Tenía las manos y el pantalón con sangre: lo detuvieron por faenar una vaca en zona rural de Tío Pujio
La persona aprehendida -de 62 años- habría matado de un disparo al animal para, posteriormente, proceder a desprenderle una de sus extremidades. Los efectivos lo encontraron con su ropa ensangrentada
Un hombre de 62 años de la zona rural de Tío Pujio fue detenido el jueves por la noche (aproximadamente a las 21 horas) por robo y faenamiento de ganado mayor: específicamente una vaquillona de 450 kilos.
El accionar policial
Efectivos de la Patrulla Rural de Villa María y Villa Nueva llegaron a un campo ubicado 15 kilómetros al noreste de Tío Pujio, anoticiados por personal policial de la localidad de James Craik.
Al llegar al lugar, el personal observó que, en medio de una chacra, había una vaquillona de raza Angus muerta de un disparo en la cabeza. Al animal (que se encontraba sobre una chapa atado a un carro, que era tirado por un caballo) le habían desprendido una de sus patas.
Los efectivos reconocen que el carro era de una persona que vivía en una propiedad cercana (a 100 metros). Acto siguiente acuden a dicho lugar.
El dueño de la casa recibe a la Policía, y ante el interrogatorio, manifiesta que tanto el carro como el animal que tiraba de él eran de su propiedad. Los uniformados también observaron que tal persona tenía manchas de sangre en sus manos y en las prendas.
El personal procedió inmediatamente a su detención y secuestró el animal faenado, el carro, el caballo, y otros elementos que habrían sido utilizados en la escena, tales como un cuchillo, una carabina (con la que habría disparado) y un chip (objeto que estaba implantado en el animal).
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El accionar policial
Efectivos de la Patrulla Rural de Villa María y Villa Nueva llegaron a un campo ubicado 15 kilómetros al noreste de Tío Pujio, anoticiados por personal policial de la localidad de James Craik.
Al llegar al lugar, el personal observó que, en medio de una chacra, había una vaquillona de raza Angus muerta de un disparo en la cabeza. Al animal (que se encontraba sobre una chapa atado a un carro, que era tirado por un caballo) le habían desprendido una de sus patas.
Los efectivos reconocen que el carro era de una persona que vivía en una propiedad cercana (a 100 metros). Acto siguiente acuden a dicho lugar.
El dueño de la casa recibe a la Policía, y ante el interrogatorio, manifiesta que tanto el carro como el animal que tiraba de él eran de su propiedad. Los uniformados también observaron que tal persona tenía manchas de sangre en sus manos y en las prendas.
El personal procedió inmediatamente a su detención y secuestró el animal faenado, el carro, el caballo, y otros elementos que habrían sido utilizados en la escena, tales como un cuchillo, una carabina (con la que habría disparado) y un chip (objeto que estaba implantado en el animal).