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Pese a haber habilitado la transición, Trump sigue sin admitir que perdió

Biden advirtió que el pueblo norteamericano no aceptará que se ignore el resultado del 3 de noviembre

A pesar de haber habilitado a colaboradores para que cooperen con las autoridades electas el 3 de noviembre pasado, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, insistió ayer, otra vez sin pruebas y tras varios reveses en la Justicia, en que los comicios que perdió ante su oponente demócrata, Joe Biden, fueron manipulados, por lo que volvió a pedirles a sus seguidores "revertir" su resultado.

En una escena curiosa, el mandatario habló por el altavoz del teléfono, sostenido por su polémico abogado Rudolph Giuliani, a senadores republicanos de la legislatura estatal de Pensilvania.

"Tenemos que revertir la elección. Los demócratas hicieron trampa. Fue una elección fraudulenta", sentenció, repitiendo varias teorías de conspiración que ya fueron rechazadas en tribunales de diferentes lugares del país.

Los resultados de Pensilvania, un estado clave para determinar el desenlace de la votación, fueron certificados oficialmente el martes en favor de Biden.

Ningún fraude masivo quedó demostrado durante las elecciones presidenciales, y Biden se encamina a ser declarado el 46° presidente de los Estados Unidos el 14 de diciembre, cuando se reúna el Colegio Electoral que constitucionalmente determina el ganador.

Biden, que obtuvo 80 millones de sufragios frente a los casi 74 millones de Trump, cuenta con 306 votos de delegados contra los 232 del republicano, que debería revertir los resultados no en uno sino en al menos tres o cuatro estados para pasar a tener mayoría en el Colegio Electoral.

La victoria del demócrata se anunció el 7 de noviembre y desde entonces Trump ha multiplicado las acciones legales para intentar probar un fraude en su contra. No ha tenido éxito en los tribunales pero sí en mantener a sus seguidores más fanatizados convencidos de que efectivamente ese fraude existió.

Aun sin aceptar su derrota, Trump dio sin embargo luz verde el lunes por la noche al inicio del proceso de transferencia de poder a Biden, cuya investidura está programada para el 20 de enero.

"Esta fue una elección que ganamos fácilmente. La ganamos por mucho y fue amañada", exclamó Trump, citado por la agencia de noticias AFP.

En su arenga telefónica, el rebelde gobernante consideró que "este es un momento muy importante en la historia de nuestro país y ustedes brindan un servicio muy importante a nuestro país".

"Trump, Trump, Trump", gritó la audiencia después de colgar.

Respuesta de Biden

Mientras tanto, el presidente electo de los Estados Unidos, el demócrata Joe Biden, advirtió ayer que sus compatriotas no permitirán que se ignoren los resultados de las elecciones del 3 de noviembre, luego de escuchar al mandatario saliente, Donald Trump, pedir sus partidarios "revertir" el resultado de la votación.

"En Estados Unidos tenemos elecciones íntegras, justas y libres, y luego respetamos los resultados", dijo Biden desde su bastión en Wilmington, en el estado de Delaware.

"La gente de esta nación y las leyes del país no aceptarán otra cosa", agregó en un discurso a la nación en la víspera del Día de Acción de Gracias en el que llamó también a poner fin a la "sombría temporada de divisiones" en el país, informó la agencia AFP.

Biden no mencionó a Trump, pero se refirió claramente a la negativa del presidente a aceptar los resultados de las elecciones.

El ex vicepresidente demócrata dijo que la pandemia de coronavirus exacerbó las divisiones políticas en Estados Unidos y pidió unidad. "Nos ha dividido. Nos ha enfurecido. Y nos puso uno contra el otro -advirtió-. Sé que el país se ha cansado de la pelea. Pero debemos recordar que estamos en guerra con un virus, no entre nosotros".

"Creo que en esta sombría temporada de división, la demonización va a dar paso a un año de luz y unidad", dijo.

Biden, quien debería asumir el 20 de enero, prometió que a partir del primer día de su presidencia se tomarán medidas que cambiarán "el curso de la enfermedad". También instó a los ciudadanos a seguir las pautas de salud, en una jornada en la que Estados Unidos, con casi 13 millones de casos, superó los 260.000 muertos.

"Ninguno de estos pasos que le pedimos a la gente son declaraciones políticas -dijo-, cada uno de ellos se basa en la ciencia. Sé que podemos y venceremos a este virus".

"Estados Unidos no va a perder esta guerra. Recuperarán sus vidas. La vida volverá a la normalidad. Eso sucederá. Esto no durará para siempre", dijo.

Trump aprobó ayer que su gobierno asista al equipo de transición de Biden, aunque sin reconocer su derrota y después de semanas en las que estuvo dedicado a librar una batalla legal para impugnar los resultados. El mandatario presentó más de 30 demandas para tener la certificación de los resultados, la mayoría de las cuales han sido rechazadas o retiradas.