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Fomentan huertas para mejorar la alimentación y reducir los residuos

El Municipio firmó un convenio con el instituto Pablo A. Pizzurno, cuyos estudiantes asesoran a los vecinos. Se aporta material gráfico con el calendario lunar y los tiempos de siembra. Y además se asesora en materia de plagas

Con la necesidad de instalar hábitos alimentarios saludables, y al mismo tiempo contribuir a la reducción de los residuos que se generan, la Municipalidad de Hernando fomenta la realización de huertas orgánicas en los vecinos, ofreciéndoles capacitación, semillas y un seguimiento de la producción.

La propuesta comenzó a aplicarse el año pasado, aunque sin el impacto esperado. Incluso, en mayor último se repitió la actividad, pero tampoco logró el resultado deseado. Entonces el Municipio decidió modificar la metodología, realizó invitaciones personalizadas y la propuesta tuvo eco de inmediato.

“A fin de año del año pasado vimos la necesidad de que la gente empiece a trabajar con huertas, primero por una cuestión de soberanía alimentaria, de que no se desperdicien tantos alimentos y al mismo tiempo tener el alimento libre de cualquier tipo de pesticida. Y a su vez, es un gran aporte porque cuando cada uno empieza a hacer su huerta realiza compos, lo que permite reducirla la cantidad de residuos domiciliarios. De esta manera, si cada uno en su hogar lo hace, puede disminuir hasta un 50% de basura, porque gran parte va a la compostera y se reduce lo que se recolecta”, sostuvo Mariana Gerard, directora de Bromatología y Medioambiente.

Hernando cuenta con un colegio con orientación agrotécnica “y los chicos están súper capacitados en materia de huerta a punto tal que comercializan lo que producen, firmamos un convenio con el Instituto Pablo A. Pizzurno para que sean los propios alumnos los encargados de capacitar a los vecinos que deseen tener su huerta”, sostuvo.

Capacitación desbordada

Este año, en mayo se suspendió la propuesta porque la gente no se había anotado. “Pero para esta oportunidad hicimos una invitación más personalizada. Entonces, cada persona que fue retirando semillas del Inta, la fuimos invitando. Hubo una mejor repercusión, incluso el cupo era para 20 personas y fueron 25, con mucha gente además que quedó afuera”, mencionó sobre la jornada propiamente dicha, desarrollada días atrás.

Gerard adelantó que intentarán repetir la capacitación antes de fin de año, pero no es seguro por la época de siembra y demás. 

Consultada sobre la cantidad de huertas que disponen en la ciudad, evitó dar un número estimativo aunque aclaró que “son muchas porque ahora es mucho más frecuente. La crisis, y la necesidad de trabajar la tierra, entre otros factores, contribuyeron al crecimiento de la cantidad de huertas. Habitualmente nosotros por temporada hacemos un solo pedido de semillas, y este año se duplicó”.

Reconoció que hay mucho interés en la gente en poder hacer la huerta. Incluso, en el curso hubo un nene de 8 años que lo hizo, “porque él se dedica en su casa y pretendía especializarse. Un genio. Seguramente el año próximo lo haremos a partir de febrero”.

Pensando en replicar la iniciativa en el segundo mes del año, la funcionaria entendió que la jornada inicial contará con docentes de nivel primario, “para que las mismas maestras empiecen a hacer un poco de ruido con esto de sembrar y poder comer lo que sembré y coseché” “Soy docente y diariamente lo trabajamos en el aula, los chicos tienen que encontrarle otro sentido, de ir y arrancar la zanahoria o la remolacha, sino no lo consumen. Lo primero que dicen es que no les gusta, pero creándole el hábito de la semilla, que vean que es un alimento, lo toman de otra manera”, sostuvo.

“En temporada de invierno tienen la posibilidad de hacer su sopa con todas estas verduras, entonces incorporan muchas más cosas”, reconoció. 

Durante los cursos se entrega un material gráfico con los momentos de siembra, el calendario lunar y demás. “También les entregamos otras semillas, que no vienen en las del Inta”.

Incluso, a la gente que realiza el curso, se le toma un número de teléfono para que si tienen inconvenientes con plagas, “vemos y analizamos la huerta con los alumnos del establecimiento, identificamos la plaga que afecta a la plantación, para que no tengan que fumigar y siga siendo una huerta orgánica”.

Daniel Brusa.  Redacción Puntal Villa María.

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