Río Cuarto
ACV: las tres primeras horas posteriores al accidente son claves para la recuperación
En el marco de las jornadas propuestas por la organización “Por una vida libre de ACV (accidente cerebro vascular)”, en la mañana de hoy se realizarán charlas entre los asistentes al Nuevo Hospital San Antonio de Padua para generar una mayor conciencia sobre la temática. En diálogo con Puntal, el doctor Juan Pablo Biglione, neurólogo del nosocomio, dijo que se trata de una patología bastante frecuente y que las tres primeras horas posteriores al incidente son claves para la recuperación del paciente.
“Nos acoplamos a una campaña nacional. Se están desarrollando actividades en distintos puntos del país, ya que el 29 de octubre se conmemoró el Día Mundial del ACV. Acá en Río Cuarto vamos a dar charlas entre las personas que se acerquen al Hospital para comentarles de qué se trata”, afirmó.
-¿Cuál es el cuadro de situación actual del ACV en Río Cuarto?
-Es una patología bastante frecuente, como el caso de los ataques cardíacos. Ocurre especialmente sobre las personas mayores de 50 años, pero puede darse a cualquier edad. Generalmente, en las personas mayores, el ACV responde a factores de riesgo reconocidos como la hipertensión arterial, la diabetes, el colesterol elevado, el sobrepeso y el consumo de alcohol. Cuanto más de esas cosas tiene una persona, mayor es el riesgo de que se le vayan enfermando las arterias del cuerpo, especialmente las del cerebro, por lo que, en determinado momento, una de esas arterias puede ocluirse por un coágulo y provocar un ACV. En tanto, en personas más jóvenes, por lo general, los ACV responden a cuestiones menos frecuentes como malformaciones cardíacas o enfermedades de la sangre.
-¿Hay algún chequeo para hacerse y establecer si uno corre riesgo de ACV?
-Los chequeos y controles que hay que hacerse son aquellos que permiten detectar y controlar las enfermedades cerebro-cardiovasculares que nombré anteriormente. Realizándose los chequeos apropiados, el paciente se asegura de tener un riesgo menor de llegar a un ACV.
-¿Hay más casos que hace unos años?
-No, estamos dentro de la media de los últimos 10 años. Es cierto que se ha incrementado la población. Además, la gente vive cada vez más años, por lo que tienen más riesgo de padecer un ACV.
-¿Hay mayores posibilidades de recuperarse de un ACV si la persona se ha cuidado a lo largo de su vida?
-Sí, por ejemplo, si un paciente tiene diabetes, pero lleva buenos controles, no es hipertenso, no es obeso ni consume alcohol y padece un ACV, sus posibilidades de recuperarse son mayores que las de alguien que tuviera todas esas complicaciones.
-¿La ciudad cuenta con toda la tecnología y los recursos necesarios para contener a las personas con ACV?
-Los ACV se dan, por lo general, de manera brusca e inesperada, por lo que estamos hablando de una urgencia médica que debe ser tratada de inmediato. El tratamiento tiene algo que nosotros llamamos la ventana terapéutica que hace que, dentro de las tres primeras horas de ocurrido el ACV, sea posible administrar una medicación específica que puede colaborar para evitar que la arteria se tape definitivamente y que el paciente quede con un infarto. Para eso, es necesario poner en marcha una lista de actores y recursos. Si bien en Río Cuarto se consigue todo, no siempre se logra dar un orden por cuestiones administrativas y burocráticas de las mutuales. Más allá de eso, los recursos están tanto en la parte pública como en la privada.
-¿Cómo se da cuenta una persona o alguien de su entorno sobre la existencia de un ACV?
-Hay tres situaciones básicas a las que prestarles atención: la dificultad en la expresión de la palabra (complicaciones para hablar), la desviación de la boca y la debilidad en un brazo o en una pierna (parálisis). Si aparece al menos uno de estos tres síntomas, la persona o el familiar que esté cerca deben alertarse. Hay que llamar a un servicio de emergencias o concurrir a un centro médico.
“Nos acoplamos a una campaña nacional. Se están desarrollando actividades en distintos puntos del país, ya que el 29 de octubre se conmemoró el Día Mundial del ACV. Acá en Río Cuarto vamos a dar charlas entre las personas que se acerquen al Hospital para comentarles de qué se trata”, afirmó.
-¿Cuál es el cuadro de situación actual del ACV en Río Cuarto?
-Es una patología bastante frecuente, como el caso de los ataques cardíacos. Ocurre especialmente sobre las personas mayores de 50 años, pero puede darse a cualquier edad. Generalmente, en las personas mayores, el ACV responde a factores de riesgo reconocidos como la hipertensión arterial, la diabetes, el colesterol elevado, el sobrepeso y el consumo de alcohol. Cuanto más de esas cosas tiene una persona, mayor es el riesgo de que se le vayan enfermando las arterias del cuerpo, especialmente las del cerebro, por lo que, en determinado momento, una de esas arterias puede ocluirse por un coágulo y provocar un ACV. En tanto, en personas más jóvenes, por lo general, los ACV responden a cuestiones menos frecuentes como malformaciones cardíacas o enfermedades de la sangre.
-¿Hay algún chequeo para hacerse y establecer si uno corre riesgo de ACV?
-Los chequeos y controles que hay que hacerse son aquellos que permiten detectar y controlar las enfermedades cerebro-cardiovasculares que nombré anteriormente. Realizándose los chequeos apropiados, el paciente se asegura de tener un riesgo menor de llegar a un ACV.
-¿Hay más casos que hace unos años?
-No, estamos dentro de la media de los últimos 10 años. Es cierto que se ha incrementado la población. Además, la gente vive cada vez más años, por lo que tienen más riesgo de padecer un ACV.
-¿Hay mayores posibilidades de recuperarse de un ACV si la persona se ha cuidado a lo largo de su vida?
-Sí, por ejemplo, si un paciente tiene diabetes, pero lleva buenos controles, no es hipertenso, no es obeso ni consume alcohol y padece un ACV, sus posibilidades de recuperarse son mayores que las de alguien que tuviera todas esas complicaciones.
-¿La ciudad cuenta con toda la tecnología y los recursos necesarios para contener a las personas con ACV?
-Los ACV se dan, por lo general, de manera brusca e inesperada, por lo que estamos hablando de una urgencia médica que debe ser tratada de inmediato. El tratamiento tiene algo que nosotros llamamos la ventana terapéutica que hace que, dentro de las tres primeras horas de ocurrido el ACV, sea posible administrar una medicación específica que puede colaborar para evitar que la arteria se tape definitivamente y que el paciente quede con un infarto. Para eso, es necesario poner en marcha una lista de actores y recursos. Si bien en Río Cuarto se consigue todo, no siempre se logra dar un orden por cuestiones administrativas y burocráticas de las mutuales. Más allá de eso, los recursos están tanto en la parte pública como en la privada.
-¿Cómo se da cuenta una persona o alguien de su entorno sobre la existencia de un ACV?
-Hay tres situaciones básicas a las que prestarles atención: la dificultad en la expresión de la palabra (complicaciones para hablar), la desviación de la boca y la debilidad en un brazo o en una pierna (parálisis). Si aparece al menos uno de estos tres síntomas, la persona o el familiar que esté cerca deben alertarse. Hay que llamar a un servicio de emergencias o concurrir a un centro médico.