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Definen segmentación de tarifas: habrá tres categorías de usuarios de luz y gas

Aseguran que en el 90 por ciento de los casos los ajustes estarán por debajo de los incrementos salariales

El acuerdo entre la Argentina y el FMI prevé una segmentación de las tarifas de electricidad y gas, con aumentos diferenciados para tres categorías de usuarios durante este año y el próximo.

"Hoy podemos confirmar que en la cuestión tarifaria que era lo que trababa o dificultaba (el acuerdo) ya se logró avanzar, resaltó ayer jueves la portavoz de la Presidencia, Gabriela Cerruti.

Según lo acordado, la segmentación se aplicará de la siguiente manera:

A) Usuarios residenciales de mayor poder adquisitivo: dejarán de recibir subsidios al consumo energético en función de su plena capacidad de pago (10 por ciento del total de usuarios).

B) Beneficiarios de la tarifa social: el incremento total en su factura para cada año calendario será equivalente al 40% del Coeficiente de Variación Salarial (CVS) del año anterior.

C) Resto de los usuarios: el incremento anual será equivalente al 80% del CVS correspondiente al año anterior.

Cerruti explicó, en conferencia de prensa, que en 2022 y 2023 "no podrán contemplarse otros incrementos por encima de los topes previstos para las categorías de segmentación de usuarios B y C, si el Gobierno realiza una implementación exitosa del esquema de segmentación propuesto”.

“Para 2022, se incluirán para el cálculo los incrementos aplicados durante todo el año calendario", precisó la portavoz.

En 2021, la suba del CVS fue del 56,4 por ciento: si este año el porcentaje fuera similar, para los usuarios con tarifa social el ajuste sería del 22,5 por ciento, mientras para el resto, el aumento se ubicará en torno del 45 por ciento.

A partir de este mes comenzaron a aplicarse aumentos del 20 por ciento en las tarifas de gas en todo el país y del 22 por ciento en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA): ambos incrementos estarán contemplados dentro de las subas autorizadas.

Cerruti anticipó que el Poder Ejecutivo impulsará, previa audiencia pública convocada para fines de abril de 2022, las medidas que tracen un sendero de propuesta tarifaria para el bienio 2022-2023.

A la vez, explicó que la propuesta para los usuarios no residenciales contempla el pago de la tarifa plena para los "Grandes Usuarios de Distribuidor (Gudi)" mientras para el resto, se procederá con una revisión tarifaria según lo definido en la audiencia pública.

También garantizó que se llevará adelante un plan energético de mediano plazo que incluirá acciones tendientes a incentivar la inversión privada y pública para aumentar la generación y latransmisión de energía; reducir las pérdidas en el segmento de distribución mediante mejoras en los medidores, la facturación y la cobranza y fortalecer la focalización y la progresividad de los subsidios energéticos, entre otras.

Puntos principales

Según la información suministrada hasta el momento en forma oficial, estos son los principales puntos del acuerdo entre la Argentina y el FMI:

* El monto de la deuda a refinanciar es US$ 45 mil millones.

* Se pasa de un programa Stand By a otro de Facilidades Extendidas. La diferencia central es la posibilidad de ampliar los plazos de pago.

* Habrá 10 revisiones trimestrales durante los primeros dos años y medio.

* Primer desembolso cuando sea aprobado por el staff del FMI (seguramente luego de su sanción en el Congreso Nacional). Será por aproximadamente US$ 4.500 millones, equivalentes a lo pagado durante los dos años de negociación, y se deberán usar para pagar próximos vencimientos del programa acordado.

* Los siguientes desembolsos serán luego de la aprobación de cada revisión y tendrán el mismo perfil, o sea, para pagar vencimientos del propio programa.

* El período de repago de cada desembolso es de 10 años, con un período de gracia de 4 años y medio, lo que implica comenzar a pagar la deuda a partir de 2026 y hasta 2034.

* Reducción gradual del déficit primario: 2,5% del PIB en 2022, cayendo al 1,9% del PIB en 2023 y al 0,9% del PIB para el 2024.

* Reducción de la emisión monetaria para financiar el déficit fiscal.

* Para anclar expectativas inflacionarias se intentará avanzar en un acuerdo de precios y salarios.

* No hay compromiso sobre una reforma jubilatoria. Se mantienen los aumentos mediante la Ley de Movilidad.

* Reducción de los subsidios energéticos, con aumentos mayores de tarifas a sectores de mayores ingresos.

La oposición estira el suspenso sobre su voto

A la espera de que ingrese en la Cámara de Diputados el proyecto de ley para convalidar el acuerdo ya cerrado entre el Gobierno nacional con el Fondo Monetario Internacional (FMI), Juntos por el Cambio sigue postergando la definición sobre el sentido del voto en la sesión que se llevaría a cabo a fines de la semana que viene.

Durante una conferencia de prensa que tuvo lugar en el salón de Pasos Perdidos de la Cámara baja, el presidente del bloque del PRO, Cristian Ritondo, estiró la intriga y aclaró que no habrá ninguna decisión hasta tanto no leer los anexos donde figura la letra chica del acuerdo.

En el cónclave que se desarrolló en el mediodía de ayer con las autoridades de los bloques mayoritarios y de la comisión de Presupuesto y Hacienda, el titular de Diputados, Sergio Massa, repartió una copia del anteproyecto, que expresa vagamente los principios generales del acuerdo.

"Tenemos una hojita", se quejó Ritondo, que aclaró que todavía no es posible "aventurar cuál es el compromiso de la Argentina" para los próximos años y por ende cuál podría ser la postura opositora.

En la misma conferencia de prensa, el titular del bloque Evolución Radical, Rodrigo de Loredo pareció diferenciarse: "Tenemos un espíritu muy responsable, no queremos poner trabas".

También el presidente del bloque de la UCR, Mario Negri, dio pistas de que el radicalismo se encaminaría a acompañar el proyecto al acompañar un mensaje en Twitter con el hashtag #NoalDefault.

En cambio en el PRO hay un sector que presiona para lograr rechazos o al menos abstenciones en la oposición, para no facilitarle la tarea al Gobierno, y que sea el oficialismo el único responsable de juntar los votos.

Luego del discurso de Alberto Fernández ante la Asamblea Legislativa y la retirada de sus legisladores, el PRO se reunió en la casa que alquila el ex presidente Mauricio Macri en Acasusso para estudiar el acuerdo con el FMI.

Allí dejaron trascender que la aprobación del memorando de Entendimiento con el organismo internacional "es una bomba de tiempo" para el próximo Gobierno porque reprograma los vencimientos de deuda a partir del 2026.

El vicepresidente primero de la comisión de Presupuesto, el macrista Luciano Laspina opinó que el acuerdo "sirve para evitar un default, pero siembra las semillas de una crisis futura". Y agregó que el programa va a generar una dinámica inflacionaria mayor a la actual.

La postura de Laspina es la que comparte el núcleo duro del PRO, que en Diputados tiene como referentes a Fernando Iglesias, Waldo Wolff y Gerardo Milman, y que a nivel nacional expresan Macri y la presidenta partidaria, Patricia Bullrich.

Desde la Coalición Cívica adelantaron que facilitarán el tratamiento del proyecto, y si bien no prometen un apoyo a ciegas, dan a entender que la voluntad es acompañar la aprobación.

Si bien desde los distintos sectores de Juntos por el Cambio hacen hincapié en que sería bueno llegar al recinto con una postura unificada, aceptan que será difícil alinear a todos los diputados.