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"Sería contradictorio extender el ciclo lectivo más allá de diciembre"

El ministro de Educación, Nicolás Trotta, consideró que reconocer el esfuerzo que se está haciendo y prorrogar los plazos sería un contrasentido. La vuelta a las aulas, después de las vacaciones

El ministro de Educación de la Nación dejó en claro ayer que las clases no volverán antes de las vacaciones de julio y que es posible que sea luego de ese receso, aunque admitió que primero será necesario tener una certeza de que eso no implicará un riesgo epidemiológico. Al mismo tiempo, descartó que se piense extender el ciclo lectivo más allá de lo que marca el calendario, en diciembre.

El funcionario nacional remarcó también los esfuerzos de los maestros, alumnos y padres para garantizar durante todo este tiempo el proceso de enseñanza-aprendizaje, aunque reconoció las enormes diferencias que esta coyuntura revela entre los chicos.

“Tenemos un enorme reconocimiento a nuestros maestros, maestras y profesores, que son los que tienen sobre sus hombros el deber de garantizar la continuidad educativa y pedagógica en una Argentina atravesada por la desigualdad. Cuando sacamos la escuela del aula y la tenemos que llevar a nuestros hogares ahí florecen las desigualdades porque el proceso de aprendizaje es muy condicionado por el entorno. Se pierde el vínculo que se genera en el aula y se pasa a esa realidad heterogénea. El aula disminuye la desigualdad que puede haber entre los estudiantes, muy condicionados por la realidad socioeconómica, por el acceso a la tecnología, la trayectoria educativa de los adultos y también innumerables cuestiones, como la cantidad de hijos por hogar y la capacidad de acompañamiento. Y todo eso impacta en el resultado. Pero, pese a todo, lo que vemos es un enorme esfuerzo del sistema educativo”, dijo el ministro en una entrevista al programa Buen Día Río Cuarto, que se emite por FM Digital en el 91.9.

“Muchas veces se piensa que la escuela tiene mayor capacidad de respuesta en las grandes ciudades o centros urbanos, pero las evaluaciones a veces muestran que los resultados son mejores en las escuelas rurales. Inclusive en instancias donde hay plurigrado, es decir, en aquellas escuelas en la que un mismo maestro trabaja con chicos de diferente grado. Claramente el mundo va a ser más desigual que antes de la pandemia y en ese marco la Argentina no va a ser la excepción por el impacto económico y social, y el campo educativo no queda al margen de esa realidad. El compromiso que tenemos que construir es qué hacemos para rápidamente dejar atrás esa desigualdad ampliada y recuperar los indicadores previos a la pandemia, que no eran del todo positivos, y a partir de allí trasar una plataforma que nos permita mejorar la capacidad de respuesta y de transformación colectiva de nuestra escuela”, precisó Trotta.

Esas desigualdades anticipan un regreso a las aulas en diferentes situaciones...

Vamos a tener aulas más heterogéneas. Claramente la desigualdad no nació con la pandemia pero se va a profundizar. No será lo mismo la realidad de aquel chico cuyos padres pueden ayudarlo a organizarse que en aquellos en que no lo puedan acompañar por distintos motivos, incluso por el trabajo. Por eso tenemos que pensar cómo volvemos, cuándo volvemos y cómo volvemos desde lo pedagógico y desde lo que será una política de distanciamiento social que vamos a tener que sostener en el corto plazo, según los especialistas, al menos hasta que haya una vacuna.

Va cerrando el trimestre y cómo imagina que será la evaluación de los alumnos...

Evaluar siempre es importante y algo intrínseco y natural de todo proceso de enseñanza-aprendizaje. Ahora, la evaluación es muy diversa, tiene distintas dimensiones y respuestas que se pueden dar al proceso. Creo que tenemos que evaluar todo el proceso que estamos viviendo porque también es una manera de valorizar el esfuerzo y una forma de tomar conciencia del propio aprendizaje que está llevando adelante nuestro sistema educativo. Pero particularmente no creemos que sea un momento de calificar o poner una nota al niño o la niña, porque no estaríamos evaluando su aprendizaje, sino su contexto socioeconómico familiar. En estas condiciones en las que se termina el trimestre somos conscientes de que los maestros tuvieron 10 días en el aula y no se generó ese vínculo de conocimiento de cada niño. Tiene que haber un proceso de evaluación conceptual que ponga en valor el esfuerzo del docente, del estudiante, de la familia, que analice el proceso, que dé recomendaciones de lo que hay que mejorar, y también sabiendo que en todas las jurisdicciones hay un porcentaje de la población que no ha tenido vínculo con la escuela.

Hay una realidad particular de los chicos que comienzan a terminar ciclos en este contexto...

Los ciclos de inicio y los de cierre son particulares y vamos a poner especialmente el foco allí. Por caso, los que están terminando el secundario deben tener un cierre del ciclo para que tengan capacidad de proyectarse el año próximo a la educación superior o terciaria.

¿Cómo imagina el retorno a las aulas?

Estamos trabajando en eso pero tenemos que ser conscientes de que no serán en el corto plazo. Hay que tener en claro en qué momento de la pandemia estamos. Estamos pensando no sólo en cómo será el trabajo en el aula, en la escuela, sino también en cómo llega cada niño, incluyendo allí el capítulo del transporte. El peso del sistema escolar en el transporte público es muy marcado y al momento de regresar vamos a tener que ser muy cuidadosos de cómo volver y probablemente con metodologías especiales. Para eso estamos con especialistas analizando distintas alternativas teniendo en cuenta las diferencias existentes en la Argentina. Y no sólo debemos administrar la cantidad de estudiantes en los establecimientos educativos, los espacios comunes, el ingreso, los recreos y el aula.

¿Ese regreso será después del receso de invierno?

Es muy complejo pensar que podemos volver a las aulas antes de las vacaciones de julio. Hay un escenario que podría ser apenas volvamos de las vacaciones, pero tenemos que definir cómo y cuándo porque tenemos que llevar tranquilidad a la familia, y en esa línea dejar en claro que el ciclo lectivo no se pierde y que tampoco vamos a volver apresuradamente. Lo haremos cuando podamos garantizar que no va a ser una complejidad en términos sanitarios, priorizando la salud.

¿Cabe la posibilidad de extender el año escolar?

Sería contradictorio extenderlo, aunque no es una decisión que resolvamos de manera aislada. Tenemos que acordarlo con las provincias. Para mí es contradictorio reconocer el enorme esfuerzo de todos y después no valorizarlo. Tenemos que articular el ciclo lectivo 2020 con el 2021 y 2022, de ser necesario. Sí articular un módulo específico para los que finalizan un nivel, especialmente el secundario, para garantizar el cierre. Pero insisto en que no me parece una buena opción y más cuando la sociedad en su conjunto, superado este momento, va a necesitar un respiro y recomponerse.

¿Habrá promoción automática a fin de año?

No se trata de promoción automática. Hay que ver cómo garantizar saberes. Sí poner el foco en la necesidad de intensificar los ciclos en los próximos años y trabajar con toda la comunidad educativa para robustecer nuestro sistema.