Constitución.

El desenlace del juicio político nunca estuvo realmente en duda, pero en el último día los demócratas dieron un dramático giro al abrir la posibilidad de llamar a testigos. Cinco senadores republicanos apoyaron esa moción, y el juicio quedó al borde de prolongarse durante semanas luego de que los republicanos, tras esa votación, amenazaran con desatar una ola de citaciones. Finalmente, los demócratas decidieron desistir y, tras los argumentos finales, el Senado votó el veredicto final.