Detienen a dos abogados por los presuntos delitos de coacción y prevaricato
Se trata de la profesional María Teodora Perassi y su pareja, Adrián Brochero. La orden fue emanada por la fiscalía de Río Segundo, a cargo de Patricia Baulies. También fue imputado el jurista del mismo estudio y exfuncionario judicial, Alejandro Bianco
Por orden de la Justicia de Río Segundo, particularmente de la magistrada Patricia Baulies, quien tiene a su cargo en dicha jurisdicción una fiscalía, fueron detenidos este miércoles, minutos después del mediodía, los abogados locales María Teodora Perassi y Adrián Brochero, quienes además de compartir profesión y estudio jurídico, también son pareja.
En otra jornada de alto revuelo judicial, la fiscal Baulies confirmó que el arresto de la abogada Perassi, quien días atrás salió a denunciar un presunto entramado de corrupción en el Poder Judicial local, se produjo como consecuencia de haber sido imputada por los presuntos delitos de coacción reiterada y prevaricato de abogados.
Por otra parte, la funcionaria también informó que su pareja, Adrián Brochero, se encontraba detenido también por los supuestos delitos de coacción -aunque no reiterada-, prevaricato y falso testimonio.
Estas detenciones se llevaron a cabo, particularmente, días después de que la propia abogada penalista Perassi saliera a denunciar públicamente (en la Justicia lo hizo en enero) un presunto entramado de corrupción en el Poder Judicial de Villa María, red en la que, según comentó, se encontrarían involucrados jueces, fiscales y abogados.
Previo a quedar detenida, la jurista había dado a conocer ante los medios que tenía en su poder pruebas que comprometían a diferentes actores del palacio tribunalicio, material que ya había sido presentado durante la feria judicial ante la fiscal Juliana Companys, a quien en sus dichos despegó de ese presunto entramado.
Las detenciones de Perassi y Brochero se dan en un contexto de denuncias cruzadas, y hasta de imputaciones contra funcionarios públicos de Villa María.
Si bien en los últimos días tomó estado público la denuncia de Perassi, en jornadas anteriores también había causado revuelo la imputación que hoy pesa sobre Juliana Companys por los presuntos delitos de falsedad ideológica, abuso de autoridad y coacción, expediente que se encuentra bajo un gran manto de hermetismo judicial, siendo llevado a cabo por la jueza de Control de Río Segundo, María Lucía Tulián.
Cabe precisar que, en paralelo, también avanzan dos pedidos de jury contra la propia Companys, siendo estos impulsados ante el Tribunal Superior de Justicia por la exauditora Alicia Peressutti y la organización local Verdad y Justicia.
Otro abogado imputado pero no detenido
A las detenciones de Perassi y Brochero, también se le sumó este miércoles la imputación de otro abogado local.
La referencia es para Alejandro Bianco, exfuncionario del Poder Judicial (trabajaba en la fiscalía local del Segundo Turno) y actual integrante del staff de profesionales que acompañan a Brochero y Perassi.
Según hizo saber la fiscal Baulies, los cargos que enfrenta Bianco son por presunta coacción.
Cabe precisar que en horas previas a estas novedades judiciales, tanto Perassi como Brochero y Bianco habían sido allanados por orden de la Justicia de Río Segundo, la misma que ayer ordenó las dos detenciones y la imputación.
Qué es el prevaricato del abogado
Según el Sistema Argentino de Infromación Jurídica, el llamado prevaricato del abogado, delito doloso que se les imputa tanto a Perassi como a Brochero, “reclama que el autor perjudique deliberadamente la causa, esto es que oriente su actuación u omisión a la causación del perjuicio”.
En otros términos, lo que establece este delito es una pena para el abogado que actúe en violación de la ley con el propósito de beneficiar a una persona o a sí mismo.
El artículo que se refiere a esta modalidad delictiva es el 271 del Código Penal.
En el mismo, se expresa que “será reprimido con multa de pesos dos mil quinientos a pesos treinta mil, e inhabilitación especial de uno a seis años, el abogado o mandatario judicial que defendiere o representare partes contrarias en el mismo juicio, simultánea o sucesivamente o que de cualquier otro modo, perjudicare deliberadamente la causa que le estuviere confiada”.