Walter Torres es un visionario y soñador dirigente. Prefiere considerar que “es el socio quien marca el rumbo de un club. Será quien recordará si una gestión dirigencial fue buena. Esa es la partecita que uno puede agradecer, pero la tarea del dirigente es sólo administrar lo que el socio pidió, para llevar adelante sus sueños y proyectos”.
Asociación Española de Socorros Mutuos de Villa María y Villa Nueva cumplió 130 años de vida el 9 de febrero. Su gran familia lo celebró. El crecimiento es sostenido y su transformación notable. Sin perder su esencia, va por más.
Torres llegó a la presidencia hace poco más de una década, y le otorgó un salto de calidad visible a la institución. “Hace casi 30 años me integré a un club que estaba un poco dormido, pero de pie, con un orden, saneado, sano y bien visto en la sociedad de ambas ciudades. Mi proyecto fue agregarle fútbol”.
Cuenta que “Ricardo Mercadal me abrió las puertas, me escuchó y el proyecto se encaminó con una subcomisión en la que la mayoría de los integrantes eran mujeres. Así integramos a la familia al club, no era sólo hacer fútbol. Se hizo infraestructura, desde la cancha de baby a la grande, y se creció con un trabajo en el que obtener títulos en inferiores fue una consecuencia. No apuntamos a ser campeones, porque Española apunta a formar, educar y contener”.
Agregó que “eso es lo que pregoné cuando me propusieron la presidencia. Había 350 socios, y hoy son más de 1.500. No me conformo, quiero más socios”.
“Sé escucharlos, y no hago lo que quiero, sino lo mejor para el socio. Porque no me interesa crear un monstruo de cemento en las tierras del club, sino inundar esas tierras de gente, que sean felices y se identifiquen con el club”, afirma.
Los sueños no se resignan
Torres estima que “el club que quería don Ricardo Mercadal es el mismo que quiero yo, y el que debe querer el próximo presidente, porque es nuestro deber formar dirigentes, integrándolos, debatiendo ideas sin egoísmos. A las obras no las hizo Torres, las pidió el socio. Yo sólo administré y gestioné junto a la comisión, decidiendo de acuerdo a lo que el socio pretendía o necesitaba del club”.
Confirma que “Española no renuncia a sus sueños. La actualidad es dura, tanto la pandemia como la cuarentena. Las entidades cerradas, hacen que la prioridad sea la mantención de la infraestructura”.
Ejemplificó al señalar que “es duro poder pagar un contrato, un sueldo, como para los deportistas estar parados. También es duro saber que el fútbol sólo podrá volver sin público, como lo será abrir el restaurante del club sin gente”.
Torres manifiesta a sus socios en plena cuarentena que “se pagaron los sueldos a los empleados, y hemos sido cuidadosos en cuanto a la higiene y la mantención. Pese a que todas las actividades se suspendieron, no podemos permitirnos que en 3 meses encontremos un bosque en vez de un club”.
“Será duro poner en funcionamiento a la institución. Demandará trabajo, humildad y esfuerzo. Con dedicación y compromiso es como reactivaremos los proyectos de 2020 en 2021, cerrando los ojos y redoblando el sacrificio para fortalecer con ganas esos proyectos en el próximo año”, estimó.
Fue contundente al señalar que “sin ser apocalíptico, al contrario, siendo muy optimista y positivo, tenemos que ver como un gran logro si habilitan a las instituciones para reabrir sus puertas”.
A continuación “las actividades deportivas, competitivas y la parte social será lo último que van a habilitar. Será difícil reactivar el deporte amateur. Una vez puesto en funcionamiento el club, se reactivarán los proyectos y los sueños, a los que no vamos a renunciar”.
“Cambiará la proyección y la modalidad. No juntarse ya priva de crecimiento, al no poder intercambiar ideas y opiniones. Habrá que reeditarse con nuevas metodologías. La gente tendrá más fe, pero también otra realidad. Por ejemplo, a los proveedores, habrá que escucharlos, más que contarles nuestros proyectos”, dijo.
Apuntó a que “los argentinos estamos acostumbrados a las grandes batallas. Mientras mejor esté la sociedad, mejor estará el club. La sociedad quedará lastimada, pero el gran desafío será encontrar en el camino del trabajo y el esfuerzo la unión. No saldrá un solo sector. Saldremos todos, o ninguno”.
Con respecto a Asociación Española dijo: “Como presidente debo ser el primer trabajador, quien no se instale en una zona de confort a esperar, sino que estimule con su esfuerzo y ganas al resto de esta familia. A los 1.500 socios hay que darles más, no menos. Nos trazamos una línea para transformar y mejorar al club, pero a estos 130 años no lo escribieron ni Mercadal, ni Torres, sino los socios”.
Apuntó que “son los socios los dueños. Española no es de Torres, ni fue de Mercadal. Es el mismo club que ambos queríamos, siendo más atractivos para tener más dueños, que son los socios. No terminé mis proyectos, ni el proyecto debe terminar en Torres”.

