Opinión | Accastello

La responsabilidad ciudadana

Los controles en los accesos, una de las medidas más importante que tiene el Municipio para evitar que el virus llegue por personas de otras ciudades.

 

En el interior del interior se reclamó en los últimos días más flexibilidades producto de la baja tasa de infectados de coronavirus, y los gobiernos nacional y provincial dieron vía libre para retornar a la mayoría de las actividades del sector privado. Desacopló las medidas para el interior del país respecto al Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).

El anuncio formal lo hizo el Presidente de la Nación, Alberto Fernández, el pasado viernes por la noche, aunque en Córdoba las flexibilidades se comunicaron de manera progresiva en los últimos 10 días.

Ahora, con la posibilidad de retornar lentamente a la vida “normal”, o lo más parecido a la situación anterior al 20 de marzo, la responsabilidad ciudadana es fundamental para sostener los logros en materia sanitaria. La sociedad respetó en gran medida la cuarentena, ahora deberá cumplir con los protocolos indicados para no volver a foja cero.

El corazón económico de la ciudad es el comercio y su regreso marcará un avance significativo. Vuelven indumentaria, bazar, calzados y otros.

El sector público continúa paralizado, no hay administración (o muy poca, en realidad), no hay escuelas ni universidades. Espectáculos públicos y privados, bares, comedores, eventos sociales y familiares, deportivos y todo aquello que implique aglomeración de personas quedará para más adelante.

El Centro de Operaciones de Emergencia (COE) categorizó a Villa María y Villa Nueva como “zona roja” y prohibió inicialmente la reapertura de la actividad comercial, industrial, profesionales y construcción.

En la “zona blanca”, por el contrario, dio luz verde a todas y ya operan con los resguardos sanitarios correspondientes (son 371 localidades, muchas de ellas cercas a la ciudad).

Sin embargo, para las “zonas rojas”, tal el caso además de Río Cuarto y San Francisco, la situación comenzó a modificarse en la última semana. No cambió de categoría, pero sí llegaron las habilitaciones. En el interior, los casos confirmados de coronavirus son pocos y llevan varias semanas sin nuevas confirmaciones. La cuarentena demostró que es la única vacuna -por ahora- contra esta enfermedad.

A raíz de ello, y a la vista de los buenos resultados, la gente del interior del interior reclamó más flexibilidades. Villa María no fue la excepción. En la semana que acaba de terminar llegaron las buenas noticias. Construcción y profesiones liberales pueden funcionar desde el pasado jueves tras la aprobación del Concejo Deliberante. El COE Central lo anunció el martes, y rápidamente se activaron los mecanismos institucionales para no demorar el paso obligado que marcó la Provincia. El cuerpo legislativo sesionó de manera virtual por cuarta vez y avaló estas flexibilidades.

A las pocas especialidades habilitadas inicialmente, el COE sumó nuevas en los últimos días como nutrición, psicología, oftalmología, kinesiología, fonoaudiología y psiquiatría.

Y, principalmente, habilitó el comercio minorista (por la tarde, de 14 a 20). El corazón económico de la ciudad es el comercio y su regreso marcará un avance significativo. Indumentaria, calzados, bazar, regalería, electrodomésticos, mueblerías, todos verán la luz en la semana que comienza hoy.

La pregunta que ahora se formulan los empresarios es cómo responderán los consumidores en función de la gravedad de la crisis económica. Un certeza: no habrá peor escenario que las puertas cerradas por 50 días.

En las próximas horas, el Concejo Deliberante sesionará para aprobar estas actividades y en la semana se observará en la urbe mayor movimiento de gente en las calles. El Departamento Ejecutivo Municipal (DEM) gestionó las nuevas habilitaciones ante el COE Central y receptó nuevos pedidos como psicopedagogos y escuelas de danzas.

Con un flujo mayor de personas caminado por la ciudad, tanto por la mañana como por la tarde, el foco ahora estará puesto en los accesos del conglomerado urbano Villa María-Villa Nueva. Ya hubo controles en cinco ingresos y se cerró un sexto. Tal vez representa la medida más importante que tienen todos los municipios para evitar que el virus circule entre sus ciudadanos, controlar al extremo a la personas que llegan de otros distritos. El Municipio local ya adquirió los aparatos para medir la temperatura corporal, la vecina ciudad lo compró hace ya un par de semanas.

La política también juega

El intendente interino Pablo Rosso navega en los mares de la pandemia y de la discusión que se aproxima respecto a la licencia de Martín Gill, que lo terminará devolviendo al Concejo o le prolongará su estadía en el Sillón de Viñas de acuerdo a lo que resuelva el jefe comunal en uso de licencia. Por ahora, todo hace indicar que continuaría -al menos- otros seis meses más en el cargo.

El 27 de junio vence la licencia de Gill, pero buscará una prórroga de seis meses. Accastello no se ahorró críticas contra el jefe comunal.

El ministro de Industria, Comercio y Minería, Eduardo Accastello, estuvo con Rosso y otros integrantes del COE Regional en el Centro Cultural. Allí habló de la apertura del sector comercial e industrial en el interior. El accastellismo logró en las últimas semanas que el jefe comunal a cargo cumpliera con los acuerdos preelectorales del año pasado: no sólo los dos concejales electos por el espacio Somos, sino además la incorporación de funcionarios en segundas y terceras líneas como César Rivera, María Inés Rigaldo y Milton Vázquez.

Accastello destacó el gesto de Rosso.

Gill, por su parte, dijo días atrás que se tomará hasta último momento para decidir si vuelve el 27 de junio venidero o continúa como secretario de Obras Públicas de la Nación.

Propios y extraños admiten que pedirá licencia por otros seis meses más.