A cuatro pasos de la gloria, con la que sueña el pueblo "fortinero"
Alumni supo codearse con los grandes y caer hasta tocar fondo.
En su esplendor llenó la Plaza y el “Viejo Fortín” en su Liga, erigiéndose en un grande. Es el club con más títulos en su tierra: 22.
Marcó el rumbo, tirando del carro a los demás clubes de la Liga, y se atrevió a más, en los viejos torneos Regionales y Provinciales de la década del 70.
Por ambicioso, el 1984 abandonó a su Liga, lo que ocasionó una herida grande, buscando codearse con los grandes de la Asociación Cordobesa y de la provincia. Estuvo dos veces a un paso del Nacional (perdió los desempates con Estudiantes de Río Cuarto y Unión San Vicente), pero fue capaz de enfrentarlos y de ganarles a todos.
De ser campeón en Córdoba en 1999, en 2000 volvió a la Liga Villamariense con la frente marchita. Desde aquella vez que su “bandita” recorrió las calles de la ciudad recaudando fondos para evitar “un posible remate” fue el dolor más grande y creyó haber tocado fondo (así lo sintió el hincha).
Sin embargo, desde su Liga emergió tras ganar un tricampeonato, obtener su tercer Torneo Provincial y realizar su tercer gira internacional, a torneos de la AFA permanente. Ascendió al Torneo Argentino “A” tras desbancar a Juniors en una promoción en 2006, y estuvo 7 años enfrentando a los equipos de los clubes más grandes del interior del país (hoy muchos de ellos militan en Primera).
El descenso hizo que volviera a sentir que tocó fondo, y en la Liga dejó de ganar en 2014 (bicampeonato), cuando la frustración por no volver al Federal “A” era hiriente.
Esa herida se hizo más grande al no festejar títulos locales, sumado a la desaparición del Argentino “B”. Pero la pandemia pareció marcar el fin de ese “caer bajo” en lo deportivo (no siempre está relacionado con lo institucional), y el título en la Liga del año pasado le dio el impulso para volver a creer.
Volver a empezar
Con Adrián López y su dirigencia se anunció una etapa de despegue, que el hincha miró de reojo. Le fue poniendo fichas al entusiasmo, y aunque no se dieron los títulos, al fin llegó la vuelta olímpica ante Atlético Ticino, tras una nueva frustración en un torneo Regional.
El Torneo Provincial no es el sueño de Alumni, pero es un paso importante para volver a empezar.
El sueño es el Federal A. Para ello primero hay que saber soñar.
Ganar la Liga fue el primer paso. Ganar un Provincial sería el segundo, para luego ir por el sueño de ascender a un Federal A.
Cayó ante Atenas por penales, y el elenco riocuartense ascendió en el último Regional Federal. Ya obtuvo la plaza para jugar el próximo, y allí está apostando con esta participación en el Provincial.
Miente quien diga que no le importa ganarlo. Fabián Suescun dijo: “Alumni debe ser el de antes, el que quería ganar todo, y lo lograba”. Esa es la verdad.
Tras golear 4-0 a San Lorenzo, dejó esa sensación. Ratificó que es el mejor de su Liga en un Provincial, se metió en semifinales y va por todo. Está a cuatro pasos.
Fabián Suescun dijo que “Alumni debe llevar a Villa María a jugar en la B Nacional (o Primera Nacional)”. Ese es el sueño “fortinero”.
Disparó el DT: “Alumni lo logrará en 4 años”. Esos son los 4 pasos rumbo a la gloria. Uno por año.
A eso apunta. Para energizar ese gran sueño, le restan 4 pasos para ganar un Provincial, que sería su cuarto Provincial (1977 ante Independiente de Quilino; 1991 ante Estudiantes de Río Cuarto; y 2001 ante Sp. Colonia Tirolesa).
No sería poco obtener el Provincial tras tocar fondo. Luego irá por los 4 pasos rumbo a la gloria.
