El mensaje de más de una hora y media, que Milei interrumpió 30 veces, dejó postales de incomodidad política, enfrentamientos simbólicos y rostros sonrientes y adustos. Desde empujones, saludos fríos y fuertes abrazos hasta las chicanas con la oposición, la jornada expuso las tensiones del actual escenario político. Del "Gatito mimoso" a la "Chilindrina troska"