Las tensiones se hicieron visibles luego de cuestionamientos de Bullrich al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y por su postura respecto a la designación de una jueza objetada por el Ejecutivo. A pesar de las diferencias, desde la Casa Rosada mantienen una estrategia de cautela ante una dirigente considerada clave para la coalición oficialista.
Uno de los factores que explican esa prudencia es el respaldo electoral que representa Bullrich, especialmente entre sectores identificados con posiciones republicanas que acompañaron a Milei en el balotaje presidencial de 2023.
Además, la exministra conserva influencia sobre un grupo de legisladores que fortalecen la presencia oficialista en el Congreso. En la Cámara de Diputados, dirigentes como Damián Arabia, Sabrina Ajmechet, Patricia Vásquez, Laura Rodríguez Machado, Silvana Giudici, María Luisa González Estevarena, Carlos Almena y Miriam Niveyro forman parte del espacio cercano a Bullrich.
También se suman Alejandro Bongiovanni, Verónica Razzini y los exradicales Luis Picat y Mariano Campero, quienes acompañaron el proceso de acercamiento al bloque libertario.
En el Senado, aunque no cuenta con una estructura propia formal, Bullrich mantiene vínculos políticos con legisladores como Francisco Paoltroni, Luis Juez, Carmen Álvarez Rivero y Carolina Losada.
Su influencia también alcanza otros ámbitos de la política nacional y provincial, donde conserva dirigentes de confianza en cargos ejecutivos y legislativos.
La posibilidad de una ruptura con Bullrich genera preocupación en sectores del oficialismo, ya que una eventual salida podría traducirse en una pérdida de respaldo parlamentario y afectar la capacidad del Gobierno para impulsar iniciativas legislativas. Por ese motivo, pese a las diferencias internas, la relación entre Milei y la exministra continúa siendo un factor estratégico para la estabilidad política de La Libertad Avanza.
Fuente: Agencia NA