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Un incendio destruyó un ropero comunitario y ahora piden ayuda

Un cortocircuito generó el fuego, que destruyó por completo las precarias instalaciones. "Me largué a llorar cuando las llamas se llevaron todo el esfuerzo", dijo Natalia Peralta al dar cuenta de lo ocurrido

Un incendio que causó importantes daños materiales terminó con lo que era el ropero comunitario Corazoncitos Solidarios, que desde Villa Nueva brinda contención no sólo en indumentaria a los más necesitados sino que incluye asistencia alimentaria. El fuego se desencadenó el último viernes y desde entonces su responsable inició una campaña para reconstruir el espacio.

“Me largué a llorar cuando vi que las llamas se llevaban todo el esfuerzo”, dijo Natalia Peralta, responsable del lugar ubicado en el predio del exmatadero, en proximidades de la flamante circunvalación. En el lugar se había cortado la energía y al regresar “hubo una chispa y se empezó a quemar todo”. La joven hace más de 4 años inició con el sueño de brindar una ayuda a la comunidad, no sólo que reside en la vecina ciudad sino también en la zona rural.

“Con mi mamá nos organizamos con el ropero y yo me encargo de repartir la comida a la gente”, dijo sobre la tarea que llevan adelante. Es que en el lugar, además de asistir con prendas a los más necesitados, arman bolsones alimentarios y hasta hacen ollas populares. “Hay veces que alguien necesita una silla de ruedas, nebulizadores o muletas y nosotros los conseguimos”, explicó sobre la tarea.

Las llamas terminaron con todo. Peralta explicó que el ropero estaba armado sobre una estructura muy precaria, por lo que “al incendiarse los tirantes de madera se cayó todo”. “Lloré cuando vi que no podría recuperar nada; ni tiempo de llamar a los bomberos tuve porque si no se me prendía fuego la pieza de los chicos”. El ropero funciona en la vivienda que ocupa la joven, quien destacó que afortunadamente no hubo que lamentar heridos: “Estaban los chicos jugando en el patio y vinieron corriendo a avisarme que se quemaba el cable”.

Reconstrucción

El fuego arrasó con todo a su paso, por lo que el desafío inmediato es construir un espacio que sirva para volver a empezar con el ropero. “Quiero hacer una piecita bien hecha para que no vuelva a pasar esto y pueda seguir ayudando a la gente. Perdimos todo, había mucha ropa en los 5 roperos que teníamos y no quedó nada”, se lamentó.

Remarcó que lo que no se alcanzó a quemar se vio afectado por el agua en el intento de apagar el fuego. “Las chapas eran precarias. Con esto se ayudaba a mucha gente que venía no sólo de Villa Nueva sino de los campos de Villa María, de Sanabria y buscaba su ropa y su comida”. La Fundación Adesin es la que ayuda con la asistencia alimentaria cada viernes. “Cuando la gente nos dona mercadería armamos los bolsones y repartimos entre los que más necesitan”, precisó.

La entrevistada admitió que la gente demanda ayuda de todo tipo, desde prendas de vestir y calzados hasta alimentos. “Me manejo con mucha gente a través del Facebook (Corazoncitos Solidarios) porque siempre me están ayudando, ya que es mucha la gente solidaria”, destacó. En la charla con este medio mencionó que tratan de colaborar con familias, priorizando a niños: “Ya van varios años que celebramos su día y ver todo quemado y destruido me partió el alma porque se perdieron muchos años de sacrificio”. Los interesados en colaborar pueden contactarse no sólo a través de la red social Facebook sino también a través de WhatsApp al teléfono 353-4017209.

Paralelamente, ya tenía confeccionada una nota para presentar en el Municipio de la vecina ciudad a los fines de solicitar ayuda. Tras narrar lo ocurrido, explica en la misiva la urgencia de poder contar con materiales de construcción tales como ladrillos, cemento y chapa para poder construir un nuevo espacio para seguir ayudando“a muchísima gente”.