Cinco años de cárcel para un ciruja que abusó de la hija de su expareja
Juan Carlos Estabre, de 45 años, había llegado en libertad al juicio, pese a estar acusado de agredir sexualmente a la hija de su expareja. El mismo día que lo condenó, la jueza Lelia Manavella ordenó la inmediata detención
Un riocuartense de 45 años que había llegado en libertad al juicio por el abuso de una chica de 12 años finalmente fue a parar a la cárcel.
Así lo decidió la Cámara Primera del Crimen de la ciudad, a cargo de la jueza Lelia Manavella.
La magistrada le aplicó a Carlos Gabriel Estabre, un ciruja que en el momento del abuso se encontraba en relación con la madre de la víctima, la pena de cinco años de prisión efectiva, y el mismo día que lo condenó ordenó que fuera enviado de inmediato a una celda del Servicio Penitenciario número 6.
El fallo se pronunció el 13 de febrero de este año. Ahora, la Justicia local acaba de confirmar que Estabre debe seguir preso, aunque haya llegado al proceso en libertad y la condena no esté firme.
Así lo dispuso la jueza, el jueves de la semana pasada, luego de dar por tierra con el pedido de cese de prisión que había formulado el abogado defensor, el asesor letrado Pablo Demaría.
El ataque
A raíz de la relación de pareja que mantenía desde fines de 2016 con una mujer que es madre de dos niñas, Estabre solía pasar los fines de semana bajo el mismo techo. Fue en esas circunstancias cuando se produjo el abuso de la menor de las hijas de su ex, una chica que en agosto de 2017,tenía sólo 12 años de edad.
Según la acusación que formulara el fiscal de instrucción, la tarde del 7 de agosto ese año, la madre mandó a su hija a comprar pan y, sin que la chica lo supiera, Estabre salió tras sus pasos.
Cuando estaba a la altura de una pizzería, en calle Presidente Perón Este al 1.400, el agresor llevó a la niña a un descampado ubicado al lado del local comercial y allí abusó sexualmente de ella.
La desnudó y el también se quitó las ropas, la besó en los labios e intentó accederla carnalmente en varias ocasiones, pero no logró su objetivo porque se encontraba completamente alcoholizado.
Antes de dejar que la chica se marchara, le prohibió que contara a su madre lo que le había hecho en la vía pública.
Fue la mujer la que dio la voz de alerta a la Justicia, luego de que su hija regresara llorando a su casa y le confiara que Estabre había intentado violarla.
Lograron dar parte a la Policía de lo sucedido pero, a partir de ese momento, empezó un nuevo calvario pues no consiguieron que el acusado fuera detenido.
La mujer le confió a Puntal el temor que eso significaba tanto para ella como para la víctima y reclamaba la detención del acusado.
Eso finalmente se concretó el día de la sentencia, cuando la jueza Manavella le aplicó a Estabre una pena de 5 años de prisión efectiva por el delito de abuso sexual gravemente ultrajante y ordenó la prisión preventiva hasta que el fallo quede firme.
La defensa de Estabre reclamó entonces el cese de prisión porque entendió que durante todo el proceso su cliente había cumplido con cada una de las citaciones del tribunal.
Pero no consiguió torcer la decisión de la Cámara.
Carácter violento
La jueza tuvo en cuenta una serie de factores para mantener la prisión preventiva de Estabre, entre ellas, su carácter violento que podría poner en riesgo a las mujeres o a testigos de la causa.
Al igual que el fiscal de Cámara Julio Rivero, Manavella entendió que el fallo condenatorio podría poner en riesgo de fuga a Estabre, por eso rechazó el cese de prisión.
La decisión que la Cámara Primera tomó el 7 de marzo pasado, a través de la Resolución número 20, trajo alivio a la madre que denunció el caso y que estuvo presente en cada una de las audiencias del juicio.
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Así lo decidió la Cámara Primera del Crimen de la ciudad, a cargo de la jueza Lelia Manavella.
La magistrada le aplicó a Carlos Gabriel Estabre, un ciruja que en el momento del abuso se encontraba en relación con la madre de la víctima, la pena de cinco años de prisión efectiva, y el mismo día que lo condenó ordenó que fuera enviado de inmediato a una celda del Servicio Penitenciario número 6.
El fallo se pronunció el 13 de febrero de este año. Ahora, la Justicia local acaba de confirmar que Estabre debe seguir preso, aunque haya llegado al proceso en libertad y la condena no esté firme.
Así lo dispuso la jueza, el jueves de la semana pasada, luego de dar por tierra con el pedido de cese de prisión que había formulado el abogado defensor, el asesor letrado Pablo Demaría.
El ataque
A raíz de la relación de pareja que mantenía desde fines de 2016 con una mujer que es madre de dos niñas, Estabre solía pasar los fines de semana bajo el mismo techo. Fue en esas circunstancias cuando se produjo el abuso de la menor de las hijas de su ex, una chica que en agosto de 2017,tenía sólo 12 años de edad.
Según la acusación que formulara el fiscal de instrucción, la tarde del 7 de agosto ese año, la madre mandó a su hija a comprar pan y, sin que la chica lo supiera, Estabre salió tras sus pasos.
Cuando estaba a la altura de una pizzería, en calle Presidente Perón Este al 1.400, el agresor llevó a la niña a un descampado ubicado al lado del local comercial y allí abusó sexualmente de ella.
La desnudó y el también se quitó las ropas, la besó en los labios e intentó accederla carnalmente en varias ocasiones, pero no logró su objetivo porque se encontraba completamente alcoholizado.
Antes de dejar que la chica se marchara, le prohibió que contara a su madre lo que le había hecho en la vía pública.
Fue la mujer la que dio la voz de alerta a la Justicia, luego de que su hija regresara llorando a su casa y le confiara que Estabre había intentado violarla.
Lograron dar parte a la Policía de lo sucedido pero, a partir de ese momento, empezó un nuevo calvario pues no consiguieron que el acusado fuera detenido.
La mujer le confió a Puntal el temor que eso significaba tanto para ella como para la víctima y reclamaba la detención del acusado.
Eso finalmente se concretó el día de la sentencia, cuando la jueza Manavella le aplicó a Estabre una pena de 5 años de prisión efectiva por el delito de abuso sexual gravemente ultrajante y ordenó la prisión preventiva hasta que el fallo quede firme.
La defensa de Estabre reclamó entonces el cese de prisión porque entendió que durante todo el proceso su cliente había cumplido con cada una de las citaciones del tribunal.
Pero no consiguió torcer la decisión de la Cámara.
Carácter violento
La jueza tuvo en cuenta una serie de factores para mantener la prisión preventiva de Estabre, entre ellas, su carácter violento que podría poner en riesgo a las mujeres o a testigos de la causa.
Al igual que el fiscal de Cámara Julio Rivero, Manavella entendió que el fallo condenatorio podría poner en riesgo de fuga a Estabre, por eso rechazó el cese de prisión.
La decisión que la Cámara Primera tomó el 7 de marzo pasado, a través de la Resolución número 20, trajo alivio a la madre que denunció el caso y que estuvo presente en cada una de las audiencias del juicio.