Lo incorporarían a la reforma del Código Penal
El Gobierno tendría previsto incorporar en el texto del proyecto de la reforma al Código Penal el tema del aborto. Mauricio Macri enviaría el proyecto en dos semanas.
El Gobierno tendría previsto incorporar en el texto del proyecto de la reforma al Código Penal el tema del aborto, según Infobae.
El mismo presidente Mauricio Macri enviaría el proyecto en dos semanas y mantendría el aborto como delito pero establecería que el juez puede eximir de pena a la mujer.
Insistiría en que no es punible en caso de violación o cuando haya riesgo para la mujer
De esa manera el Congreso tendría una nueva oportunidad de tratar el tema en el corto plazo.
Sería en el proyecto de reforma al Código Penal que el presidente Mauricio Macri tiene previsto enviar el próximo 21 de agosto al Poder Legislativo.
La iniciativa no contempla la legalización de la interrupción voluntaria del embarazo -como aprobó Diputados y trató el Senado- y mantiene el aborto como delito pero establece que la mujer puede quedar exenta de la pena o no cumplirla, aunque esa facultad es una decisión de cada juez.
"Se impondrá prisión de uno (1) a tres (3) años, a la mujer que causare su propio aborto o consintiere en que otro se lo causare. La tentativa de la mujer embarazada de causar su propio aborto no es punible. El juez podrá disponer que la pena se deje en suspenso o eximirla de ella, teniendo en cuenta los motivos que impulsaron a la mujer a cometer el hecho, su actitud posterior, la naturaleza del hecho y las demás circunstancias que demuestren la inconveniencia de aplicar pena privativa de la libertad", dice el artículo que propone reformar el Código Penal respecto al aborto.
También mantiene la despenalización para los casos de violaciones -que el proyecto renomina abuso sexual para que sea más amplio- o cuando esté en riesgo la salud física o mental de la mujer.
La elaboración estuvo a cargo de una comisión especial presidida por el juez federal Mariano Borinsky e integrada por magistrados, fiscales y funcionarios del Gobierno nacional trabajaron en distintos cambios al Código Penal y que, entre otros, incluye el aumento de penas para delitos de corrupción y narcotráfico, la despenalización de la tenencia de drogas para consumo personal y la creación de nuevos delitos.
Distintas posturas
El aborto fue uno de los temas que más discusión generó. De hecho hubo tres posturas distintas dentro de la Comisión.
La más restrictiva establecía que el aborto se puede realizar dentro de las 12 semanas del embarazado cuando fue producto de un abuso sexual o cuando esté en riesgo la vida de la mujer. La postura intermedia (la más cercana a la redacción final) fijaba la despenalización del aborto en cualquier momento del embarazo cuando haya sido por una violación o cuando esté en riesgo la vida de la mujer. Y la más amplia establecía las pautas de la segunda y agregaba la libertad de la mujer de abortar dentro de las 12 semanas de gestión.
El proyecto llegaría al Congreso a fin de mes cuando lo presenten públicamente Macri, el ministro de Justicia de la Nación, Germán Garavano, y los integrantes de la Comisión.
Si el Congreso decide discutir este año la reforma al Código Penal también podrá hacerlo sobre el aborto. Ocurre que la ley establece que si un proyecto fue rechazado, no puede tratarse dentro del mismo año legislativo. Pero eso es para los proyectos que ya se trataron y en este caso la reforma al aborto está dentro de un proyecto de reforma del Código Penal que no analizado por el Poder Legislativo.
Posibles repercusiones
Si bien el discurso de Mauricio Macri siempre fue de abrir el debate y respetar el resultado, en su entorno no son ajenos a cómo puede repercutir que salga la ley o que no salga, como es de esperarse. Por eso, cuando ya el rechazo se había impuesto -a esta hora el "poroteo" marca que serán 38 votos en contra y 31 a favor-, desde la Casa Rosada comenzaron gestiones para, según definieron, "sacar algo" y que la desaprobación no sea completa.
Detrás de esto estuvo el siempre influyente jefe de Gabinete, Marcos Peña. El objetivo era, caída la legalización, conseguir la despenalización. Que la mujer no pueda ser castigada por interrumpir un embarazo. De alguna manera sintieron que la "ola verde" no se iría tan resignada.
Reuniones secretas
Para lograrlo, el jefe de Gabinete apeló al senador Humberto Schiavoni, uno de los pocos de Cambiemos que acompañaba la iniciativa. Así fue que el misionero, en la noche del martes, se reunió con Silvia Elías de Pérez, una de las senadoras oficialistas que más militó por "las dos vidas".
Schiavoni le propuso a su colega que le permitiera, en la sesión de ayer, "colar" un proyecto que contemple la despenalización. Hasta le insinuó que era un pedido que venía "de arriba". Pero la legisladora tucumana fue incorregible en su posición y lo descartó de plano. La jugada le pareció "sucia", a tal punto que casi provoca la ruptura del interbloque. Los "celestes", conscientes de la victoria asegurada, no querían dejar margen para nada. El triunfo debe ser completo.
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El mismo presidente Mauricio Macri enviaría el proyecto en dos semanas y mantendría el aborto como delito pero establecería que el juez puede eximir de pena a la mujer.
Insistiría en que no es punible en caso de violación o cuando haya riesgo para la mujer
De esa manera el Congreso tendría una nueva oportunidad de tratar el tema en el corto plazo.
Sería en el proyecto de reforma al Código Penal que el presidente Mauricio Macri tiene previsto enviar el próximo 21 de agosto al Poder Legislativo.
La iniciativa no contempla la legalización de la interrupción voluntaria del embarazo -como aprobó Diputados y trató el Senado- y mantiene el aborto como delito pero establece que la mujer puede quedar exenta de la pena o no cumplirla, aunque esa facultad es una decisión de cada juez.
"Se impondrá prisión de uno (1) a tres (3) años, a la mujer que causare su propio aborto o consintiere en que otro se lo causare. La tentativa de la mujer embarazada de causar su propio aborto no es punible. El juez podrá disponer que la pena se deje en suspenso o eximirla de ella, teniendo en cuenta los motivos que impulsaron a la mujer a cometer el hecho, su actitud posterior, la naturaleza del hecho y las demás circunstancias que demuestren la inconveniencia de aplicar pena privativa de la libertad", dice el artículo que propone reformar el Código Penal respecto al aborto.
También mantiene la despenalización para los casos de violaciones -que el proyecto renomina abuso sexual para que sea más amplio- o cuando esté en riesgo la salud física o mental de la mujer.
La elaboración estuvo a cargo de una comisión especial presidida por el juez federal Mariano Borinsky e integrada por magistrados, fiscales y funcionarios del Gobierno nacional trabajaron en distintos cambios al Código Penal y que, entre otros, incluye el aumento de penas para delitos de corrupción y narcotráfico, la despenalización de la tenencia de drogas para consumo personal y la creación de nuevos delitos.
Distintas posturas
El aborto fue uno de los temas que más discusión generó. De hecho hubo tres posturas distintas dentro de la Comisión.
La más restrictiva establecía que el aborto se puede realizar dentro de las 12 semanas del embarazado cuando fue producto de un abuso sexual o cuando esté en riesgo la vida de la mujer. La postura intermedia (la más cercana a la redacción final) fijaba la despenalización del aborto en cualquier momento del embarazo cuando haya sido por una violación o cuando esté en riesgo la vida de la mujer. Y la más amplia establecía las pautas de la segunda y agregaba la libertad de la mujer de abortar dentro de las 12 semanas de gestión.
El proyecto llegaría al Congreso a fin de mes cuando lo presenten públicamente Macri, el ministro de Justicia de la Nación, Germán Garavano, y los integrantes de la Comisión.
Si el Congreso decide discutir este año la reforma al Código Penal también podrá hacerlo sobre el aborto. Ocurre que la ley establece que si un proyecto fue rechazado, no puede tratarse dentro del mismo año legislativo. Pero eso es para los proyectos que ya se trataron y en este caso la reforma al aborto está dentro de un proyecto de reforma del Código Penal que no analizado por el Poder Legislativo.
Posibles repercusiones
Si bien el discurso de Mauricio Macri siempre fue de abrir el debate y respetar el resultado, en su entorno no son ajenos a cómo puede repercutir que salga la ley o que no salga, como es de esperarse. Por eso, cuando ya el rechazo se había impuesto -a esta hora el "poroteo" marca que serán 38 votos en contra y 31 a favor-, desde la Casa Rosada comenzaron gestiones para, según definieron, "sacar algo" y que la desaprobación no sea completa.
Detrás de esto estuvo el siempre influyente jefe de Gabinete, Marcos Peña. El objetivo era, caída la legalización, conseguir la despenalización. Que la mujer no pueda ser castigada por interrumpir un embarazo. De alguna manera sintieron que la "ola verde" no se iría tan resignada.
Reuniones secretas
Para lograrlo, el jefe de Gabinete apeló al senador Humberto Schiavoni, uno de los pocos de Cambiemos que acompañaba la iniciativa. Así fue que el misionero, en la noche del martes, se reunió con Silvia Elías de Pérez, una de las senadoras oficialistas que más militó por "las dos vidas".
Schiavoni le propuso a su colega que le permitiera, en la sesión de ayer, "colar" un proyecto que contemple la despenalización. Hasta le insinuó que era un pedido que venía "de arriba". Pero la legisladora tucumana fue incorregible en su posición y lo descartó de plano. La jugada le pareció "sucia", a tal punto que casi provoca la ruptura del interbloque. Los "celestes", conscientes de la victoria asegurada, no querían dejar margen para nada. El triunfo debe ser completo.