De hecho, luego de tocar fondo en 2018, comenzó un repunte que logró incluso sostenerse en plena pandemia y que se extendió hasta 2022. A partir de allí, comenzó un declive en 2023 y 2024. Ya el año pasado hubo una leve mejora, pero sin lograr un despegue significativo ni mucho menos. Además, en octubre y noviembre, el ruido electoral y las condiciones macro, especialmente vinculadas a las tasas de interés, claves para el sector, jugaron en contra.
Pero superado ese período, y habiéndose despejado las tensiones políticas electorales y de consolidarse un escenario con tasas más bajas y mayor estabilidad cambiaria, más las expectativas de una cosecha abundante, podrían generar mayor dinamismo en las ventas del sector.
Así lo establece un último informe sectorial de la Bolsa de Comercio de Rosario, realizado por Belén Maldonado y Julio Calzada.
El informe está realizado sobre los últimos datos del Indec que corresponde al tercer trimestre de 2025. Allí se muestra que la facturación total por ventas de maquinaria agrícola en Argentina, que comprende la comercialización de tractores, cosechadoras, sembradoras e implementos, ascendió a $ 2 billones entre enero y septiembre del año pasado. Este valor se ubica ligeramente por encima de igual período de 2024 (+0,1%), pero se posiciona 4,8% por detrás del promedio de los últimos cinco años.
En términos de volumen, las ventas de máquinas agrícolas totalizaron casi 13.000 unidades en los primeros nueve meses de 2025, marcando un aumento interanual del 11%, aunque cabe aclarar que el período de comparación es el más bajo desde el comienzo de la serie. En la comparación histórica, no obstante, el total de unidades comercializadas marcó un retroceso del 9,5% respecto al promedio del último quinquenio, siendo el segundo volumen más bajo de los últimos seis años.
En detalle, entre enero y junio del año pasado, las unidades vendidas de maquinaria agrícola mostraron un incremento interanual, recuperándose del piso histórico registrado en 2024, cuando marcaron sus valores más bajos desde el inicio de la serie en 2016. Sin embargo, en el tercer trimestre del año se advirtió un freno en la recuperación: la cantidad de máquinas vendidas retrocedió un 10,6% interanual, y se posicionó 17,6% por detrás del promedio. En términos de valor, la caída también fue pronunciada: las ventas totalizaron $ 691.805, una disminución real del 19,5% respecto al mismo trimestre de 2024 y 11,6% por detrás del promedio del último quinquenio.
En este sentido, si bien la dinámica de ventas del sector está influenciada por diversas variables relacionadas a la producción agrícola, como son el clima, la evolución de la cosecha y los precios de los commodities internacionales, que impactan de manera directa en los márgenes de los productores, el mercado de maquinaria agrícola también se encuentra fuertemente expuesto a los vaivenes macroeconómicos, que condicionan la toma de crédito y las decisiones de inversión.
“De esta manera, la incertidumbre macroeconómica de los meses recientes frente al escenario electoral, que provocó volatilidad en el tipo de cambio y en las tasas de interés, generó mayor cautela en las decisiones de financiamiento e inversión”, indicaron los economistas Maldonado y Calzada.
Respecto al desempeño en octubre y noviembre últimos, posteriores a los datos del Indec, los reportes de la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (ACARA) indican que en estos meses el patentamiento de maquinaria agrícola ascendió a un total de 1.052 unidades, posicionándose 17,2% por detrás de los mismos meses de 2024. “De aquí en adelante, habiéndose despejado las tensiones políticas electorales y de consolidarse un escenario con tasas más bajas y mayor estabilidad cambiaria, las expectativas de una cosecha abundante podrían generar mayor dinamismo en las ventas del sector”, agregó el informe de la Bolsa rosarina.
Realizando un análisis por tipo de maquinaria agrícola, se destaca que las que más se comercializaron en los primeros nueve meses de 2025 fueron los implementos, dando cuenta del 44% del total de unidades vendidas. Este rubro incluye pulverizadoras de arrastre y autopropulsadas, implementos de acarreo y almacenaje de granos, entre otros. L
a comercialización de tractores se posicionó en segundo lugar, representando el 39% del volumen de ventas. Sin embargo, en términos de valor, los tractores fueron el segmento de mayor facturación debido a su valor unitario más elevado. Finalmente, las sembradoras ocuparon el tercer lugar, siendo responsables del 11% de las unidades comercializadas, mientras que las ventas de cosechadoras se ubicaron en último lugar, con una participación del 6% de las ventas.