El aval de la Iglesia a la masiva movilización de sindicalistas y políticos opositores a la Basílica de Luján tiene una sola lectura política: frenar el modelo económico del gobierno de Mauricio Macri. Bajo la consigna “Paz, Pan y Trabajo”, en la marcha, encabezada por Hugo Moyano, se pidió cambiar el rumbo y a la vez convocar a un acuerdo social. “No se podría haber hecho la movilización a Luján sin la venia del Papa”, declaró Pablo Moyano. En la Casa Rosada hay desconcierto por el rol más activo que ha asumido la Iglesia en los últimos tiempos. Es que la conducción eclesiástica no comulga con la política económica que lleva adelante el Gobierno tras el acuerdo alcanzado con el FMI. “La situación en Argentina es preocupante y el Papa lo sabe”, dijo hace poco el obispo de Quilmes, Carlos “Cacho” Tissera. Además, recientemente, el arzobispo Víctor “Tucho” Fernández celebró una misa junto a gremios en el Arzobispado de La Plata, en la cual utilizó una frase del expresidente Juan Perón para describir el crítico cuadro de situación que hoy vive el país: “La única verdad es la realidad”. Obviamente que Francisco está preocupado por la realidad que padece la Argentina y, por ello, ha enviado a sus principales espadas para evitar que se profundice la crisis imperante. El modelo neoliberal, basado en el ajuste, se opone a la esencia misma de la Doctrina Social de la Iglesia, que pone el acento en el hombre como centro de la economía.
La intervención de la Iglesia ha generado distintas reacciones en el arco político argentino. “El Papa está preocupado por esta desgracia que tenemos como modelo económico, que suma cada vez más pobres y desocupados a través de la inflación”, señaló el hijo de Moyano. Sin embargo, Miguel Lifschitz, quien es gobernador de Santa Fe, salió al cruce de dicha intervención: “No está mal que la Iglesia dialogue con los sindicalistas. Pero no es bueno que tome partido de coyunturas políticas”. También el diputado radical Mario Negri cuestionó la movida: “Me parece que monseñor (Agustín) Radrizzani habló a título personal. Es lo que quiero creer. Lo natural es que la Iglesia reclame por los pobres, pero también es natural que lo haga por la corrupción y en Luján había mucha gente que debe saber algo del país que se robaron. Habrá sido un descuido de monseñor”. Por su parte, el dirigente del Partido Obrero Néstor Pitrola consideró que “es una estrategia de entrega del movimiento obrero al clero, que ha cambiado el rechazo del aborto por la contención del estallido”. En efecto, la Iglesia también adoptó un rol protagónico durante el debate del aborto en el país evitando que la ley fuera aprobada en la tierra natal de Jorge Bergoglio.
Desde que asumió Macri la Presidencia se habla de la fría relación que tiene con Francisco. Del primer encuentro que tuvieron se recuerda que el Papa recibió al Presidente con rostro adulto, a la vez que es sumamente llamativo que Bergoglio no haya venido nunca a la Argentina en una visita oficial. Mientras tanto, los peronistas van a ver al Sumo Pontífice para escuchar sus enseñanzas. “Nos habla de Dios y de una mejor humanidad”, indicó el exintendente de Villa María Eduardo Accastello a través de las redes sociales. No caben dudas de que el modelo económico es la principal diferencia entre Francisco y Macri. Tras la cruzada contra el aborto, la Iglesia ha comenzado una nueva: la batalla contra la política económica del macrismo monitoreada por el FMI.
Marcelo Irastorza. Redacción Puntal.
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Desde que asumió Macri la Presidencia se habla de la fría relación que tiene con Francisco. Del primer encuentro que tuvieron se recuerda que el Papa recibió al Presidente con rostro adulto, a la vez que es sumamente llamativo que Bergoglio no haya venido nunca a la Argentina en una visita oficial. Mientras tanto, los peronistas van a ver al Sumo Pontífice para escuchar sus enseñanzas. “Nos habla de Dios y de una mejor humanidad”, indicó el exintendente de Villa María Eduardo Accastello a través de las redes sociales. No caben dudas de que el modelo económico es la principal diferencia entre Francisco y Macri. Tras la cruzada contra el aborto, la Iglesia ha comenzado una nueva: la batalla contra la política económica del macrismo monitoreada por el FMI.
Marcelo Irastorza. Redacción Puntal.

