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Vuelve la Superliga para los cordobeses

Ya está en marcha lo que queda de la Superliga. Con Defensa y Justicia como protagonista del juego y de los resultados y Racing con el objetivo de mantener lo logrado en el semestre anterior. Otros merodean bastante lejos, salvo Boca que, si gana lo que debe y sigue cosechando, será naturalmente un candidato a repetir el título.

Algo que sonará odioso para académicos y halcones, pero es la realidad. Boca tiene potencial para molestar al que sea. Y si River, el otro que tiene un plantel rico, no da pie con bola en los torneos afistas es nomás el conjunto de Alfaro al que tendrán que mirar de reojo los de arriba.

Párrafo aparte para San Lorenzo. Un futuro incierto. En realidad, oscuro. Hoy la tabla de los promedios ni los inquieta a los cuervos pero, entre tanto desatino futbolístico y dirigencial, las cosas que van pasando en este tiempo serán facturadas más adelante.

Muchos refuerzos (algo que no ocurrió con Biaggio), salidas de pibes del club sin mucha explicación y llegada masiva de jugadores, afines al técnico, como ocurrió en otras instituciones en las que Almirón dirigió, con mejor o peor suerte. Creo que hay una luz de alerta en San Lorenzo que parecen no haber advertido los que deciden dentro y fuera de la cancha, pero sí los hinchas, que presumen lo que puede pasar en el final de esta errada historia azulgrana.

Después de las presentaciones de Defensa y Justicia y Racing, hoy vuelve a ser local River, como en los dos partidos que recuperó en la semana anterior (ambos con derrota). Lo hará frente al urgido Patronato, que sabe que San Martín de San Juan rescató un punto en Banfield y que hoy por hoy, junto a Belgrano, a los sanjuaninos, a los tucumanos de San Martín y a Tigre, son los más comprometidos en la lucha por la permanencia.

River debería despertar del "sueño real" de la Libertadores. Pero da la sensación de que la espalda de Gallardo es muy fuerte, gracias a las victorias ante Boca en la Copa y que los tropiezos en la Superliga de los últimos años no hacen mella en el alma de sus hinchas.

Boca, para ser lo manifestado antes -esto es, prenderse a la pelea- debe ganar en Rosario ante Ñuls, un equipo con nuevo técnico desde el final del año pasado y con la institución tambaleando sin poder levantar los brazos, en una reacción que merecen sus miles de seguidores. La Lepra y Boca cerrarán hoy.

Nuestro tema "central" de la nota es la vuelta a jugar por los puntos de los equipos cordobeses. Talleres y Belgrano. Con caras y espíritus bien diferenciados, hasta con un clásico de verano en medio ganado casi lógicamente por la “T”. Un Albiazul que mostró buena cara en este tiempo estival, que responde a los lineamientos de su técnico Vojvoda, que va de la mano del "viejo y querido" Cholo Guiñazú y que parece contrató para reemplazar algunas partidas a interesantes refuerzos. Desde ya que la presentación con dos goles en el clásico del colombiano Dayro Moreno fue rutilante. Y la vuelta de Sebastián Palacios demostró que se lo extrañaba. Talleres piensa en el 6 de febrero, cuando jugará su primer partido en el Kempes ante el San Pablo por la Libertadores. Será un ida y vuelta para tratar de meterse (otro playoff mediante) en la zona de grupos y allí encajaría en la que está River Plate. Talleres vuelve al ruedo nada menos que ante Independiente en Avellaneda. El Rojo, un cuadro que juega bien pero que parece mostrar más el discurso de Holan que su propio juego. Reeditarán ese viejo duelo que casi siempre ha favorecido al Diablo en los momentos clave de la historia.

Belgrano empieza un camino de diez fechas que se supone no tan largo y sí muy sinuoso. Juega hoy en Alberdi ante Unión, que en enero le ganó a Boca una copa de verano y venció a River por los puntos y en el Monumental.

Si el Pirata miraba con preocupación la cuestión de quedarse en Primera y contrató siete refuerzos para pelear, la salida de Matías Suárez, imprevista y llena de esa sensación de "pusieron la plata y se lo llevaron, no podemos competir contra eso", hirió mal a los celestes.

Hoy entonces, ya sin Jonás Aguirre, Denis Rodríguez, Gil Romero y Suárez y con las llegadas de Herrera, Almeyda y Patiño (defensores), Meli y Gudiño (volantes) y Cuero y Uribe (delanteros), Osella desde el banco sale al ruedo a dar lucha.

De eso se trata. De la vuelta del fútbol de AFA oficial. Con varios partidos ya jugados y un Halcón volando alto. Con Talleres y Belgrano en Primera, con Atlético Tucumán y San Martín también. Cuatro expresiones populares que no deberían moverse de ese lugar de la división superior. Estas diez fechas determinarán si en la próxima temporada seguirá habiendo clásicos en el fútbol mayor entre el Santo y el Decano y entre la “B” y la “T”.

Ojalá sea así. No va a ser sencillo.



 Osvaldo Alfredo Wehbe.  Redacción Puntal

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