Preocupación. Las fuerzas de seguridad han redoblado los esfuerzos durante la última semana para desactivar fiestas clandestinas en el conglomerado Villa María - Villa Nueva, como así también en toda la región.
A principio de semana la Policía trabajó en diferentes puntos de la provincia donde había eventos de hasta 1.500 personas.
Las fiestas se dieron en distintas ciudades de los departamentos Tulumba, San Justo, Tercero Arriba y Río Cuarto, entre otros, a los que se suma el conglomerado local, donde hubo 11 eventos la semana anterior y una decena en los últimos siete días.
Desde la Departamental San Martín, el comisario Maximiliano Funes le dijo a Puntal Villa María: “El objetivo es desactivar la fiesta o evento, que todos sabemos que no están permitidos. En su mayoría son jóvenes; la idea no es confrontar, sino explicar la situación”.
En Villa María y Villa Nueva no se han registrado conflictos con los efectivos que llegan a desactivar los festejos, pero en San Francisco, en un encuentro bailable con más de 200 personas, al arribar al lugar los uniformados fueron apedreados por los presentes.
En Tercero Arriba, en un evento los asistentes dañaron a piedrazos el parabrisa de un móvil policial; en Santa María, tras la detección de varias reuniones clandestinas, hubo dos detenidos y un efectivo lesionado en una mano.
La celebración de la Nochebuena en el conglomerado local dejó un saldo importante en cuanto a números de infractores y, sobre todo, irresponsabilidad.
Según información policial, el evento más grande se realizó en barrio San Martín y contó con la participación de 600 personas, aproximadamente. La Policía se constituyó en Gorriti al 200, donde se desarrollaba la reunión social.
Por ese motivo los efectivos junto con Seguridad Ciudadana procedieron a identificar al propietario del espacio. Se trata un joven de 26 años al cual se le realizó la infracción correspondiente por violar el artículo 205 del Código Penal.
Anteriormente, personal policial ya se había constituido en barrio San Martín, puntualmente en calle Mendoza al 2800, donde se constató la existencia de una reunión social con más de 20 personas. Por ese motivo, se iniciaron actuaciones sobre el organizador del evento, un hombre de 37 años de edad, por lo cual la Policía procedió a desactivar la fiesta.
Por su parte, en barrio Bello Horizonte se registró una fiesta clandestina con más de 150 personas, se determinó que el organizador era un joven de 21 años de edad, a quien se le labró el acta correspondiente, y se desactivó la fiesta. Todos se retiraron de manera pacífica.
También se realizaron eventos sociales en un sector rural de la ciudad entre los barrios Ramón Carillo y Parque Norte. Los predios fueron el escenario para reuniones sociales que superaban el límite establecido.
En Las Higueras se detectó una fiesta clandestina en la costa del río, sobre el sector denominado Arenera Santa Rita, ubicado a unos dos mil metros de ruta nacional N° 8 km 597. En el lugar, la Policía encontró alrededor de 80 vehículos con unas 250 personas y una camioneta que difundía la música con cuatro bafles, dos potencias, consola, computadora y grupo electrógeno. Con la orden de la Fiscalía de turno, todo el equipamiento fue secuestrado.
También fue desarticulado un encuentro de destrezas gauchas con más de 100 personas en un domicilio particular, en el paraje Corral de Barrancas, departamento Tulumba.
Una situación similar tuvo lugar en Morteros, con unas 1.500 personas consumiendo bebidas alcohólicas.
En Río Tercero, en el pub Holbox, descubrieron una fiesta con unos 300 asistentes.
En Hernando, los policías debieron intervenir en el local Amelia Pub, donde había unas 600 personas.
En la localidad de Cruz Alta se detectó un evento con más de 200 personas. En Río Segundo, una fiesta clandestina congregó a unas 800 personas.
También hubo procedimientos similares en Villa Animí, Colonia Tirolesa, Malvinas Argentinas, Cruz del Eje y Las Varillas.
Una fiesta con 900 personas
El evento clandestino más convocante que descubrieron en la provincia se detectó en General Cabrera, donde había 900 personas, según la información de la Policía.
En Circunvalación y bulevar Buenos Aires había una reunión social no autorizada de al menos 900 personas. Ante esa situación, el fiscal de Cuarto Turno de Río Cuarto, Daniel Miralles, ordenó identificar al propietario del predio e iniciar las actuaciones de oficio.
En ese caso, la Policía no puso en marcha ninguna acción disuasiva para evitar lesionados o incidentes.
El operativo de control estuvo a cargo exclusivamente de la fuerza policial. En los días previos, los intendentes radicales, entre ellos Marcos Carasso, de Cabrera, habían reclamado que se permitiera desde la Provincia algún tipo de juntada para evitar la clandestinidad. La respuesta fue negativa y, por eso, en los operativos no hubo otro personal que no fuera el policial. Al arribar los uniformados, todos los presentes se retiraron del lugar.
Más controles para Villa María y Villa Nueva
El comisario Maximiliano Funes sostuvo: “Todas las fiestas que hemos ido a desactivar siempre ha sido desde el respeto. Sabemos que vamos a tratar con jóvenes con un promedio de edad que va desde los 20 a los 25 años. El trabajo lo hacemos en conjunto con Seguridad Ciudadana y hasta ahora no hemos tenido inconvenientes”.
-¿Cómo se procede una vez que se desactiva el evento?
-Una vez que se desactiva la fiesta o evento se hace un acta, se busca al dueño de la propiedad o al organizador de la celebración y la actuación continúa en la Unidad Judicial con la Fiscalía de turno. Generalmente, se realiza una imputación.
Funes agregó: “Estamos trabajando en el ‘Operativo Fiesta’, con el que reforzamos la tarea en la costanera, se realizan controles vehiculares y controles en distintas arterias. Durante el 22, 23 y 24 hicimos un gran operativo, es mucha la cantidad de gente que circula y el objetivo es brindar tranquilidad a los vecinos. Este operativo lo vamos a volver a implementar los días 28, 29, 30 y 31”.
-¿Cómo están trabajando de cara a la temporada estival?
-Para el “Operativo Verano” el conglomerado contará con 50 efectivos dedicados exclusivamente a la costanera. Esto comenzará a desarrollarse luego de la celebración de Año Nuevo. Son oficiales recién recibidos que estarán abocados estrictamente al cuidado de la gente, concientizando y estando atentos al distanciamiento”.

