Acompañado por el secretario de Recursos Hídricos de la Provincia, Edgardo Castelló, el intendente Martín Gill confirmó que la situación estaba volviendo a la normalidad después de las lluvias que azotaron a Villa María y la región, y que incluso obligaron a evacuar parcialmente a barrio La Calera.
La conferencia de prensa que encabezó al jefe comunal junto a funcionarios locales, provinciales y representantes de fuerzas de seguridad se desarrolló en el Aeropuerto Regional, después de que sobrevolaran la ciudad, sobre todo en los sectores más afectados y monitorearán desde el aire las obras en marcha.
“Las condiciones del clima han mejorado y eso nos está dando el tiempo necesario para poder trabajar y afrontar la situación en un proceso de recuperar la normalidad en los sectores afectados”, ratificó el jefe comunal.
Y avanzó en los detalles de las obras que se pusieron en marcha la tarde del lunes y que no se detuvieron durante la noche, con ejecución en dos frentes. Uno para liberar de agua el sector en que está la planta transformadora de EPEC que abastece a la ciudad (por ruta 158) y la otra para frenar la línea de desagote natural que por el costado de la vía llegó con gran caudal a La Calera desde el lado de Tío Pujio.
Sobre el segundo de estos frentes explicó que si bien es una obra de emergencia la que está en ejecución, “va a ser definitiva” y apunta a impedir “que el agua de los campos que viene del sector de Tío Pujio, y que es un tema crónico, ingrese por La Calera”.
Explicó que esta obra de canalización y nivelación permitirá tener una línea de escurrimiento y optimizará el desagote del barrio, a lo que se sumará, una vez concluido, el desagüe que ya está en construcción con fondos de la Provincia, y que tiene un avance de más del 70 por ciento.
Recursos hídricos
Castelló confirmó que el acumulado pluviográfico para la zona urbana local llegó a los 200 milímetros, con marcas mayores para la zona rural.
También detalló que en la zona de Villa María existe una intercuencas que se ubica entre el Arroyo La Mojarras y la cuenca de la Laguna Las Conchas, “que es la otra escorrentía bien marcada en el terreno que es la que termina aportando a este embudo” que se genera en la calle ubicada entre la vieja ruta 9 y las vías del ferrocarril.
Describió que por eso se planteó una obra que pase a ser una defensa que impida el ingreso del agua por ese sector, esto mientras se trabaja en paralelo para “descomprimir” el sector de la subestación de EPEC.
Desde la Comuna ya se había informado que en el camino paralelo a la ruta 9, y a lo largo de 6 kilómetros, cuatro máquinas excavadoras realizan la canalización a cielo abierto hacia el río Ctalamochita, por camino público.
Se utiliza para eso, según se describió, parte del camino de acceso a la Laguna Las Conchas y luego un derivador, que es el viejo derivador del tránsito pesado de la ciudad, con salida a la altura de la Cotac. Esto permite ampliar el caudal de salida de las aguas de la ciudad, descomprimir y, según explicó Gill, “hacer una circunvalación del acceso de las aguas por ese sector”.
El intendente dio cuenta de la “rapidez inmensa” con que se ejecuta la obra junto con la Provincia, destacó que permitirá dar “una solución definitiva”, a la par que destacó que ya generó un “impacto favorable”.
Como en la conferencia del lunes hubo un pedido especial para que sólo se atienda a información oficial, haciendo oídos sordos a datos y audios falsos que circulan con las redes sociales y que fueron confeccionados “con total malicia”.
En la zona afectada
Temprano, el intendente Martín Gill y el secretario de Recursos Hídricos de la Provincia, Edgar Castelló, junto a otros funcionarios, recorrieron la zona afectada y el sector en que se hacen las obras, fundamentalmente la de canalización a cielo abierto que apunta a aliviar el desagote natural que por las condiciones topográficas del terreno se da por la calle paralela a las vías.
Junto a Edgar Castelló estuvo el secretario de Riesgo Climático y Catástrofes, Claudio Vignetta.
Mariana Corradini. Redacción Puntal Villa María
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“Las condiciones del clima han mejorado y eso nos está dando el tiempo necesario para poder trabajar y afrontar la situación en un proceso de recuperar la normalidad en los sectores afectados”, ratificó el jefe comunal.
Y avanzó en los detalles de las obras que se pusieron en marcha la tarde del lunes y que no se detuvieron durante la noche, con ejecución en dos frentes. Uno para liberar de agua el sector en que está la planta transformadora de EPEC que abastece a la ciudad (por ruta 158) y la otra para frenar la línea de desagote natural que por el costado de la vía llegó con gran caudal a La Calera desde el lado de Tío Pujio.
Sobre el segundo de estos frentes explicó que si bien es una obra de emergencia la que está en ejecución, “va a ser definitiva” y apunta a impedir “que el agua de los campos que viene del sector de Tío Pujio, y que es un tema crónico, ingrese por La Calera”.
Explicó que esta obra de canalización y nivelación permitirá tener una línea de escurrimiento y optimizará el desagote del barrio, a lo que se sumará, una vez concluido, el desagüe que ya está en construcción con fondos de la Provincia, y que tiene un avance de más del 70 por ciento.
Recursos hídricos
Castelló confirmó que el acumulado pluviográfico para la zona urbana local llegó a los 200 milímetros, con marcas mayores para la zona rural.
También detalló que en la zona de Villa María existe una intercuencas que se ubica entre el Arroyo La Mojarras y la cuenca de la Laguna Las Conchas, “que es la otra escorrentía bien marcada en el terreno que es la que termina aportando a este embudo” que se genera en la calle ubicada entre la vieja ruta 9 y las vías del ferrocarril.
Describió que por eso se planteó una obra que pase a ser una defensa que impida el ingreso del agua por ese sector, esto mientras se trabaja en paralelo para “descomprimir” el sector de la subestación de EPEC.
Desde la Comuna ya se había informado que en el camino paralelo a la ruta 9, y a lo largo de 6 kilómetros, cuatro máquinas excavadoras realizan la canalización a cielo abierto hacia el río Ctalamochita, por camino público.
Se utiliza para eso, según se describió, parte del camino de acceso a la Laguna Las Conchas y luego un derivador, que es el viejo derivador del tránsito pesado de la ciudad, con salida a la altura de la Cotac. Esto permite ampliar el caudal de salida de las aguas de la ciudad, descomprimir y, según explicó Gill, “hacer una circunvalación del acceso de las aguas por ese sector”.
El intendente dio cuenta de la “rapidez inmensa” con que se ejecuta la obra junto con la Provincia, destacó que permitirá dar “una solución definitiva”, a la par que destacó que ya generó un “impacto favorable”.
Como en la conferencia del lunes hubo un pedido especial para que sólo se atienda a información oficial, haciendo oídos sordos a datos y audios falsos que circulan con las redes sociales y que fueron confeccionados “con total malicia”.
En la zona afectada
Temprano, el intendente Martín Gill y el secretario de Recursos Hídricos de la Provincia, Edgar Castelló, junto a otros funcionarios, recorrieron la zona afectada y el sector en que se hacen las obras, fundamentalmente la de canalización a cielo abierto que apunta a aliviar el desagote natural que por las condiciones topográficas del terreno se da por la calle paralela a las vías.
Junto a Edgar Castelló estuvo el secretario de Riesgo Climático y Catástrofes, Claudio Vignetta.
Mariana Corradini. Redacción Puntal Villa María

