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El regreso de los lobos de Wall Street

Pablo Adreani*- Titular de Pablo Adreani & Asociados

Mientras la Argentina se debate en mayores controles al cepo cambiario, y continúan la caída de reservas y la falta de un plan que pueda poner al país de pie y poder salir de esta crisis, la peor en su historia, el mundo sigue su camino con mejores expectativas para todos los actores económicos.

Entremos al mundo real, por unos instantes. Hay olor a sangre en el Pit de Chicago, y los primeros en aparecer son los lobos de Wall Street, los principales fondos de inversión en bonos y otros mecanismos financieros, que ante un escenario de baja tasa de interés y la mayor liquidez mundial, apuntaron su mira en los commodities agrícolas. Los astros comienzan a alinearse para que el 2021 sea el año de las materias primas agrícolas. Las previsiones del crecimiento económico de las principales potencias mundiales, de economía avanzada, como Estados Unidos, Zona Euro y el resto, Japón, Reino Unido y Canadá, podrían llegar al 4,5% de promedio anual de crecimiento para el 2021, de acuerdo a las previsiones del Fondo Monetario Internacional.

Pero no es este el lugar del mundo donde se proyecta una explosión en el crecimiento de la demanda, principalmente en el rubro alimentos.

Me estoy refiriendo al crecimiento económico de aquellos países que van a generar una demanda cada vez mayor de bienes y servicios, pero de los alimentos en primer lugar, conocido como la economía de los mercados emergentes o en desarrollo.

Comencemos con China (1.440 millones de población), India (1.380 millones), Indonesia (273), Pakistán (220), Bangladesh (165), Filipinas (109), Vietnam (96) y Malasia (32 millones). En total concentran una población de 3.716 millones de personas, equivalente al 48% de la población mundial, de 7.794 millones de personas.

De acuerdo con el FMI, las tasas de crecimiento económico allí podrían casi duplicar a la tasa de los países desarrollados.

Para el 2021, China tiene proyecciones de crecimiento del 9,2%, la India del 7,4% y Asia Pacífico del 7,8%. El mundo se enfrenta a una serie de factores, que en su conjunto juegan a favor de la recuperación global de todos los indicadores.

La baja de tasas en EE.UU. y el anuncio de la Reserva Federal de que las tasas seguirán bajas en el 2021, junto con un nivel de inflación muy bajo a nivel global, ayudan a generar un extraordinario volumen de liquidez en el mundo.

Se agrega, como factor determinante en el comercio agrícola mundial, la debilidad del dólar, que provoca un mayor poder de compra en yuanes, rublos y otras monedas.

De ahí el regreso de los "lobos" a los Pits electrónicos del mercado de Chicago. La consecuencia de la gran inyección de flujos financieros y de capitales, por parte de las grandes potencias, es que apuntan a consolidar la recuperación del consumo. En poco tiempo vuelven al mercado consumidor de alimentos, a través de su apertura, más de 4 millones de restaurantes, 20 millones de bares y pubs, 100.000 hoteles.

En todo el mundo abrirán sus puertas a consumidores ávidos por compartir una mesa con amigos y familiares. Y lo más importante, regresa el consumo de alimentos fuera del hogar, traccionado por el turismo local e internacional en cada una de las grandes ciudades y centros turísticos. Este puede ser uno de los motivos, junto con el mayor crecimiento económico global, por el cual el USDA (Departamento de Agricultura de los Estados Unidos), está proyectando aumento de la demanda de todos los commodities agrícolas, llegando en todos los casos a un nivel de consumo récord mundial.

En las últimas semanas China ha ingresado al mercado de soja americano, comprando en cantidades que ya estaban contempladas en las planillas de Excel de los analistas. Pero lo que no estaba contemplado era la frecuencia y el ritmo de las compras, y la consecuente presión de compra semanal permanente en el cierre de los contratos. Sucede que China ya había vaciado los inventarios de soja de Brasil y, habiendo terminado de barrer sus stocks, dio vuelta su mirada hacia el único país donde está por ingresar la cosecha de soja al mercado mundial, nos referimos a la cosecha de soja en EE.UU.

La combinación de factores que se detallan en el presente editorial agroeconómico, sumado a la demanda de soja por parte de los chinos y la posibilidad de que la producción de soja americana resulte menor que la estimada por el USDA en su informe del pasado 11 de septiembre, agregando los potenciales problemas del clima en Argentina y Brasil que puedan complicar la siembra y evolución de los cultivos de soja, consolida la actual coyuntura y estructura alcista para el mercado, tanto para el corto como para el mediano plazo. La debilidad del dólar mejora el poder de compra de los principales países importadores, como China, la Unión Europea, India y los países del Sudeste Asiático, hecho que tuvo un efecto alcista en la cotización en dólares de los productos agrícolas que exportan Estados Unidos, Brasil y Argentina.

En momentos que los ‘farmers’ americanos deciden la siembra de los cultivos de verano, deben ahora evaluar si les conviene sembrar más soja o más maíz, este último con indicadores de firmeza iguales o tal vez mayores que los indicadores alcistas de la soja.