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En plena crisis, en Ucacha pondrán en marcha un molino harinero de trigo

Es un emprendimiento de US$ 4 millones, encarado por la familia Elorza. El desafío es completar la cadena productiva: desde el cultivo del grano, el agregado de valor a la materia prima hasta la comercialización de harina.

Ya en su etapa final, la construcción de un importante molino harinero de trigo afianza la intención de imprimirle un perfil más industrial a Ucacha y generará además la apertura de una decena de fuentes laborales.

En plena recesión y con un panorama incierto sobre el futuro económico, una familia de la localidad sigue avanzando en este proyecto que espera poner en marcha en el corto plazo.

Se trata de la familia Elorza, que pretende cerrar el círculo que se inicia en la producción del grano de trigo hasta la comercialización de la harina. Actualmente, trabajan unas 8.500 hectáreas y vienen creciendo de la mano de la agricultura de precisión. Pero ahora son conscientes de que están dando un paso muy importante que demanda más inversión, capacitación y mucho esfuerzo.

El ingeniero Francisco Elorza brindó detalles de este emprendimiento que implica una inversión de US$ 4 millones y serán unos 10 los primeros puestos laborales, cifra que podría incrementarse con el tiempo.

Este emprendimiento viene de la mano de una familia ucachense y es la tercera generación de los Elorza implicada en este molino. Son Francisco y Joaquín los encargados de producción y Sofía, en administración.

“Es un verdadero desafío la industrialización. Hacía ya tiempo que veníamos buscando agregar valor en alguna de las materias primas que producimos y se genera en la región”, detalló el profesional.

Desde hace un año y medio vienen trabajando en la nueva planta para la generación de harina de trigo. “A fines de este mes de julio empezaremos con las primeras pruebas para entrar en producción”, sostuvo Elorza.

Admite que barajaron diversas posibilidades hasta que finalmente se decidieron por un molino. El proyecto comenzó en enero de 2019 y fue avanzando sin pausas. En un principio trabajarán 80 toneladas diarias pero contemplando en el futuro poder ampliar, ya que cuentan con un potencial previsto de hasta las 250 toneladas por día.

Las flamantes instalaciones se ubican en un predio de 4 hectáreas, lindante a ruta provincial 11 y conectado al Parque Industrial Ucacha. En el perímetro se encuentra emplazadas oficinas, espacios para personal, además de sectores de motores. Asimismo, una minipanadería donde elaborarán de 5 a 10 kilogramos diarios de pan para testear la calidad; vestuario; sanitarios y una estructura de cuatro pisos con autoelevador donde están las maquinarias, tanto las adquiridas en China como otras herramientas y estructuras de industria nacional, algunas de ellas fabricadas especialmente en la región y montadas por firmas locales y de la zona.

En total, unas 30 firmas fueron contratadas para las distintas etapas de la construcción, cumpliendo desde el vamos con el objetivo de generar empleo, ya que la demanda fue permanente durante el avance de obra y lo será también en mantenimiento durante la producción, implicando de este modo a mano de obra directa e indirecta.

Producción y fuentes laborales

El molino trabajará las 24 horas, cortando el sábado al mediodía para reiniciar el domingo a la medianoche, lo que significa una actividad intensa.

“Ya están trabajando un especialista molinero, que es quien más sabe del funcionamiento en general, una laboratorista, dos personas en el acopio y seleccionamos en estos días a 10 operarios, formando de este modo el equipo base para arrancar”, detalló Elorza.

“A medida que iniciemos la producción y ante la demanda comercial que tengamos, seguramente aumentaremos la cantidad de personal. Estamos seguros de poder conformar un muy buen grupo de trabajo para empezar con las primeras moliendas”, señala el ingeniero.

Para estimar, la cantidad de trigo necesaria serán unas 20 mil toneladas anuales, de las cuales la firma propia proveerá el 40 o 50% y el resto se va a adquirir a productores agropecuarios de la región. “No vemos la hora de empezar a producir”, es la frase con la que cierra Francisco.